Entierro del matrimonio Viola. 
 Martín Villa, Tarradellas y el Cardenal Jubany, gravemente insultados  :   
 La policía armada evitó la agresión física al ministro del Interior, pero no pudo impedir que el coche del Presidente de la Generalidad fuera golpeado. 
 ABC.    27/01/1978.  Página: 1,4. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

ENTIERRO DEL MATRIMONIO VIOLA

MARTIN VILLA, TARRADELLAS Y EL CARDENAL JÜBANY, GRAVEMENTE INSULTADOS

La Policía Armada evitó la agresión física al ministro de! Interior, pero no pudo impedir que el coche de!

presidente de la Generalidad fuera golpeado

IDENTIFICADOS TRES DE LOS CUATRO ASESINOS DEL MATRIMONIO VIOLA

MOTÍN EN LA CÁRCEL DE CARABANCHEL

BARCELONA. 26. (Crónica de nuestro corresponsal.) Momentos de tensión y de violencia dialéctica se

produjeron antes, durante y después asi funera/ «corpofe insepulto de los ayer cobardemente asesinados

esposos Viola. Asimismo, y durante la celebración religiosa, se efectuó un íntento dé instrumentalizacion

politica de los cadaveres que ha merecido el rechazo de las más diversas y aún dispares fuerzas politicas

de Cataluña. Hasta el punto que el ministro del Interior don Rodolfo Martin a pudo salvarse de la agresíón

fisica gracias a la eficaz y veterosa actuacíón de /os miembros de una compañía de reserva general de la

Policía Armada, De todas formas, los insultos verbáles hacia la persona del señor Martín Villa, tanto a su

entrada como a la salida del templo. Fueron constantes y alcanzaron en algunos momentos especial

virulencia.

MARTIN VILLA. ABUCHEADO.—Tres cuartos de llora antes de la anunciada para el funeral «corpore

insepulto» de los ayer asesinados esposos Viola, el cruce entre las calles Balmes-Valencia. en donde se

encuentra radicado el templo donde se efectuaron las honras fúnebres, se encontraba repleto de personas,

que no pudieron introducirse en la iglesia. ya cine cuando ésta estuvo llena, la Policía Armada prohibió el

paso a cualquier persona Que lo intentaba y que no fuera directamente familiar de los muertos. Desde

antes de las once, los bancos del templo reservados ai público en general aparecían prácticamente

ocupados, siendo muy pocos los espacios libres.

A partir de las once y cuarto empezaron a llegar las representaciones oficiales, de partidos políticos y

demás entidades cívicas. Siendo de destacar en este aspecto que hicieron acto de presencia la práctica

totalidad de los miembros del Consejo Ejecutivo de la Generalidad, los diputados señores Cañellas y

López Rodó, los lideres políticos Badia, Molíns. Verde Aldea, e;e.: una nutrida representación de jefes y

oficiales del Ejército los ex alcaldes de Barcelona señores Porcioles y Masó, representantes de los

Colegios profesionales, de forma especial el de Abosados: del Fomento del Trabajo Nacional y de la

Confederación Español a de Organizaciones Empresariales, con sus respectivos presidentes, señores

Molinos y Ferrer Salat al frente.

Más tarde, pocos minutos antes de iniciarse el funeral, entraron en la iglesia el alcalde de la ciudad señor

Socias Humbert: gobernador civil, señor Bellorch; presidente de la Generalidad, señor Tarradellas, cura

entrada en el templo y paso por la nave central se efectuó entre el mayor de los silencios; capitán general

de Cataluña, teniente general Coloma Gallegos, cuya entrada en el templo fue acogida con fuertes y

prolongados aplausos y gritos de «el Ejército, al poder». Inmediatamente después hizo su entrada el

ministro del Interior señor Martín Villa, cuya presencia fue acogida con insultos personales y grítos

contrarios a su persona, incluso por parte de personas que se encontraban en el interior del templo. Y sólo

la eficaz actuación de ios miembros de la compañía de reserva general de la Policía Armada consiguieron

hacerle un pasillo para que pudiese llegar a las inmediaciones del altar, donde se encontraba el lugar

reservarlo a las autoridades.

