Según el Subsecretario de la Marina Mercante. 
 Es precisa la protección de la Marina de guerra a los pesqueros  :   
 El próximo día 23, probable firma del acuerdo hispano-mauritano. 
 Ya.    14/10/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

HOY ES NOTICIA

La España marinera lleva años pidiendo las doscientas millas

La "doctrina" ha cumplido ya veinticinco años • Regocijo por el anuncio hecho en Las Palmas por el ministro de Exteriores español

La España marinera y la que vive de día (astilleros, Industria conservera, transportes, vendedores, exportadores, etc.) ha recibido como un estallido de alegría el anuncio que oficialmente ha hecho en Las Palmas el ministro de Exteriores, señor Oreja Aguirre: España ha acordado ya en Consejo de Ministros una próxima ampliación de RUS aguas jurisdiccionales a doscientas millas. Nunca es demasiado tarde si la dicha es buena, dice el refrán, aunque haya caeos en que la realidad lo desmienta, siquiera sea sólo en parte.

España ha mantenido el limite de las doce millas en sus aguas jurisdiccionales, establecido como máximo en 1956 por la Comisión de Derecho Internacional de la ONU, y esta posición de respeto, mantenida incluso en zonas pesqueras de nuestro territorio con plataforma continental, tan rica en pesca, cómo el banco sahariano o el mar Cantábrico, nos ha causado perjuicios tan tremendos que podría decirse que una parte importante de nuestra economía se ha venido al suelo a eausa de ese "respeto" que ya nadie en el mundo respeta.

Según un informe sindical de septiembre de 1978, ya se decía que España Iba a revisar el limite de sus aguas, en vista de que aquel compromiso de 1956 se habla convertido en papel mojado. En mayo de 1977, el subsecretario de Marina Mercante informaba en Las Palmas que la política marítima internacional había aprobado un proyecto-decreto por el cual se ampliaban las aguas Jurisdiccionales o, mejor dicho, la roña económica a doscientas millas en las aguas del Atlántico, tanto peninsulares como insulares. España fue de las primeras que defendió—siendo ministro de Exteriores López Bravo—la puesta en práctica de la lona de las doscientas millas. Se dijo en mayo de este ano que era necesario que se tomara tal medida para estudiar los recursos de .nuestra plataforma continental, que encierra Incalculables riquezas, sobre todo en torno de las Canarias.

En cuanto a los problemas suscitados por la ocupación del Sahara occidental por marroquíes y mauritanos, el Acta de Madrid tiene un párrafo que dioe: "BJn cuanto a la delimitación de aguas, se fijará e&rtogrftfleament« la línea mediana ´entre las costas de los dos países. Ninguno de ellos podrá extender sus aguas Jurisdiccionales e su plataforma continental más allá de dicha linea." El Acta se firmó el 14 dé"*noviembre de 1975, y todavía no se ha cumplido tal requisito, pese a que Marruecos y Mauritania han extendido su Jurisdicción marítima hasta las sesenta millas, aprovechando la omisión y tolerancia de España para hacer eoncesionet a otros países para la explotación y exploración de riquezas submarinas en el mar oanarlo-sahariano.

Iniciada por Perú, Ecuador y Chile, lo cierto es que la doctrina de las doscientas millas ha cumplido ya veinticinco anos. A finales de los años sesenta se habla extendido a todo el continente iberoamericano y comenzaban a practicarla gran parte de los países tercermundistas. Tras las conferencias internacionales sobre el´ derecho del mar, los Estados Unidos, la Unión Soviética y el resto de ios Estados industrializados la han declarado suya. Sólo España ha dudado en adoptarla, siquiera teóricamente. Y asi nos ha bieldo.

José María GOMEZ-SALOME

 

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