Pleno del Senado. Discurso del ministro del Interior.. 
 ETA es la culpable de lo que sucede en el país vasco     
 
 El País.    08/11/1978.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

"ETA es la culpable de lo que sucede en el País Vasco"

Disenso del ministro del Interior

Pleno del Senado

Contestando al senador vasco, el ministro del Interior manifestó, en resumen:

«Es conveniente que se sustancie ahora la interpelación del señor Bandrés no sólo por un estricto deber de

cortesía parlamentaria y en razón de mi decidida y probada voluntad de comparecer ante el Parlamento,

sino en virtud también de los últimos acontecimientos acaecidos en el País Vasco. El Gobierno no trata de

eludir su responsabilidad en el problema que el terrorismo crea en el País Vasco. A él le corresponde

prioritariamente, pero todos debernos, de alguna manera y en mayor o menor grado, sentirnos

responsables. El Gobierno está convencido de que no basta el enjuiciamiento aislado de los hechos a los

que alude el señor Bandrés. Hay que buscar sus causas y su contexto.»

«En cuanto a los sucesos de Pamplona, el señor Bandrés afirma, refiriéndose a la actuación de la Policía

Armada, que "la única razón apárente de tal intervención fue la aparición en el ruedo de una pancarta

pidiendo la libertad de determinados presos políticos". Me sorprende mucho que un jurista tan riguroso

como el señor Bandrés sea capaz de incurrir en lapsus tan grave. El señor Bandrés debería saber que en

España ya no hay presos políticos. Por otra parte, la entrada de la Policía Armada en la plaza de toros de

Pamplona no puede ser aislada del clima de violencia artificial y previamente creado en Navarra y su

capital. En este sentido deseo ser muy claro. Y lo deseo para decir que desde hace algún tiempo Navarra,

y sobre todo la ciudad de Pamplona, vienen siendo blanco de la ETA y de sus organizaciones paralelas

con el intento de colonizarla por el terror.»

«Esa misma situación de provocación y violencia se repite el día 11 en San Sebastián, y en ese mismo

clima de guerrilla urbana se desarrollan los sucesos de Rentería, en los que una sección de la Policía

Armada produjo en edificios y establecimientos de esta localidad daños evaluados en dos millones de

pesetas. El Gobierno, aun con todas las atenuantes que procede tener en cuenta, no puede menos que

censurar la actuación de este pequeño grupo de los cuerpos de seguridad del Estado. A cualquiera le sería

excusable actuar en este estado permanente de hostilidad y provocación, pero los cuerpos de seguridad

del Estado están obligados a una firmeza de carácter y un dominio de sí mismos superior al normal, y ello

es felizmente la norma general.»

Los policías, en el "gheto"

«Hay que recordar que los adláteres de la ETA y esta misma organización tratan a los policías como

delincuentes a los que no sólo hay que atacar, sino asesinar. Este mismo trato se extiende a sus familiares,

a los que se les condena sin remisión al ostracismo, a la discriminación y al gheto. Me extraña que ante

esta situación el señor Bandrés. que tanto prestigio tiene como defensor de los derechos humanos, no

haya alzado su voz para denunciar tan brutal ofensa a la persona humana y se haya limitado siempre a

denunciar los excesos, pretendidos o reales, de los hombres que. al servicio de la ley. están en el País

Vasco para proteger a los vascos, a su honor y a su futuro. A mí. como ciudadano y sobre todo como

ministro de! Interior, me preocupan los daños materiales ocasionados en Rentería, pero me gustaría

conocer qué clase de especial estremecimiento acomete al señor Bandrés ante los 111 asesinatos

cometidos por ETA desde su aparición.»

«No, señor Bandrés, el problema del País Vasco no está representado por los cuerpos de seguridad del

Estado. El problema del País Vasco está configurado por las acciones criminales de ETA. Esta es la

verdad y toda la verdad. La ETA es la culpable de lo que sucede en el País Vasco. La realidad es esta y

todo lo demás son complicidades punibles o colaboraciones irracionales e injustificadas. Bien sé que a

pesar del cambio político y de la construcción de un sistema de libertades para España, todavía hay gentes

que quieren hacerle creer al pueblo vasco y. por extensión, al resto de España que cualquier previsión de

orden público es una clara provocación: que cualquier actuación de la fuerza pública es pura y simple

represión: que cualquier actitud de prudencia por parte de ésta es lisa y llanamente una inhibición.»

