Movilización nacional contra el terrorismo     
 
 Diario 16.    16/10/1978.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Movilización nacional contra el terrorismo

Es necesaria una movilización nacional contra el terrorismo. En este momento, combatirlo es un deber

prioritario de todos y cada uno de los ciudadanos que hayan resuelto esa opción elemental entre la

convivencia en un Estado de derecho y el regreso al paleolítico y a los hábitos de las cavernas.

Sólo puede decirse que hay un Estado, según certeramente la define Max Weber, cuando sus instituciones

tienen el monopolio de la violencia física legítima dentro de un determinado territorio. Por eso, el desafío

terrorista de ETA, que deja todos los días su huella de sangre y extorsión en el País Vasco, tiene que ser

sentido como un desafío por todos y cáela uno de los españoles y de los vascos que quieren darse un

sistema de convivencia democrático.

Es hora de que todas las fuerzas políticas, sindicales, culturales, cívicas de Euskadi y España griten

colectivamente ¡basta! Hay que aceptar el envite y responder a él con una movilización plena de todas las

energías del pueblo, que ya se decidió mayoritaríamente en favor de instaurar Ja democracia.

Las Fuerzas del Orden Público tienen que proteger el ejercicio de 3os derechos cívicos, pero habrán de

actuar con toda energía en defensa de la democracia. Y ahora, precisamente en estos días en que el

terrorismo salvaje de ETA diezma las filas de la Policía Armada y de la Guardia Civil, es absolutamente

necesario poner de manifiesto de forma inequívoca que la sociedad entera les presta el tributo de su

afecto, el reconocimiento al riesgo que asumes en el cumplimiento disciplinario de su deber y la más

rendida colaboración en la búsqueda e identificación de los autores.

Cuando acaba de cumplirse un año de la amnistía que liquidaba las cuentas pendientes de la dictadura,

nadie puede ahora usurpar aquella palabra, con la que se quiso reintegrar a todos a la pacífica

construcción de la democracia, para obtener la impunidad de los adictos a la pólvora y a la "goma-2", que

visten de luto a las familias de España. Mientras tanto, al público no versado sigue sin alcanzármele qué

base legal pueden tener ahora las gestoras pro amnistía, más allá de la pura cobertura social al sindicato

del crimen.

No cabe discutir el esfuerzo del Gobierno por profesionalizar a las Fuerzas de Orden Público y por

dotarlas de todos los medios necesarios para su perfeccionamiento. Les resultados, sin embargo, distan de

ser satisfactorios. Habrá que arbitrar, en consecuencia, otras medidas complementarias y evitar que se

abra un abismo de incomprensión y hostilidad entre las FOP y el Gobierno, al que deben guardar una

disciplinada obediencia.

Los actos de protesta colectiva y de abandono de servicio sucedidos el sábado pasado en el cuartel de la

Policía Armada de Basauri (Vizcaya) están tipificados en el Código de Justicia Militar. Estos plantes

deben ser atajados en todo caso y en toda situación. Pero aquí también hay que adentrarse en el terreno de

ja incitación permanente que se agita desde ciertos impresos, cuya circulación legal es un claro abuso

inexplicable. Los códigos hay que aplicarlos, pero no bastan. Desde la exigencia y la disciplina, debe

operar con fuerza el aliento moral de toda la sociedad y del Gobierno para lograr así que las FOP sean el

firme bastión que la democracia necesita.

 

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