Recibió trece impactos de bala entre tórax y abdomen     
 
 Ya.    23/03/1978.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

Recibió trece impactos de bala entre tórax y abdomen

Ingresó cadáver en la Residencia Francisco Franco • Uno de los impactos le atravesó el corazón •

Cinco de las balas originaron orificios de entrada y salida O El tórax, completamente destrozado y el

corazón apenas se le veía a través de las radiografías

Señor Lavilla: "El hecho perturba enormemente fas posibilidades de convivencia nacional"

• Señor Gómez Llorente: "Haddad, un hombre de competencia y gran valor" • Señor

Fernández Ordóñez: "Se fe ofreció protección y él no la aceptó"

Sobre las diez y cuarto (le la mañana de ayer ingresaba cadáver en las dependencias de urgencias de la

clínica Francisco Franco el director general de instituciones Penitenciarias, don Jesús Haddad.

Don Jesús Haddad había reei-nido trece impactos de bala entre las regiones del tórax y abdomen, según

nos han manifestado médicos de guardia que le atendieron en urgencias. Uno de los Impactos le atravesó

el corazón. Otros cinco originaron orificios de entrada y salida en las regiones anteriormente indicadas.

Otra de las balas le atravesó un brazo y fue a alojarse a uno de los pulmones. Según nos han explicado los

médicos que le atendieron, el cuerpo llegó completamente ametrallado y no pudieron hacer nada. Restos

de casquillos se vieron entre la ropa del señor Hadad

Las cinco radiografías que se ]e hicieron muestran lo siguiente: tórax completamente destrozado y la

silueta cardíaca, es decir, él corazón no tse podía ver a través de las. radiografías. Los vasos más

importantes estaban completamente destrozados y se pudieron observar restos de easquiMos en el tórax.

Las radiografías sólo advertían una gran mancha que se suponía era el corazón.

Igualmente se pudo observar una fractura, a la altura del sacro, por impacto de baja. Se detectaron,

también en esta región, restos de bala. Igualmente se observa en las radiografías fractura de las últimas

costillas del he-m i tórax izquierdo con restos metálicos.

• GRAN DESFILE DE PERSONALIDADES. — Después de comprobarse que no -se podía hacer nada

en ¡a unidad de urgencias, es trasladó el cuerpo de don Jesús Haddad a la planta D de la clínica Francisco

Franco. A partir de las diez y media de la mañana han ido llegindo numerosas personalidades a ¡a clínica.

Entre las primeras destacan el alcalde de Madrid, don José Luis Alvarez; capitán general de le primera

región, don Federico Gómez de Salazar; presidente de la Diputación de Madrid, señor Castellanos;

subsecretario de Justicia, señor Ortega y Díaz.

Ambrona, y el juez de guardia que instruye diligencias en el atentado, señor Ancos.

Sobre las doce del mediodía llegó a la clínica el ministro de Justicia, .señor Landelino Lavilla. El ministro

había abandonado poco antes la reunión de! Consejo de Ministros, que se celebraba desde las nueve de la

mañana en el palacio de la Moncloa. En primer lugar, el ministro de Justicia visitó la zona donde se

encontraba el cadáver del director general. Posteriormente, en una salida privada del centro médico,

conversó con la madre del señor Haddad, así como con una hermana que se encontraba fuertemente

impresionada y llorando.

Landelino Lavilla: "Estoy realmente impresionado"

E! ministro de Justicia, señor Gavilla, al abandonar la Residencia Sanitaria Francisco Franco dijo: "Estoy

realmente impresionado." Seguidamente indicó que el Gobierno había reaccionado con consternación al

ser informado sobre el atentado.

"El hecho perturba enormemente las posibilidades de convivencia nacional." El señor Haddad, dijo el

ministro de Justicia, era un hombre de enormes cualidades humanas y con una dedicación y entrega

excepcionales a la tarea de la reforma penitenciaria. Preguntado el ministro sobre si se adoptarán medidas

especiales, dijo, simplemente, que la Policía ya está actuando para investigar los hechos y, añadió, que no

tenía conocimiento de que e! director general hubiera recibido amenazas previas. El ministro de Justicia

terminó la conversación que mantuvo con los periodistas en la Residencia. Sanitaria diciendo que la

reforma penitenciaria seguirá adelante y que el señor Haddad tenía un buen nombre y mucho prestigio, y

se consideraba que estaba llevando a cabo muy bien ¡a reforma de las instituciones penitenciarias.

