El problema de la pesca se arregla con dinero     
 
 Informaciones.    20/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

EL DE LA PESCA SE ARREGLA CON DINERO

MADRID, 20 (INFORMACIONES).

LA pesca, se prepara para otra gran batalla. Los barcos que faenan —y ios que faenaban— en caladeros de Mauritania, Argelia, Gambia y Guinea Bissau esperan acuerdos, ratificaciones, convenios diversos que no terminan de llegar. «.Nuestra flota ha llegado a una situación insostenible. Es evidente que sin un acuerda con Mauritania y la ratificación del ya existente con Marruecos iremos directamente al caos. Es urgente una acción eficaz e inmediata por parte de la Administración», manifestó el presidente de la Asociación Nacional de Pesca Fresca, señor Marquinez, tras la larga entrevista que ayer tarde mantuvo con el director general de Pesca, dan Félix Bragado, reunión a la que también asistieron comisiones de armadores de los puertos del sur de España y de Canarias.

En el transcurso d$ Ba* fe unión, los armadores entregaron al señor Bragado una serie de propuestas del sector, propuestas que se harán lleear al ministro español de Asuntos Exteriores, quien posiblemente el próximo día 21 tenga una entrevista en San Sebastián con su colega mauritano de Asuntos Exteriores, reunión a la que asistirá también el ministro de Comunicación y Transportes, señor Llado. Tras manifestar cue deben crearse dos comisiones, una qué negocie el acuerdo con Mauritania y otra que lo haga con Marruecos, plantean:

— Ratificación del convenio pesquero hispano-marro-qui, considerado el único instrumento válido para posibilitar la pesca en esos caladeros.

— Establecimiento con carácter de urgente, de convenios de pesca con Mauritania, Gambia, Guinea-Bissau y Argelia.

— Actualización de la lista de buques que faenan en cada pesquería.

— Normalización de las pesquerías del banco canario - sahariano, evitando los incidentes que vienen produciéndose desde los acuerdos de Madrid.

LOS DERECHOS DE PESCA, SE COMPRAN

— Aplicar —en la realización de los convenios— los recursos comerciales y diplomáticos con. que pueda contar el Gobierno, admitiendo como limite máximo de las prestaciones económicas del sector la de cuarenta dólares por tonelada de registro bruto para los grandes arrastreros, y 25 dólares por cada T.R.B. para otras artes, y para los congeladores, 125 dólares por cada tonelada de registro bruto. A «ste respecto, el director general de Pesca va a presentar »1 Consejo de ministros para su «probación 26 millones de dólares como arma a«~Mét7)cTáci3n por parte del Gobierno.

— Arbitrar un procedimiento ágil y eficaz ante los apresamientos, al m«nos hasta la aplicación de los acuerdos bi-alterales, dotando a las Embajadas de agregados pesqueros, además de que se determine por el país en cuestión —en un plazo no superior a veinticuatro horas— la fianza, a cubrir; aval de la mencionada fianza por parte de nuestro Gobierno; creación de una linea de crédito ágil para la empresa afectada, con el abono del cien por cien del .importe de la multa y los perjuicios sufridos; apertura de expediente por parte de las autoridades españolas para determinar las verdaderas circunstancias del hecho y sus correspondientes responsabilidades; aplicación de sanciones a los patronos que incumplan las condiciones del acuer. do bilateral.

— Creación de una línea de crédito blando para las empresas afectadas, por el- cien por cíen de los perjuicios de los apresamientos e incidentes en los caladeros desde el 1 de enero de ..1976.

— Exención de cargas fiscales para las empresas durante los años 1976-17; conceder moratorias en los créditos a las embarcaciones afectadas y conceder bonificaciones y moratorias en las cargas de la Seguridad Social. durante el año en cuawr

— Creación de comisiones mixtas de vigilancia y control en cada uno de los países antes mencionados —en los que estén representadas de hecho y de derecho las flotas afectadas— por portavoces elegidos por las empresas.

— Control riguroso por parte del Gobierno de las importaciones de pescado procedentes de los países ribereños, hasta que se regularice la situación de la flota en sus caladeros.

 

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