Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   La arenga     
 
 Informaciones.    04/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

LETRAS

PEL CAMBIO *

LA ARENGA

Por Jaime CAMPMANY

DON Blas Pinar, especialista en arengas y en fervorinas patrióticos, ha hablado durante más de dos horas

en un cine de Madrid. Como casi siempre, »u« palabras fueron desmedidas y amenatantes. «Estamos

dispuestos a salir a te calle »para defender la dignidad da los espaftoles», dijo el presidente de Fuerza

Nueva. Son palabra* graves. Son palabras que sólo deben ser pronunciadas cuando la única manera de

que los españoles defiendan su . dignidad sea la de andar por la*calle a palosy a tiros. Ya sí que hay otros

españoles que intentan plantear asa situaclón limite: son, precisamente, los grandes derrotados en las

urnas del 15 de Junio. Exactamente Igual que le sucedió a don Blas Piñar, desde el extremo opuesto. Pero

al la dignidad de los españoles queda comprometida a lo que salga de ese entrentamiento violento en las

calles, me temo que vamos a perder todos algo más que la dignidad, sea cual sea el resultado de la

refriega. Creo que lo que debemos Intentar todos —y al decir todos me refiero a la Inmensa mayoría

pacífica del país y a aquellosque comprendan que la solución no vendrá por esos´retos que unos lanzan y

otros aceptan— es que la sociedad y el Estado aaegure la dignidad de los españoles. Y no sólo su

dignidad, sino también su libertad. Una libertad limitada, naturalmente, por el derecho de los demás a

gozar de Idénticas libertades é las que se atribuyan a cada uno.

Además de este anuncio, nada tranquilizador para los amigos de la paz, para los qm todavía creemos en la

¿V pácldad del pueblo español para salvar este periodo difícil de una manera pacifica y civilizada, el

señor Pinar ha firmado un diagnóstico catas» trófico´ de la situación española. «Como consecuencia de

dos años de absoluto desgobierno, nos están dejando «lir Patria, la economía nos deje sin pan y et

terrorismo sin Justicia.» No negaré que existen síntomas para formular un diagnóstlcso tan pesimista. En

esta fiebre general de la autonomía que ha acometido a todas las reglones españolas, hay algún brote de

disgregación y muchas señales. de Insolldarldad. A la calda vertical de nuestra economía todavía no se le

ha puesto freno eficaz. Y el tema del terrorismo y del orden público adquiere caracteres cada vez más

alarmantes. Lo que le soora a la frase de don Blas Piñar es el latiguillo de la arenga y el efecto oratorio del

fervorín..

Y lo que, por supuesto, sobra ea el prejuicio del* diagnóstico para recetar el remedio. Porque e) remedio

que nos ofrece el señor: Pinar todavía —y esperemos que lo sea siempre* es mucho peor que la

enfermedad.

 

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