En el centro sanitario se encontraba también don Rogelio Borras, senador y presidente de la Comisión de

Instituciones Penitenciarias del Senado. El señor Borras se enteró del atentado cuando visitaba la prisión

provincial de mujeres de Madrid (Yeserías). El señor Borras manifestó:

"Esto es catastrófico. He perdido un buen amigo. Estoy con-mocionado, pero vamos a seguir adelante.

Seguiremos luchando. Sin duda, se trata de alguien que quiere jugar la baza para crear incertidumbre. Han

hecho un mal servicio a España y con ello han creado una situación catastrófica."

Gómez Llórente: "Haddad, un hombre de competencia y gran valor"

A la una y cuarto de la tarde llegó al hospital Francisco Franco «! diputado del PSOE don Luis Gómez

Llórente, El señor Llórente manifestó a los informadores que él era amigo personal del señor Haddad y

compañero de curso en Ja Facultad de Derecho. El señor Gómez Llórente indicó también que le constaba,

desde hace veinte años, la personalidad enormemente democrática del señor Haddad, quien asumió las

funciones de su cargo con gran competencia personal y con gran valor, ya que, cuando se produjo el

desgraciado incidente de la muerte de un preso de la cárcel de Carabanchel, aquella misma madrugada el

señor Haddad fue a dialogar con ios reclusos, sentado sobre las mantas, con ellos, para lo que hacia falta

una gran dosis de arrojo personal.

"De Haddad se puede decir—indicó posteriormente el señor Gomez Llorente—que era un hombre

enérgico y muy trabajador, y es más, me consta que como director general de Prisiones se esforzó cuanto

pudo en el cumplimiento honesto de su deber, y esto lo muestra en los recientes sucesos de Carabanchel,

en los que actuó decididamente contra los funcionarios sospechosos de culpabilidad."

"Este crimen inicuo, indicó finalmente el diputado socialista, es un atentado muy grave contra la naciente

democracia de nuestro país."

Por su parte, don José Manuel Fanjul, al abandonar la residencia sanitaria, dijo a los informadores que en

estos casos lo que hay que hacer es cumplir la ley. Al preguntarle qué habría que hacer para acabar con el

terrorismo, el señor Fanjul indicó que no era cosa suya, sino más bien del Gobierno.

Sobre las tros de la tarde se instaló una capilla en e! velatorio de la residencia sanitaria Francisco Franco.

Según se pudo saber, el ministro de Justicia quería que los restos mortales se traslada r a n directamente

del hospital al Ministerio de Justicia, mientras que los familiares preferían que la capilla se instalara en el

domicilio. Al final la capilla se instaló en el velatorio y a las siete y media se trasladaron los restos

mortales al Ministerio de Justicia.

A las cinco menos cuarto llegaba al velatorio de !a clínica el presidente del Gobierno, don Adolfo Suárez:

el vicepresidente primero, señor Gutiérrez Mella-do; el ministro de Hacienda, señor Fernández Ordóñez,

y el ministro parla Asuntos con la CEE, señor Calvo Sotelo.

El señor Fernández Ordóñez, ai abandonar el recinto de la residencia, dijo: "En estos momentos no se me

ocurre nada. Antes de ayer se ¡e había ofrecido por parte del Gobierno protección, pero él no la aceptó."

E1 ministro de Hacienda señaló que el señor Haddad, al igual que él, pertenecía al Partido Social

Demócrata, y que se trataba de un hombre de gran corazón. Concluyó las declaraciones afirmando que

acababa de llegar de Estados Unidos y que al enterarse de la noticia se había sentida muy confundido

El presidente de! Gobierno y sus acompañantes, después de visitar la sala fúnebre y de departir con los

familiares abandoné la capilla ardiente de la residencia sanitaria Francisco Franco a las cinco y veinte de

la tarde

 

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