ABUCHEO AL CARDENAL, JUBANY.— Cuando el párroco del templo, iglesia que frecuentaba

habitualmente el matrimonio Viola, hizo referencia a la condolencia que le había expresado hiciera

explícita a los familiares y asistentes el cardenal Jubany, algunos de los asistentes prorrumpieron en frases

injuriosas y de menosprecio hacia la máxima autoridad religiosa de Barcelona. El párroco, y una vez

hecho el silencio, se refirió a la necesidad de mantener la paz y el orden y condenó de forma explícita y

contundente el violento atentado que había segado la vída del matrimonio Violá, hacia el que tuvo frases

de elegio y recuerdo como buenos católicos.

DIFICULTOSA SALIDA.—Una vez terminado el oficio religioso, y sin que se despidiera el duelo como

es habitual en estos casos, las autoridades empezaron a salir del templo. Pero a la salida del ministro del

Interior los miembros de la compañía de reserva general allí presentes tuvieron cine emplearse a fondo,

pero sin ejercer ningún tipo de violencia, a pesar de lo cual fueron increpados duramente por parte de los

asistentes, para mantener los cordones de seguridad en torno al señor Martín Villa, quien pudo llegar

hasta su coche en medio de un griterío e insultos al que es difícil que se encuentren paralelo en su

actividad como ministro del Interior.

En este sentido, hay que señalar que cuando el señor Martín Villa se disponía a abandonar el templo se le

acercó un hombre de mediana edad que intentaba, según todas las apariencias, agredirte. Momento

este en el que se creó una gran confusión y tension y en el que fue despojado de su gorra el capitán

general de Cataluña, quien al salir de la iglesia fue vitoreado y aplaudido por el públíco presente. Capítulo

aparte merece el tratamiento recibido por el presidente de la Generalidad, señor Tarradellas, quien, como

se ha señalado, no sufrió ningún abucheo a la entrada en el templo, pero que al salir quiso situarse, ex-

presamente, al lado del ministro de] Interior, recibiendo también insultos y quedando sujeto 3 las

violencias fisicas producidas por la situación de confusión creada.

Asimismo, hay que destacar que el vehículo en el que partió el señor Tarradellas fue golpeado a

puñetazos y sufrió considerables desperfectos. A pesar de que este coche, así como el de las restantes

autoridades, fue escoltado en su salida del cruce de las calles Valencia-Raimes, donde so encuentra

radicado ,el templo. por una unidad de la caballería de la Policía Armada.

CRISPACION.—Mientras se producian estos incidentes en el interior de la iglesia de Nuestra Señora de

los Angeles y a causa del acordonamiento establecido por U Policía, no salía el publico asistente a la

ceremonia religiosa. Por ello, y una vez las autoridades han subido a .sus vehículos, se lia podido apreciar

la cara crispada de Las personalidades y representantes de los diversos sectores políticos y sociales

presentes en e( funeral. Entre los que cabe señalar a don Carlos Ferrer Salat. presidente de la C. O. E.: el

ex ministro de La Gobernación, señor Garicano Goñi; el diputado y consejero de la Generalidad, señor

Sentís, que ostentaba la representación del presidente de las Cortes y el del Congreso, señores Hernández

Gil v Alvaren de Miranda, respectivamente; así como la práctica totalidad como ya se ha indicado antes,

de los miembros del "Gobierno autónomo catalán y diputados catalanes. También se encontraba presente

el consejero presidencial y ex gobernador civil de Barcelona, señor Sánchez Terán.

