Génesis del conflicto     
 
 Arriba.    29/03/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

GÉNESIS DEL CONFLICTO

CÁDIZ. (Europa Press.)—Los graves incidentes registrados ayer en Cádiz, que han sido protagonizados

— según fuentes bien informadas— por grupos minoritarios de pescadores en huelga, así como por

algunas personas ajenas al conflicto de los trabajadores del mar, han tenido como antecedentes los

siguientes hechos:

El día 3 de marzo, cerca de un centenar de percadores del sector de arrastre ros al fresco de Cádiz

decidieron, reunidos en asamblea, iniciar una huelga indefinida ante la negativa de los armadores a

comenzar las negociaciones encaminadas a la firma de un convenio para el sector.

Entre otras reivindicaciones, los trabajadores solicitaban dos meses de descanso por cada seis de

permanencia en el mar, un sueldo fijo garantizado y participación en la captura.

El día 8, la huelga afectaba ya a veinticinco barcos y a unos setecientos pescadores, algunos de los cuales

se habían trasladado a los puertos de Algeciras, Huelva y otras poblaciones, con el objeto de Impedir la

venta de pescado,

Por su parte, los representantes de los armadores manifestaban que no era el momento oportuno para

iniciar negociaciones, y que las soluciones debían plantearse a nivel nacional.

Primera tabla reivindicativa

El día 10, eran ya treinta y cuatro los barcos que se encontraban amarrados en el puerto de Cádiz,

mientras los trabajadores celebraban diariamente asambleas informativas en las puertas del muelle, en el

transcurso de las mismas se elaboró la primera tabla reivindicativa que recogía los siguientes puntos:

sesenta mil pesetas tijas al mes y el 1 por 100 de las capturas a partir del millón de pesetas para el patrón

de pesca y el jefe de máquinas; para el patrón de litoral, cincuenta y cinco mil pesetas, y la misma

participación en las capturas; para el contramaestre, segundo maquinista y marinero, cincuenta mil

pesetas mensuales y el 0,75 por 100 de las ventas a partir del millón de pesetas; para marineros y

engrasares, cuarenta y cinco mil pesetas al mes y el 0,50 por 100 de participación; para el marmitón, (últi-

ma categoría), cuarenta y cinco mil pesetas al mes y 0,25 por 100.

Asimismo, los pescadores solicitaban que el IRTP y la Seguridad Social corrieran por cuenta de las

empresas.

Finalmente, pedían que la jornada de trabajo no superara las ocho horas diarias y las cuarenta y cuatro

semanales, y que la hora extraordinaria se pagara a doscientas pesetas la diurna y doscientas cincuenta la

nocturna.

El día 15, representantes de los trabajadores y de los armadores se reunieron con el delegado de trabajo de

Cádiz, con el objeto de buscar alguna solución al conflicto que ya duraba doce días.

No obstante, no se llegó a ningún acuerdo, ya que los armadores no aceptaban un cambio en el sistema

retributivo y, como condición previa al inicio de negociaciones, proponían la vuelta inmediata al trabajo.

Al día siguiente, eran ya cincuenta barcos pesqueros los que estaban amarrados en el puerto.

Dos días después catorce trabajadores se encerraron en la iglesia de Santo Domingo de Cádiz, mientras el

delegado de trabajo proponía una prórroga en el conflicto de tres meses, durante el cual los armadores

debían comprometerse a negociar y ios trabajadores a salir a la mar.

En espera de una respuesta de los armadores, los trabajadores decidieron unilateralmente suspender

indefinidamente todas las negociaciones, ya que — según afirmó un portavoz de los mismos—, en la

noche del pasado día 22 el barco «San Martín de Porres» había salido furtivamente del puerto. Según las

mismas fuentes, el barco había salido con las luces apagadas y habla estado a punto de colisionar con un

remolcador. Por su parte, los armadores declararon que el buque se dirigía a La Coruña para efectuar

reparaciones.

En el momento de producirse la ruptura de conversaciones, se encontraban amarrados en el puerto

noventa barcos pesqueros, y a la huelga ya se habían unido los obreros portuarios, quienes se negaban a

efectuar descargas.

Miércoles 29 marzo 1978

 

< Volver