Autor: Feito, Honorio. 
 Denuncia la Asociación. 
 Pequeños y medianos armadores, discriminados  :   
 (Por parte de la Dirección General de Pesca). 
 El Alcázar.    08/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Denuncia la Asociación

PEQUEROS Y MEDIANOS ARMADORES, DISCRIMINADOS

(Por parte de la Dirección General de Pesca)

• Nuestro problema no esta sólo en la CEE, sino en el reparto de licencias

• "Podemos quedarnos con 54 buques menos f>ara faenar en aguas comunitarias" y dejar en paro a

756 trabajadores1´

El próximo día 15 terminará el plazo de concesión de licencias tara la pesca de arrastre que la C.E.E. ha concedido a España. ~.n esta negociación se concederán 199 licencias bajo los siguientes equisitos:

Hasta 800 HP. de potencia propulsora, 1 licencia por buque. De 800 HP a 1.100 HP de potencia propulsora, 1,75 licencias por buque, y de 1.100 HP hasta 1.500 HP de potencia propulsora, 2,25 licencias por buque. Si el proteccionismo de las 200 millas ha supuesto múltiples problemas a los pesqueros españoles, el criterio seguido por la Dirección General de Pesca ha motivado una escisión dentro de los armadores. La Asociación de Pequeños y medianos Pesqueros al fresco del Norte y Noroeste de España, considera que el problema es fundamentalmente "social y humano", al margen del siempre consabido tema económico. Con todo, un portavoz de la Asociación que ha preferido silenciar su nombre considera que los pequeños armadores son objeto de una discriminación total a los barcos menores de los 800 HP.

—"Nuestro problema no está solamente en la Comunidad, sino aquí en el reparto de licencias".

—¿Por qué creen que es injusto el reparto de la Dirección General de Pesca?

—Si se aplica el criterio de la Dirección, podemos quedarnos con unos cincuenta y cuatro buques menos para faenar en las aguas de la Comunidad.

—¿Y eso por qué?

— Sobre un censo de 394 buques que participan en el reparto y al ser algunos de más de 800 HP, la Comunidad Económica Europea impone los "Índices correctores" de forma que el buque inferior a los 800 HP necesita una licencia; los de 800 a 1.100 HP necesitan 1,75 licencias y los de 1.100 a 1.400 HP necesitan 2,25 licencias, es decir que dos buques de potencias superiores necesitan 4 licencias. Como entendemos que en España hay suficientes buques para ofrecer, sin necesidad de que la C.E.E. aplique los "Índices correctores", pensamos —continúa el portavoz de la Asociación de Pequeños y Medianos Pesqueros— que primero deberían agotarse las licencias en los barcos inferiores, y si en el futuro conceden más licencias, escalonadamente, podrían aspirar 6 ellas los demás armadores sin perjudicar a nadie.

—¿Pero si se aplica este criterio de Vds. qué pasará con los buques de más HP a los 800?

—Cuando estos barcos se construyeron, gozaron del "crédito social pesquero" cuya1 aplicación se destinaba para buques mayores que explotarían nuevos caladeros. En la práctica, se ha demostrado que esas nuevas explotaciones no se intentaron y faenaron en los nuestros.

—¿Cómo ven Vds. el futuro reparto de licencias?, ¿en qué medida pueden no salir perjudicados?

—Tenemos un estudio completo que demuestra nuestra veracidad ante este grave problema. Si la Dirección General de Pesca adopta su postura, como he dicho antes, nos quedaríamos con cincuenta y cuatro buques menos multiplicados por 14 hombres en cada uno da un total de 756 puestos de trabajo que se pierden en la mar. Por otro lado, el consumo de gas-oil. Un buque inferior a los 800 HP consume al mes unos 50.000 litros aproximadamente, la media de los mayores es de 80.000 litros, y los de 1.100 en adelante consumen los 120.000 litros aproximadamente por mes; como además el gas-oil que empleamos para la pesca está subvencionado, resulta que en los buques menores la rentabilidad es mayor.

—¿Cuál es exactamente la re|ación de la Asociación con la Dirección General de Pesca?

—Antes de que tuviéramos personalidad jurídica, habíamos intentado contactar con ellos en varias ocasiones, pero los resultados han sido negativos. Nos consta, no obstante, que el actual director, D. Félix Bragado, es un hombre con buenas intenciones, pero en las actuales circunstancias no se puede ayudar a todos.

—¿Y cuál es la solución para Vds.?

— Existe el temor, a tenor de ciertos rumores, de llegar a una solución drástica mediante el desguace, pero consideramos que la solución más viable es que los buques de mayor potencia propulsora faenen donde, en principio (para acogerse a los cráditos sociales pesqueros), dijeron que explotarían nuevos caladeros. Así, todos podríamos trabajar sin intrusos.

-¿...?

— Se viene observando por parte de esta Asociación, que la Dirección General de Pesca cuando se dirige a los puertos para tomar decisiones con respecto a la C.E.E. se nos da poco tiempo para responder, con lo que corremos el riesgo de tomar decisiones ligeras sobre un tema tan fundamental como es la Comunidad.

Honorio FEITO

 

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