EN EL EXTERIOR.—Asimismo y mientras en el interior del templo se celebraban los funerales, unas

1.500 personas permanecían en el exterior entre las que se encontraban relevantes personalidades del

mundo de la política y de las finalizas, ya que, como antes he indicado, poco después de las once, y al

encontrarse lleno el templo, fue prohibida, la entrada a! mismo, produciéndose por esta circunstancia

escenas curiosas. como el que el ex gobernador civil de Barcelona señor Pelayo Ros, y el señor Andreu,

cargo importante en el Ministerio de la Presidencia durante el mandato de don Carlos Arias, fueran

alejados por la Policía del lugar de los sucesos. Asimismo, y durante la ceremonia religiosa, un reducido

grupo de personas, algunas de las cuales portaban banderas españolas y falangista prorrumpieron en gritos

de: «Ejército al Poder», «Franco, Franco, Franco» y «Martín Villa, dimisión». «Traidores» y "Asesinos".

El clima de tensión fue incrementándose mientras se cantó en dos ocasiones el «Cara al sol».

A la salida del ministro del Interior, que como ya he señalado tuvo que ser materialmente rescatado por la

compañía de reserva general, y a pesar de lo cual no se pudo evitar que recibiera los más variados insultos

e improperios de un sector de las personas presentes, el tumulto y la confusión se situó en un grado

inexplicable. Una vez las autoridades han abandonado el recinto, un reducido grupo de personas, no más

de unas 300, han iniciado una manifestación presidida por la bandera de la Falange y profiriendo grito?

contrarios al Gobierno.

ENTIERRO EN EL CEMENTERIO DEL SUDOESTE.—A pesar de las noticias que a última hora de

ayer circulaban por Barcelona, el matrimonio Víala no ha sido enterrado en Balaguer en donde se

encuentra el panteón familiar, sino en dos nichos consecutivos del cementerio barcelonés del Sudoeste. A

la ceremonia fúnebre han asistido unas 100 personas, a mayoría de las cuales eran familiares y amigos de

las víctimas del cobarde asesinato. Entre las autoridades hay que destacar la presencia del capitán general

de Cataluña, teniente general Coloma Gallegos.

REACCIONES NEGATIVAS.—Ante los hechos ocurridos durante esta mañana, y lo que se considera

como la instrumentalización política de unos incalificables y cobardes asesinatos, las fuerzas políticas

parlamentarias y no parlamentarias, pero que aceptan el sistema parlamentario y democrático, han

expresado sus más sinceras y rotundas críticas. En ese sentido, parece importante destacar lo manifestado

por el ex alcalde de Barcelona, señor Porcioles, quien al referirse a los ataques y agresiones sufridas por

el presidente de la Generalidad, señor Tarradellas, ha manifestado: «Es incomprensible. Precisamente el

presidente Tarradellas al acudir a este acto ha dado una muestra de la unidad de Cataluña y, sobre todo, de

su voluntad de superar el pasado, ya que el señor Viola había sido alcaide de la ciudad antes de que el

fuera el presidente de la Generalidad. En fin, creo que hoy el presidente Tarradellas ha dado una muestra

más de su voluntad de ser el presidente que auna a todos los catalanes sin distinciones ni discriminaciones

políticas e ideológicas.»

En términos parecidos y aunque referidos a otra cuestión, se ha manifestado el líder de U. C. D. de

Cataluña, señor Sentís, quien me ha indicado: «Los cadáveres no pueden instrumentarse políticamente y

sobre ellos hacer especulaciones políticas. Siento mucho lo que ha ocurrido durante el entierro y el

funeral de los señores Viola.» SENSACIÓN DE MIEDO.—Para terminar hay que hacer referencia a la

sensación que ha producido en amplios sectores ciudadanos el escaso número de personas que han

acudido al entierro de [os señores Viola, ya que hoy, y a través de la Prensa matutina el Fomento del

Trabajo Nacional había efectuado una convocatoria al empresariado catalán para que acudiera a los actor,

religiosos en memoria de los asesinados esposos Viola. La escasa asistencia de público, sólo así puede

calificarse la presencia de poco más de 2.000 personas, debe interpretarse como una expresión del miedo

y temor que se ha apoderado de algunos sectores importantes sociales de Cataluña. De todas formas, hay

que destacar que también en esos medios se rechaza de forma clara y rotunda la utilización política de

unas muertes que a todos y sin excepción atañen.—Jordi DOMENECH.

 

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