Tres heridos, dos muy graves. 
 Estalla un paquete-bomba en el diario El País     
 
 Diario 16.    30/10/1978.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 25. 

Tres heridos, dos muy graves

Estalla un paquete-bomba en el diario «El País»

MADRID, 30 (D16). -Un paquete de madera que contenía 250 gramos de «goma-2», según fuentes

policiales, explotó esta mañana en el diario «El País», hiriendo gravemente a tres trabajadores del

periódico, que so encontraban clasificando el correo en una pequeña habitación de la cuarta planta del

edificio, situado en la calle Miguel Yuste, de Madrid.

La explosión se produjo a las diez y veinte, cuando Juan Antonio Sampedro Pérez, jefe del los servicios

generales del diario, procedió a abrir un paquete sospechoso en una pequeña habitación de cinco metros

cuadrados, utilizada para clasificar la correspondencia, en la cuarta planta del periódico.

Momentos antes, uno de los dos botones, que tambien han resultado heridos a consecuencia de la—

explosión, advirtióa Sampedro que no abriese el paquete, ya que le parecía una bomba, pues al parecer

salían de él unos cables. El citado botones se tiró al suelo debajo de una mesa.

Los tres heridos son el citado jefe de servicios y los botones Andrés Fraguas Hernández y Carlos

Barranco Armenteros,

Juan Antonio Sampedro ha sufrido la ampatación de la mano izquierda y heridas graves en la derecha, así

como el paquete intestinal fuera. Su pronóstico es gravísimo, y a las once de la mañana estaba siendo

intervenido en el hospital Francisco Franco.

Andrés Fraguas sufre heridas en él cuello y tórax y su estado es muy grave.

Carlos Barranco sufre heridas leves en el rostro, y a la hora de cerrar esta información se encontraba en

observación.

Un ruido seco

Nada más producirse la explosión, el personal que se encontraba en esos momentos en el resto de la nave,

unas cincuenta personas, corrieron en auxilio de los heridos, llamando a los servicios médicos y la

Policía, que se personaron inmediatamente.

Uno de los heridos, Andrés Fraguas, fue trasladado por tino de los coches del 091 al Francisco Franco,

mientras que los otros dos eran trasladados en ambulancia.

Un ruido seco, «como si so tratara de un golpe de una gran bobina de papel», alertó al personal sel

ministrativo y de redacción que se encontraba en el periódico, una de las administrativas, que trabajan en

la cuarta planta, oyó los gritos en la pequeña habitación donde está, la franqueadora y observó el forcéjeo

para abrir la puerta de la habitación. «Juan Antonio Sampedro —dijo la administrativa— salía sin manos

y con las tripas fuera. Uno de los jóvenes ordenanzas. Carlos Barranco, con salpicaduras en la cara y

diciendo que no ola nada.»

Juan Antonio 8, Sampedro, do treinta y cuatro años, está casado y tiene tres hijos de siete, tres y dos años,

mientras que los dos botónos tienen dieciocho años.

En la habitación contiguo, a la de 3a explosión se encontraban en esos momentos el gerente del periódico,

señor Bariano. y el director comercial. José María Sánchez Palomares, que, junto a uno de los empleados

que recogió a los heridos. Jóse María Aranaz, aseguró a D16, que las amenazas recibidas últimamente

provenían tanto de la extrema izquierda como de la extrema derecha, sin que a la hora de cerrar esta

información nadie haya reivindiendo el atentado.

Aumentar la vigilancia

El motorista que todos los días recoge los envíos postales y la correspondencia desde la oficina de correos

de García Noblejas para transportarla a «El País,», Alfonso Ruiz, se encontraba visiblemente emocionado.

Con lágrimas en los ojos declaró a D1G que no había notado nada extraño, pero que la impresión era

grande porque podría haberle explotado a él.

El paquete iba dirigido al redactor-jefe de Deportes, Julián García Candan.

Juan Luis Cebrián afirmó a las 11.25 de la mañana que no podía confirmar cuál había sido el explosivo

del contenido del paquete. «Amenazas siempre hay, pero yo en este momento no sé nada, porque acabo

de represar de viaje. Me he enterado del hecho nada más hacer explosión el artefacto.»

