Autor: González Páramo, J. M. . 
   El rapto de la reforma     
 
 Ya.    30/12/1976.  Página: 7,8. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

El rapto de la reforma

EL presidente del Gobierno iba a escribir un libro sobre la reforma política. Al parecer, ya no...

Que el presidente del Gobierno haga la reforma me parece lo suyo, pues ha venido demostrando con el tiempo que "quiere, sabe y puede" navegar en el turbulento oleaje de las contrapuestas corrientes políticas del país. Y en el hacer puede alcanzar originalidad quien, por escrito, pudiera, sin, ser lo, parecer plagiario. El medio editorial idóneo para políticos en activo es el "BOE"; eso por un lado.

Por otro, informativamente, se trata de raptar el centro y la reforma. Se dice, por ejemplo, que, al atraer al centro a antiguos personajes de la derecha, el líder nacional del centrorreformismo se ha inclinado a estribor. Se declara, en suma, vacante el centro desde los medios de opinión que respaldan a los aspirantes a ocuparlo; a pesar de que RD, en las últimas publicaciones, se mantiene en la misma línea centrorreformista. La coalición ¿consumará el desplazamiento de la reforma a nuevas y más eficientes manos ? O, en cualquier supuesto, ¿se ya a presenciar un rapto ideológico y político arriesgado a pesar del Congreso de RD ?

El centro y el reformismo, a los que me dedico, por citar una fecha, desde 1957 en YA y otras publicaciones nacionales, acompañando, con hechos, las palabras y precediendo ´ a varios insignes reformistas actuales—entonces azules impedidores de la posibilidad de asociacionismo político—, se han hecho atractivos. Su seductor "political appeal" hizo codiciable la reforma para algunos líderes oportunistas. Por eso me cuestiono si está en marcha un conato maquiavélico de expropiación de la reforma.

Las ideas—como las Sabinas otrora—pueden ser fecundadas por gentes extrañas a sus creadores. La doctrina, el montaje y las adhesiones logradas por un reformismo acreditado y antiguo en beneficio del país, ¿serán manejadas por raptores hábiles, de procedencia diversa? Romanos alevosos, leales traidores, opositores, bárbaros o cartagineses, revolucionarios, gentes de buena fe... "Parece como si existiese un tácito consentimiento de las fuerzas "democráticas" (de la oposición) con el equipo gubernamental" (acaba de decir aviesamente "El Europeo"), Desde Gutenberg—es lo bueno y lo malo—, las batallas se pierden o se ganan, aunque la historia no la escriban ya sólo los vencedores. Y lo escrito, escrito queda.

AHORA cierta plaga oportunista de personas—en algún caso sin principios—intenta unirse a la más respetable oposición. Y la oposición y el

J.M. GONZÁLEZ PARAMO

(Continúa en pág. sigte.X

30-XII-76

El rapto de la reforma

(Viene de la pág. anterior)

Gobierno se lucran del juego que les sirven, pues además de lógico es logístico.

La neo oposición oportunista calló cobardemente durante muchos años: se dedicó a vivir y mediar cinica y profesionalmente, en conexión discreta con aquella otra oposición que desde ´´dentro" hacia reformismo; y ese oportunismo se pasa ahora a la oposición, entonces inculpablemente muda y desasistida. La seudo oposición oportunista "vestida de situación" colaboró desde puestos públicos con nobles personajes del régimen precedente; y ahora se comporta con la ingratitud de los "sons of a bitch", ladrando fascismo a quienes no son como ellos. ¡Ellos, por falsos, también seudo fascistas de segunda o tercera, con cargos públicos hasta hace poco tiempo!

Desde el rapto de las Sahínas hasta el rapto de Europa —el cuerpo de la amada de Júpiter a lomos del "suave toro"—se ha tratado en vano de explicar los raptos—de seres, de Ideas, de culturas—, nunca el lucro de los raptores: sin el hurto y la captura, el deseo de engendrar, el éxtasis del amor, serían imposibles.

Ya pesar de todo, la figura del rapto es benévola en su depredante violencia. Sin útero, el más fecundo de los varones resulta estéril. La creatividad ideológica, en cambio, puede surgir de la Inspiración trascendente del solo en soledad, del solitario. A la postre, te rapta por carencia. Sin el rapto o el plagio nada podrían lograr ciertos políticos y literatos, y gracias a él, los validos y los simuladores pueden ocupar sitiales y engendrar hijos de carne o de arte: e iniciar cursos históricos trasvasables a desembocaduras cercanas a su interés y a veces al Interés general.

