Autor: F. S.. 
   La sesión de la Asamblea del Mar, clausurada sin acuerdos importantes     
 
 Informaciones.    18/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

La sesión de la Asamblea del Mar, clausurada sin acuerdos importantes

NVEVA YORK, 18 (INFORMACIONES, por F. SJ. TAESPUES de ocho semanas de negociaciones, los 145 paí-*-* ses qué asisten a la conferencia de la ONU. sobre la ley del Mar han´ clausurado la sexta sesión sin haber ai-cansado ningún acuerdo importante excepto el de volver a reunirse en Ginebra el día 28 de manto del año que viene. xicientostLo UíGobLKáb?:

El presidente de la Conferencia, Hamilton Amerasinghe, de Sri Lanka, y cinco ayudantes ordenarán esta semana las decisiones adoptadas por la sexta sesión en un tratado de unos cuatrocientos artículos. Al cerrar la sesión el viernes pasado, el señor Amerasingihe dijo: «Esperemos que no pase nada que entorpezca nuestra labor. Creo que-se ha progresado bastante.»

Lo peor que puede pasar es que, antes de que se abra la séptima sesión en Ginebra, el Congreso norteamericano, que está discutiendo una propuesta de ley para permitir a empresas norteamericanas empezar a explotar los fondos marinos, conceda los permisos necesarios a las empresas que dirigen los consorcios ya formados •—Kennecott Coopper, International Nickel, Deepsea Ventures y Lockheed Aircraít.

Según la interpretación de la-ley internacional por el Departamento de Estado norteamericano, cualquier puede empezar a explotar los nodulos de níquel, cobre, cobalto y manganeso que hay en los fondos marinos. El problema es, que las únicas empresas con los medios técnicos necesarios para hacerlo en estos, momentos son las cuatro citadas anteriormente.

Después de reunirse con el embalador americano ante la Conferencia, Elliot Richardson, él embajador español, Eduardo Ibáñez, ha expresado la esperanza de que el Congreso retenga Ttfs "pernal»! hasta que la Conferencia termine sus trabajos.

UNA AUTORIDAD INTERNACIONAL

Según el señor Ibáñez, en las primeras semanas de la sexta sesión se avanzó muy poco, pero luego se han logrado algunos acuerdos importantes. Al final, parece que los principales países han aceptado la creación de una autoridad internacional.

La autoridad tendría como misión la concesión de permisos de explotación a laa compañías estatales o privadas. Las empresas deberían solicitar permiso para explotar al menos dos partes. La autoridad, después de investigar las zonas, aprobaría una licencia paia explotar una de las dos partes propuestas y la otra pasaría a depender de su jurisdicción.

Este sistema, defe n d i d o principalmente por -el ministro noruego Jens Evensen, es una fórmula intermedia entre la libertad plena que defendían los patees industrializados «Estados Unidos, los «nueve» europeos y Japón) y la delegación de todos los poderes en la autoridad internacional, como proponían los países del «tercer mundo», con la esperanza de controlar la autoridad desde la Asamblea General de la O:N.U., donde son mayoría.

Como era de esperar. Esta-dos Unidos ha rechazado esa forma de control de la autoridad y se ha declarado en contra también de delegar en la autoridad tantos poderes.

La conferencia está divida en tres comisiones: la primera estudia el tema de los fondos marinos, la financiación ie la autoridad internacional y los arreglos de controversias referentes á los fondos marinos,

La segunda se encarga de los aspectos generales del derecho del mar (la zona económica exclusiva, el acceso al mar de los Estados sin litoral o litoral pequeño, la definición de mar territorial, la libertad de tránsito, la plataforma continental, los estrechos internacionales y la delimitación de las zonas marinas).

EL PRINCIPIO DE LA EQUIDISTANCIA

Los delegados españoles han defendido el principio de la equidistancia en la delimitación, de las zonas, la definición de los derechos de terceros en las zonas económicas exclusivas (hasta las 200 millas) y la regulación del tránsito en los estrechos. La importancia, de estos temas radica en los efectos que tendrá cualquier decisión sobre estas cuestiones en nuestras negociaciones con Marruecos y nuestros derechos sobre Gibraltar y su zona marítima.

La tercera comisión de la conferencia estudia la contaminación tíe los mares, las in-veEHgacWHi» CI«BU f i c a s en las zonas mantanas y el intercambio de tecnol o g í a de pesca y exploración marítima entre las naciones. Los resultados de la sexta sesión han sido los esperados. Los problemas ..son. muy complejos y, los intereses muy dispares. Como dicenuestro embajador, Eduardo Ibáñez, «aquí las definiclones jurídicas están supeditadas a los intereses poli, ticos». Como ocurre siempre en política exterior.

 

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