Conmoción en el Ministerio de Justicia     
 
 Informaciones.    23/03/1978.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Conmoción en el Ministerio de Justicia

La primera noticia del alertado la facilitó el conductor del señor Haddad al secretario particular de éste,

señor Sierra • "Era incansable, muy humano y no se merecía tan triste final", afirma el señor Sierra

En el Ministerio de Justicia los funcionarios y altos cargos estaban abrumados, consternados por el

criminal atentado que ha segado la vida del director general cíe Instituciones Penitenciarias. Cuando Se

recibió la primera noticia, facilitada por teléfono por el conductor de don Jesús Haddad, don José Moreno

Pérez, de sesenta años de edad, que fue quien habló con don Frutos Sierra, secretario particular de la

víctima, habían transcurrido muy pocos minutos de producirse el suceso. Inmediatamente la mala nueva

corrió por todo el Departamento.

Don Frutos Sierra, apenas repuesto del mazazo, manifestaba a un redactor de YA que el señor Haddad era

un hombre de un trato maravilloso, extraordinario, abierto a todo y con una enorme capacidad de trabajo.

"Era incansable, muy humano y no se merecía tan triste final. Yo estaba trabajando con él -añadió el

señor Sierra - desde diciembre del año pasado, mes en que fue nombrado director general. No le conocía,

de antes. Estamos sobrecogidos; es como para caerse «no redondo. Yo decibí la primera noticia del

propio conductor, que llamó muy nervioso desde la Ciudad Sanitaria Provincial Francisco Franco."

A la pregunta de si el señor Haddad había recibido últimamente algún´» amenaza de muerte o de cualquier

otro tipo, don Frutos Sierra contestó que no: "En el Ministerio—puntualizó--, desde luego que no."

Posteriormente hemos sabido que el ministro de Justicia, don Landelino Lavilla Alsina, sí había recibido

amenazas, procedentes al parecer de la CNT y de la FAI, o, al menos, de personas que decían pertenecer a

esas organizaciones.

En el Ministerio de Justicia, según manifestaciones recogidas a. vuela pluma, se sospechaba que el crimen

podía estar relacionado con la muerte, hace unos días, del anarquista Agustín Rueda en la prisión

provincial de Carabanchel; -durante los actos previos a la salida del cadáver de Rueda hacia Barcelona,

elementos anarquistas juraron vengar su muerte.

Por otra parte, hemos sabido que el señor Haddad no tenia escolta e incluso la había rechazado.

Ruiz Vadillo: "Nunca le vi preocupado"

Don Enrique Ruiz Vadillo, director del Servicio Técnico y Jurídico de Asuntos Penitenciarios e íntimo

colaborador del señor Haddad en las tareas de la Dirección General, sobre todo en lo concerniente a la

reforma penitenciaria, ha manifestado que despachó con él el martes, sobre las diez y cuarto de la noche,

y trataron temas generales de la actividad penitenciaria, sobre los "centros abiertos" y su extensión, y de

renovar lo necesario dentro de las instituciones penitenciarias.

El señor Ruiz Vadillo afirmó que "nunca le vi preocupado por la posibilidad de un atentado. Toda la

preocupación que tenía estaba motivada por los problemas de su cargo, que trataba de resolver con

humanidad y con la mayor eficacia posible. El daba una gran prioridad al valor humano. Quería llevar a

cabo una labor profunda en la reforma penitenciaria. Era un hombre profundamente generoso, entregado

de manera total a su tarea, y era querido por todos los funcionarios, a pesar del poco tiempo que llevaba al

frente de la Dirección General, ya que era muy extrovertido, y esto le granjeó el respeto y la eslima de

todos."

En otro momento de sus declaraciones, el señor Ruiz Vadillo añadió que "quería llegar al fondo de los

problemas humanos planteados en las prisiones. El principal proyecto que tenía, y en el que estaba

enormemente ilusionado, era la nueva ley general penitenciaria, en la que trabajaba todos los días. El

ponía toda su ilusión en que, paralelamente a esa ley general penitenciaria, se estableciera una serie de

reglamentos de desarrollo de la misma para que muy pronto se pudiera contemplar una institución

penitenciaria nueva. Quería hacer una reforma en profundidad del sistema penitenciario".

Finalmente, el director colaborador del señor Haddad dijo que "no tenemos el más mínimo indicio ni

sospecha de quiénes puedan ser los asesinos. Es inconcebible este acto criminal contra un hombre que ha

dialogado con todos los presos y ha tratado por todos los medios de solucionar sus problemas".

Rafael Arias-Salgado: "Estoy consternado"

A las once menos cuarto de la mañana llegaba la noticia, procedente de su hermano Fernando, a don

Rafael Arias-Salgado, secretario general de Relaciones con las Curtes, quien, minutos después, declaró

que estaba consternado.

"Yo era bastante amigo de Jesús Haddad. Le conocía desde hace bastantes años. Imaginen la impresión.

Sólo puedo expresar—dijo el señor Arias-Salgado—la condena más absoluta y radical ante este hecho

que cualquiera que haya sido el móvil no tiene ninguna justificación."

"Era un gran amigo mío y de Paco Fernández Ordóñez... A mí me ha dejado absolutamente helado;

todavía no puedo reaccionar. Esto—añadió—es una barbaridad; sólo fuerzas antidemocráticas pueden

realizar este tipo de actos."

 

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