A primeros horas de la mañana de ayer. 
 El director general de Instituciones Penitenciarias, asesinado     
 
 Ya.    23/03/1978.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

A primeras horas de la mañana de ayer

El director general de Instituciones Penitenciarias, asesinado

Tres individuos jóvenes abrieron fuego contra el señor Haddad nada más entrar en el vehículo que te

esperaba frente a su portal • A pesar de la reivindicación de unas supuestas Brigadas Rojas, en medios

policiales se orientan las sospechas hacia el GRAPO o algún grupo de tendencia anarquista

Sobre las nueve y media de 1a mañana de ayer, tres sujetos jóvenes ametrallaron y dieron muerte al

director general de Instituciones Penitenciarias, don Jesús Haddad, cuando se acababa de subir al

automóvil en que habitualmente se trasladaba al despacho oficial. Los asesinos se acercaron al vehículo y,

tras fracturar el cristal de la ventanilla trasera, abrieron fuego contra la víctima, alcanzándole de lleno

trece disparos, uno de los cuales le atravesó el corazón. El atentado tuvo como escenario el portal número

20 de la calle Cartagena, donde el señor Haddad tenía fijada su residencia. Nada más salir y subir al

automóvil mientras el chófer se disponía a ponerse al volante, se acercaron los tres individuos y

dispararon una ráfaga que, no obstante, dio tiempo a que el conductor pudiera tirarse al suelo, siguiendo,

al parecer, instrucciones del comando.

Una vez cometido el atentado, los autores caminaron a marcha bastante normal durante un trayecto de,

aproximadamente, veinte metros para, a continuación, empezar a correr hasta llegar a la confluencia con

la calle de Martínez Izquierdo, donde, al parecer, les estaba esperando un cuarto individuo al volante de

un automovil, probablemente un Seat 1.430 de color claro.

Algunos de los testigos más directos de la agresión informan que vieron cómo los tres jóvenes vestían

abrigos de color oscuro y todos ellos parecen coincidir en el hecho de que uno de los terroristas ocultaban

algo debajo de sus ropas, que posteriormente se piensa pudiera ser la metralleta con que abrieron fuego

contra el señor Haddad.

Mientras el director general da Instituciones Penitenciarias era materialmente acribillado por los disparos,

su esposa, doña Áurea, se encontraba despidiéndole desde el balcón de su vivienda. Horrorizada

contempló la escena y bajó corriendo rápidamente hasta el coche, en que yacía el cuerpo de su marido.

Junto con el chófer, trasladaron con toda urgencia a la victima hasta el Hospital Francisco Franco, donde

los facultativos solamente pudieron certificar su muerte.

Según se cree, el señor Haddad llevaba habitualmente escolta, si bien ayer no ocurrió así. Al parecer,

aunque la noticia no ha podido ser confirmada oficialmente, el director general había rechazado la

protección que le había asignado el Ministerio de Justicia. Sin emburro, aunque fuentes próximas a ¡a

familia del fallecido han negado este extremo, se sabe que e! señor Haddad había sido amenazado de

muerte por algunas organizaciones de tendencia libertaria, y, en concreto, se señala a la Federación

Anarquista Ibérica

Reivindican las Brigadas Rojas

Nada más tenerse conocimiento del atentado—del cual recibió puntual información el Gobierno— se

presentaron fuertes contingentes policiales en el lugar de los hechos, donde se recogieron

aproximadamente una docena de casquillos de bala del calibre nueve, tipo Parabellum.

Respecto a la autoría del atentado, aún existe confusión acerca de la paternidad del mismo. El vespertino

madrileño "Diario 10" publicaba ayer que sobre la una y cuarto de la tarde se recibió una llamada en el

periódico en la cual una voz masculina con fuerte acento alemán manifestó: "Parlamos hace cinco días.

Hoy, el primero; mañana, otro." Seguramente podría tratarse de la misma persona que el pasado día 18 se

puso en contacto con el mismo periódico para afirmar que "los responsables de la muerte del preso

Agustín Rueda Sierra serán ajusticiados".

El comunicante de "Diario-16" manifestó hablar en nombre de la organización Brigadas Rojas de

Francfort, la cual parece ser que resulta totalmente desconocida en nuestro país e, incluso, en la propia

República Federal Alemana, según informa !a agencia Efe, que se puso en contacto con medios

periodísticas germanos.

Todos estos antecedentes hacen que en círculos policiales se de poca credibilidad a la reivindicación de

las Brigadas Rojas y que, en cambio, existan mayores sospechas sobre una posible venganza por parte de

algún grupo de tendencia anarquista, que habría actuado asi como represalia por ¡a muerte del recluso

Rueda Sierra, ocurrida el pasado día 14 en la prisión madrileña de Carabanchel, a consecuencia de los

golpes recibidos durante un interrogatorio.

Sospechas sobre el GRAPO

En otros medios policiales opina que la muerte del señor Haddad podría haber sido obra de algún

comando del GRAPO y basan esta teoría en la cicunstancia de que los integrantes de este grupo poseían

rasgos fisonómicos bastante coincidentes con los de los jóvenes que hace escasamente dos semanas

asesinaron a tiros a un policía armada en la barriada de Vallecas, a la vez que hirieron gravemente a su

compa-ñero de patrulla.

Parece ser que otras personas que se hallaban presentes en los alrededores de la calle Cartagena vieron

también otro vehículo e» el que se encontraban varios individuos. Según han manifestado a la Policía,

alguno de estos sujetos podría haber participado en el asesinato del capitán Hergue-das cuando salía de su

propio domicilio. Dos de los componentes de este grupo fueron detenidos, pero no el tercero.

Como se recordará, todos estos atentados fueron reivindicados posteriormente por el GRAPO y

concretamente tras el perpetrado en Vallecas, anunciaron que seguirían con sus actos de represalia, si bien

a partir de ahora sus objetivos principales serían oficiales del Ejército.

A pesar de que aún existe bastante confusión en las declaraciones de los testigos llamados por la

Policía—algunos de ellos hablan de que en el comando había una mujer, otros sostienen que escucharon

al principio disparos aislados y otros nada más escucharon la ráfaba de una metrállela, y, en fin, como

pasa siempre, hay disparidad respecto a los rasgos físicos de los asesinos; sin embargo, se cree que las

autoridades ya cuentan con algunos datos de partida y que se ha procedido al montaje de una vasta

operación con objeto de localizar y detener a los autores.

Por ello, nada más conocerse al atentado de que había sido víctima el señor Haddad, se dio Una alerta

genera! a todos los coches de Policía que patrullan la capital de España y se incorporaron al servicio

mayores contingentes de personal de la Policía Armada.

Igualmente, fuerzas de la. Guardia Civil establecieron unos férreos sistemas de control en todas las

carreteras que parten de Madrid con objeto de detener a. los posibles agresores del director general de

Instituciones Penitenciarias. Sin embargo, a pesar de este esfuerzo, y que todos los vehículos que

abandonaban la capital eran minuciosamente registrados e identificados sus ocupantes, de momento no se

tienen noticias de que se hayan conseguido resultados satisfactorios.

Finalmente, en medios jurídicos próximos a la Coordinadora de Presos en Lucha no deja de causar cierta

extrañeza el asesinato cometido en la persona de don Jesús Haddad pues era considerado como un

hombre limpio de cualquier implicación en sucesos carcelarios pasados y "además había tenido la valentía

de abrir expediente contra el director, un subdirector y varios funcionarios. Eso había sido algo que jamás

se había hecho en este país, a pesar de que todos sabemos que hay miles de denuncias por malos tratos a

los presos".

Pag. 9 _ YA

 

< Volver