Diez del Corral, que hizo de "El rapto de Europa" una de las reflexiones traducidas hasta a los Idiomas orientales, afirma qué los momentos esenciales del mito antiguo que dio nombre a nuestro continente son dos: el momento de la tentación brutal y divina, y 2, la aceptación sorprendida de la raptada.

Por lo que a la reforma concierne, falta el segundo de los momentos, pues la ideología no puede sorprenderse ni rechazar a los raptores; y la reforma, como organización, los rechaza sin sorprenderse... Lo que caracteriza a la reforma —su decidida voluntad de cambio en función de las aspiraciones lógicas del pueblo, la justicia social...—resulta odioso a los extremismos de izquierda (desde la tesis décima de Lenin, en 1917), porque dejaría a la revolución sin pretexto; y resulta, por el contrario, imprescindible para quienes desde o hacia el poder necesitan, para alcanzarlo o para seguir en él, banderas reformistas. La historia de los sujetos históricos ágrafos prefiere no guardar memoria de sus apropiaciones. "Los reformistas raptores" se sienten enemigos natos de los que intentan hacer lo que pensaron y luego escriben lo que sobre su intento consiguieron hacer.

COMO prueba eficaz de una captura ideológica realizada por quienes nunca fueron reformistas o se apuntaron tardíamente a tal opción, lo escrito escrito está. La reforma auténtica puede, por su parte, todavía arrancar fuerza unificadora de su entraña. Para evitar la infidelidad de la mujer, o el robo del propio ideario, pudiera valer en parte el refrán castellano: "No le enseñes demasiado, ni la enseñes demasiado." Para evitar el rapto bastaría hacer inaccesible el ideario de la reforma y velar su atractiva rostro. Pero eso es politicamente desaconsejable: no ganaría las adhesiones que gana, a) mismo tiempo que se expone a la depredación, Poco nos consuela a los pioneros de la reforma que el pensamiento, según Pascal,.sea nuestra dignidad, porque al robarnos el pensamiento, por segundos nos sentimos vacíos de todo. Hay, sin embargo un consuelo y una evidencia:

Los raptores de la reforma apenas pueden escribir; han de ser genios para no aparecer como plagiarios derruibles desde las fechas del "copyright".

Como afirma Diez del Corral: "Por mucho que se apropie del objeto de su rapto (el raptor), siempre se encuentra en una situación deficiente"; las "costumbres", las inercias de las Ideas raptadas, pueden suscitar reactivas conductas en contra. De las premisas del reformismo resultan consecuencias Incoercibles-y todavía existe una presión moral que obliga a resarcir. En definitiva, a pesar de todo, lo que importa es que la reforma se haga: "Una política de centro para la España del SI", rezaba ayer el "slogan" de RD en su Congreso. Acción.

SI el capitalismo ha inventado una sociedad sin finalidad humana; si el marxismo ha creado una salvación por la ley de correspondencia entre las relaciones de producción y las fuerzas productivas a través de la lucha de clases, el reformismo y el centro, en que pienso, sabrán Introducir, sobre lo positivo de ambas concepciones, superando el materialismo, el principio de la trascendencia desde la realidad presente para hallar y crear el futuro. El reformismo esta grávido de esperanza y exigencia.

Leyendo al comunista Garaudy, sin tachar a Dios ni secularizar la historia, comprendo que para realizar un proyecto nuevo, "cuanto más trabajo yo—dice—, Dios resulta mas creador" (1). Es necesario el compromiso desde la fe y desde la agnosis. Rilke diría: "Un Dios que declara su poder, carece de sentido." "Tienes que saber que Dios sopla a través de ti" (2). En sus Quejas...". Jorge Manrique se indignaba: "¿Que se pierda el que sirvió? ¿Que se olvide lo servido? ¿Que viva quien engañó? ¿Que muera quien bien amó? ¿Que valga el amor fingido?" (3).

En definitiva, no siempre hay razón para los plantos. Al contrario,cautiva o- rescatada, la reforma dará sus frutos mientras el centro esté ocupado por quienes lo ocupan o Irradian poder y dignidad.

J. M. GONZÁLEZ PARAMO

(1) Garaudy, "Palabra de hombre" (Cuadernos para el Diálogo, Madrid, 1976. p 216),

(2) Rilke. "Antología poética" (Austral, Espasa-Calpe, Madrid. 1976. p. 41).´

(3) J.;Manriquc, "Obras completas" (Austral, Espuca-Calpe, Madrid. 1976. -P. 24).

 

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