Autor: Apostua, Luis. 
   Ni ruptura ni aventura     
 
 Ya.    14/12/1975.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

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INFORMACIÓN NACIONAL

14-XII-75

NI RUPTURA NI AVENTURA

QUE velocidad la de estos dos años! ¿Se hubiera imaginado alguien hace sólo dos años que en la Presidencia del Gobierno iba a haber tanto ajetreo y que acercarse a tocar el hombro de don Manuel Praga sería proeza de atlantes? Pero no se intranquilicen los conservadores.

Según puntualiza con gran instinto informativo la agencia Logos. allí estaba el señor Sánchez Covisa, al cual la maledicencia política atribuye la dirección de los grupos "Guerrilleros de Cristo Rey". ¿Estaba también para tocar la túnica del nuevo ministro de la Gobernación?

Pero dejando aparte las pequeñas anécdotas que todo gran acto público presenta, don Carlos Arias se condujo con esa sensata sobriedad qué es su principal atractivo. "Que Dios y España os premien por lo que por mí habéis hecho", dijo a los ministros salientes con sincero afecto personal. Porque es una realidad, al revés de lo que sucedía en otras ocasiones, el señor Arias despide a los hombres que le han servido con abnegación y lealtad en un clima de gran afecto y de gran comprensión humana.

Estoy moralmente seguro de que los ex ministros de don Carlos Arias siguen teniendo por él un afecto muy duradero. Incluso alguno de los cesados, en más drama-

La velocidad de la historia.

El lejano ejemplo de don Antonio Maura.

Primer organismo de unión de la izquierda ilegal.

circunstancias, ha hablado de que "no hay resquemor".

Aunque se había rumoreado en letra impresa que sería don Manuel Praga quien pronunciase la breve alocución inaugural, me tomé la libertad de pensar que no sería así. Es don Manuel, en efecto, el hombre más popular del nuevo Gobierno. Pero la vicepresidencia primera está ocupada por un teniente general, quien también tiene no sólo una jerarquía militar y de protocolo, sino que es hombre que ha de decir cosas, porque en su figura se polariza el criterio, siempre sustantivo, de las Fuerzas Armadas. El señor Fraga hablará, cuando le corresponda, de las opciones políticas concretas, de los planes y de los proyectos.

Pero en nombre de las cosas permanentes habló el teniente general De Santiago de una forma inequívoca, como lo refleja el primer párrafo de su breve y coherente alocución, que consistió en "evocar con emoción y gratitud al Caudillo de España", con lealtad—añadio—que todos ponemos al servicio de la Patria y del Rey. Por si la admonición hubiese sido oscura para alguien que no quisiera entender, ese mismo párrafo termina con estas palabras para definir el futuro inmediato: "Sin rupturas ni aventuras."

En cierto modo, don Manuel Fraga también ha hablado en este día, a través de un artículo en "ABC", sobre la figura de don Antonio Maura.

"Maura entendió—escribe el señor vicepresidente—que la política nacional no podía seguir siendo una fantasmagoría de notables, oligarcas y caciques, con el pueblo al margen." Como todos sabemos, don Antonio Maura, prototipo de una derecha que tenía conciencia del momento histórico de transición—aquellos tambien eran años de cambio—, acabó devorado por una clase política particularmente miope.

¿Cuál es la lección bastante explícita en el artículo de don Manuel Fraga? Si he entendido algo a don Manuel, aunque personalmente no pasan de tres las veces que le he visto en quince años, creo que él intenta disciplinar a la, derecha, a la que pertenece. Ahora bien, ¿está la derecha dispuesta a que la disciplinen, aunque sea para salvarla? La derecha española es rígida y oligárquica, impermeable al cambio, porque se siente vencedora hoy igual que hace cuarenta años, y, por consiguiente, no experimenta la necesidad de conceder una igualdad de trato con otras fuerzas políticas que también tienen arraigo en la sociedad y legitimidad histórica.

Pero, en fin, hay cosas que cambian. Por ejemplo, en la diócesis de Cuenca, los sacerdotes que este año debían pasar examen de Teología quedan dispensados del mismo en honor del recientemente desaparecido Jefe del Estado español.

Que sepamos en las redacciones de los periódicos, los otros españoles—los de ´ las organizaciones formalmente ilegales— contemplan la situación atentamente, dedicados a madurar un examen de los datos del problema. La novedad más sustantiva emanada de sus filas consiste en la creación de un organismo ilegal llamado Comisión de Coordinación, cuyo objetivo es desarrollar la declaración que a fines de octubre hicieron las también ilegales Plataforma de Convergencia y la Junta Democrática, porque consideran que no ha habido ningún cambio sustantivo en el país.

Luis APOSTUA

 

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