Nuevo sector pesquero en apuros. 
 La industria conservera, paralizada  :   
 El día 22 se inician las conversaciones con Mauritania. 
 Informaciones.    11/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 23. 

NUEVO SECTOR PESQUERO EN APUROS

LA INDUSTRIA CONSERVERA, PARALIZADA

MADRID, 11 (INFORMACIONES).

EL sector conservero de la pesca, que comprende cerca de 400 factorías, da trabajo a unos 40.000 productores, tiene un valor de producción de 20.000 millones de pesetas y exporta por valor de 5.200 millones, se halla prácticamente paralizado, -según declaraciones de los representantes de la Unión Nacional de Empresarios del Sindicato Nacional de la Pesca ¿ en rueda de Prensa convocada ayer, con asistencia de su presidente, don José María Serráis Urquiza.

En las provincias as La Co-ruña y Lugo, donde este año no se ha llegado al 25 por 100 de la capacidad productiva, desde hace diez o doce días, y debido a que la situación se ha agudizado con la ausencia de capturas procedentes del Gran Sol, la mayoría de las factorías están paralizadas al 100 por 100. De 18 empresas que había en La Coruña y su zona hace veinte años, hoy sólo quedan dos, y una. de ellas a punto de cerrar. En la provincia de Pontevedra son ocho las empresas que han cerrado en el último año.

El tradicional abandono en que ha estado el sector conservero —dicen sus representantes—• se agudiza a partir de febrero de 1975, en que se crea un derecho compensatorio para túnidos y cefalópodos. Las últimas medidas de la C. E. E. y la discriminación y falta de apoyo por parte de la Administración española están acabando de dar el golpe de gracia a la industria conservera española, según los presidentes de sus agrupaciones.

De seguir la situación actual, la industria conservera española está llamada a desaparecer, por la sencilla razón de que carece de-materia prima. Desde hace dos años, la industria extractiva congelador» viene exportando to-da» «us tapturas de «t&& /» Italia, porque le resulta más rentable con los créditos a la exportación.

Los cefalópodos —que suponen el 53 por 100 de toda la industria conservera—son exportados a Japón,´por las mismas razones, mientras que en España la importación de cefalópodos sufre una serie de gravámenes.

Aquí se está primando a la exportación y se están exportando excedentes que no son tales, mientras que las importaciones se ven gravadas por aranceles de Aduanas y exacciones que vulneran la ilegalidad y las hacen prohibitivas.

Los países del Mercado Común, por el contrario, priman a sus conservas y prohiben, •en desleal competencia, la importación de nuestros productos, como es el caso de Francia.

Dentro de este contexto de ahogo a la flota y a la industria conservera española, las últimas medidas de la Comunidad Económica Europea se proponen suplantar a nuestros pescadores, para exportarnos lo que hasta la fecha nos importaban.

El sector denuncia la pasividad de la Administración ante este juego y espera que se hagan valer todos los derechos tradicionales y jurídicos que asisten a la flota española.

Ello aparte, se pide libertad de exportación e importación para pesqueros y conserveros, efectuándose ambas libres de toda exacción, así como la concesión de unas 18.000 toneladas de aceite de soja anuales al mejor precio posible (a los conserveros, dicen, se les cobra a más de 33 pesetas, cuando se exporta a este precio).

Como soluciones urgentes, los conserveros proponen que se atienda cuanto antes al plan de reestructuración del sector, desatendido desde hace años por la Administración, en cuanto a política pesquera, comercial y financiera. Que se les permita el acceso a las materias primas en pesca, grasas vegetales y el propio envasado. Y que los productos de la industria conservera pasen a régimen de precios libres.

 

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