Autor: J. C. J.. 
 Según fuentes oficiales. 
 La crisis de la pesca es grave y profunda  :   
 Atomización del sector, invitación al desguace, próximo desabastecimiento del mercado, preocupante crisis en los astilleros. 
 Arriba.    03/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

S¿rntes LA CRISIS DE LA PESCA ES GRAVE Y PROFUNDA

* ti Gobierno negocio en todos los frentes pora hollar soluciones

• Atomización del sector, invitación al desguace* próximo desabastecimiento del mercado* preocupante crisis en los astilleros...

MADRID. (De nuestra Redacción, por J. C. J.)—E» tema elegido ayer para ´los ya habituales contactos informales que portavoces autorizados del Gobierno vienen manteniendo con los medios informativos, fue el de la pesca, sector que en Jos últimos tiempos sugiere graves cotas de conflictividad.

«la actual crisis del sector pesquero, por obra de la política de ampíración de aguas jurisdiccionales de prácticamente todos los países en los que hasta ahora faenaban los pesqueros españoles, es, efectivamente, una crisis grave y profunda, a la que el Gobierno

ovaciones en todos -los frentes», según aseguraron los indicados portavoces oficiales.

los orígenes de esta crisis están, en efecto, en ese cambio de 4a política de los países vecinos y, concretamente, en tos últimos tiempos, de ios países de la Comunidad Económica Europea.

Las negociaciones que con ta CEE ha venido manteniendo d Gobierno español para ta ampliación de licencias para pesqueros españoles en aguas comunitarias se reanudarán en septiembre, después dejas actuales vacaciones. £ntre tanto, y de cara a un futuro que. en cualquier forma, no se presenta especialmente lisonjero, se sugieren varias soluciones: desde la constitución de empresas mixtas his-pano-comunitarias hasta el desguace de muchos de tas actuales buques pesqueros, pasando por las subvenciones a los ´hombres de íá mar que pueden quedar sin posibilidad de trabajar. Una de tías cuestiones que deben añadirse a este panorama poco optimista del sector pesquero, que afecta especialmente a los puertos vascos y gallegos, es la excesiva atomización de 4a flota española. Este pequeño empresario, en situación de desempleo o próxima e ella, podrá contar, de acuerdo con las mencionadas fuentes oficiales, con el apoyo económico estatal, de forma que pueda suspender su acthjidad durante los tres o seis meses que, se calcula, tardará en estabilizarse ía situación, como consecuencia de tas negociaciones o de la adopción de otro» acuerdos. Los barcos quedarían, según el miaron.-- EHO»*´ m. •gmpaitafc.^a. Jatoo a unidades que posean licencia de pesca, y entre ellos se establecería una especie de «pool» hasta «I momento en oue pudiera conseguir, por parte de la CEE, un aumento considerable de licencias.

Reconvertir, vender, desguazar los barcos va a ser, en los próximos meses —4o está siendo ya—, una de íes soluciones que habrán de adoptar un número considerable de hombres de la mar. Se halla en estudio una modificación sustancial de las primas por desguace.

Cn cuanto a los efectos que esta problemática tendrá para e] consumidor español de pescado de momento no parecen haberse comenzado a sentir en el desabastecimiento del mercado, aunque sí en una sensible elevación de los precios. Sin embargo, es de esperar que también comience a advertirse ese desabastecimiento. Ochenta mil son los trabajadores que tienen su empleo directo en e! mar. De ellos, son 9.000 los afectados por esta actual crisis, al integrar la flota de altura del Norte, las actuales licencias de pesca que la CEE otorgó a España estuvieron a punto de Incrementarse en 205, pero ciertas dificultades hicieron que ja cuestión se demorase hasta el próximo septiembre, según las fuentes bien informadas que citábamos al comienzo de esta información. Al existir una contrapropuesta española quedó aprobado el régimen transitorio hasta el próximo mes.

B problema que plantea el pescador en paro es difícw. La reconversión del hombre de la mar no resulta sencilla. De momento, y ´hasta que se conoce con exactitud el coeficiente de paro que puede significar esta crisis, se estudian -soluciones: el empteo en las casas del mar, da promoción de cursos de formación acelerada por el RPO, la utilización del personal en paro en escuelas náutlco-pesqueras, el desarrollo de las piscifactorías...

Un senador aseguraba ayer en el pleno de la Alta Cámara que la crisis podría llegar a hacer desaparecer completamente la Industria pesquera en Galicia. Sobre este particular se nos ha indicado que no es probable una tal desaparición, ya que ´la propia zona costera gallega es rica en pesca, pero si es probable ana disminución considerable de la pesca exterior e Galicia. Mo parece que la creación dé un departamento ministerial de pesca, ni la nacionalización de las empresas dei sector sean soluciones que se corwlderon entre las que tienden a afrontar e) conflicto. Potenciar las unidades pesqueras, subvencionar a aquéllas que no puedan haberse a la mar son propósitos que próximos Consejos de Ministros podrían aprobar en orden e ia búsqueda de soluciones a 4a crisis, calificada «no pasajera, sino absoiute están poniendo ejecución todas tas medidas. Aunque haya que tener presente que. en materia de pesca acabó el tiempo de las vacas gordas...»

De los 17.000 barcos que componen la flota, apenas 4.000 tienen mes de 100 toneladas, y 600 son de bajura. Son estos dos últimos grupos los que mayores problemas plantean en el norte del país.

La falta de previsión ante una crisis que se planteó inesperadamente ha podido agravar 4a situación, al igual que ha sucedido en la URSS o en Japón por razones similares: 4a ampliación generalizada a 200 mNias de las aguas jurisdiccionales de muchos países. El programa de negociaciones para aliviar la situación es denso: contactos con ia CEE, con Marruecos, Mauritania y países sudamericanos... Con ´Marruecos, en la actualidad, la situación se halla bastante estabilizada. Existen varios acuerdos de cooperación pendiente» de ratificación por las Cámaras de ambos países.

A su vez, esta crisis pesquera está provocando otra no menos grave crisis en íos astilleros y, en menos medida, de momento, en las factorías conserveras.

 

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