La Jefatura Superior de Policía recomienda se extremen las medidas de vigilancia en las dependencias de

todos los medios de comunicación social ante el atentado perpetrado esta, mañana contra el periódico «El

País».

Esta recomendación de la Jefatura Superior de Policía ha sido hecha ante la sospecha de que pudiese

tratarse de una serio de atentados un cade na. A este respecto se señala que se tenga especial precaución

con ios envíos postales.

A las diez de la mañana se produjo una antenaza de bomba en una llamada telefonica recibida en el diario

«Arriba», en la avenida del Generalísimo. La Policía regístro inmediatamente el edificio.

"El Pais" pidíó esta mañana a las emisoras de radio que faciliten de la forma más periódica los nombres

de los heridos en la explosión con el fia de desblocar la centralita telefónica del periódico,

Aparato detector

Nada, más conocerse la noticia, la Policía acordonó la zona y se inició un registro en el edificio

habitación por habitación. Mientras la centralita del periódico quedaba bloqueada a causa de las llamadas

y se producían algunas escenas de nervios entre los familiares de los trabajadores que llegaban aún sin

saber quienes eran los heridos.

Según ha podido saber D16. los administrativos do «El País» habían podido la compra de un aparato

detector de metales para que se controlaran todos los paquetes que llegaban al diario, con el fin de tener

una mayor seguridad frente a las continuas amenazas. Al parecer se estaba gestionando la compra de

dicho aparato, pero desgraciadamente no llego a tiempo.

Triple A reivindica

Una llamada telefónica anónima, recibida a la una y veinticinco de esta tarde en D.16, reivindicó, en

nombre de la organización ultraderechista Triple A, el envío de la bomba que estalló esta mañana en «El

País». Era la voz de un hombre que colgó inmediatamente.

También el GRAPO

El GRAPO ha reivindicado el atentado perpetrado esta mañana a el diario «El País» mediante una

llamada telefónica efectuada a las trece cuarenta horas a la central de la agencia. Efe en Madrid,

Una voz anónima manifestó a un redactor de Efe nacional: «Reivindicamos atontado periódico fascista,

entrevista Suárez.» Al preguntar más datos, la voz anónima colgó el teléfono, no sin antes oírse voces de

un niño pequeño llorando.

Asamblea de UGT y CC OO Los Sindicatos de Prensa de UGT y CC OO están convocando asambleas

informativas en los medios informativos de Madrid para tratar del atentado a «El País». Una reunión de

las ejecutivas de ambos sindicatos se celebrará a los ocho de esta tarde, donde se estudiarán las medidas a

tomar.

Carta con remite

Vengan de donde vengan, las bombas terroristas hoy en España van siempre al mismo sitio: al corazón de

la democracia. Esto las define. La prensa, es decir, la libertad, les duele a unos cuantos artilleros de

buhardilla, que intuyen que la libertad de treinta y cinco millones de españoles les pone en el lugar que les

pertenece, que es el de las cunetas y los basureros de la historia.

Tres trabajadores de «El País» han caído esta mañana heridos —dos de ellos gravísimos— por un paquete

postal asesino. Gallarda manera de luchar politicamente la de quienes lo pusieron el el buzón. Sean

quienes sean, provengan de donde provengan, mantengan las ideas —es un decir— que pretendan

mantener, hay en ellos, en su acto, un remite inequívoco, un auténtica sello de identidad. Inútil que se

pongan siglas. Su programa está todo contenido en sus actos.

El atentado contra «El Papus», que se llevó a un trabajador; el asesinato de Portell en Bilbao, el atentado

contra D16 y éste ahora que acaban de infligir a «El País» en la carne de tres de sus trabajadores, son ya

una cadena con eslabones perfectamente orientados. Quieren silenciar la voz de la libertad, pero sólo

conseguirán darle mayor fuerza. En la batalla por la democracia española, la prensa va añadiendo a su

función específica unas razones adicionales escritas con sangre. Nos están amargando nuestro camino,

pero, al misino ´tiempo, nos demuestran que no hay otro.

 

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