Dicho esto paso a contestar las preguntas del señor Bandrés. Respecto a la que se refiere a Navarra, el

Gobierno contesta qué en su día el pueblo navarro elegirá el camino que crea más adecuado para su

autogobierno, sin que para ello se vaya a dejar influir por acciones de lo que el senador llama «extrema

derecha». La Constitución es la que estima que Navarra debe decidir su peculiar manera de seguir siendo

española. Será obligación del Gobierno que esa voluntad, con el resultado que sea, se exprese.

Medidas disciplinarias

Respecto a la segunda pregunta, el senador Bandrés sabe que los sucesos de Pamplona. San Sebastián y

Rentería están sometidos a la autoridad judicial. El sumario abierto respectó al suceso de San Sebastián ha

sido concluido sin procesamiento por haberse demostrado que los disparos no fueron producidos con

armas de las que utiliza la Policía Armada. En cuanto a las medidas disciplinarias fueron las siguientes:

por los sucesos de Pamplona causó baja en la Policía Armada el comandante: por los de San Sebastián fue

trasladado de guarnición su comandante; por los de Rentería fue relevado del mando y causó baja en los

cuerpos de seguridad del Estado el capitán de la-XI Compañía de Reserva y han sido arrestados el

teniente jefe de la primera sección, dos sargentos, un cabo y nueve policías, estando todos ellos suspensos

de funciones hasta tanto recaiga la correspondiente resolución de la autoridad judicial militar. En estos

días se ha visto mejor que nunca que todo ha obedecido a un plan perfectamente concebido de

desestabilización. Lo que se perseguía y se persigue es provocar a las fuerzas de orden público, a los

Ejércitos, a los cuerpos de seguridad del Estado, a acciones de desacato y. sobre todo, provocar al

Gobierno para que declare el estado de excepción en el País Vasco, con la consiguiente privación

generalizada de sus libertades recién conquistadas.

Elogio a las FOP

Por encima de actuaciones desafortunadas, por encima de episódicas extralimitaciones de conductas

individualizadas, yo quiero dedicar ante esta Cámara un sincero elogio a nuestras fuerzas de orden

público. Y recordar a sus muertos, que son muertos de España. Ellos son las víctimas, las irremisibles

víctimas de la irracional criminalidad terrorista. Usted y yo. señor Bandrés. sabemos muy bien quiénes

son los asesinos. Lo que yo dudo es si lo que usted sabe está en condiciones de decirlo en libertad. Lo

sabe la Cámara; lo sabe el pueblo español y también comienza a saberlo el propio pueblo vasco, cuyos

hijos también son vilmente asesinados por la ETA. Díganlo, si no. los obreros, taxistas, periodistas e

industriales muertos a manos de esa organización.

Sobre la pretendida retirada de las fuerzas de orden público quiero anunciar que el Gobierno proclama

decididamente que no se irán del País Vasco los cuerpos de seguridad del Estado, porque la soberanía es

inherente al Estado y pasa por la existencia de sus cuerpos de seguridad en todo el territorio nacional, sin

perjuicio de las necesarias y convenientes colaboraciones por parte de las policías locales. El Gobierno,

sin embargo, está considerando la creación de una policía dependiente del Consejo General Vasco, según

lo previsto en la Constitución. El Gobierno ya se ha dirigido al CGV.

Tampoco será esa la solución definitiva contra el terrorismo. La solución definitiva se apoya en dos

pilares principales: su desarme ideológico y asegurar el éxito policial. En esta empresa está empeñado el

Gobierno y están empeñadas todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria. En esa empresa

le apoya el cuerpo social, pero se impone también hacer una llamada a los vascos, llegando a su corazón y

a su cabeza. Al corazón, porque el País Vasco es una parte esencial de España, sin la cual España no sería

la misma ni tampoco el País Vasco sería idéntico. A la cabeza porque no puede prolongarse por más

tiempo la confusión entre el crimen y la libertad.»

Sólo un senador del PSI terció en el debate

Tras el discurso de Martín Villa se produjo el siguiente debate:

Juan María Bandrés. El ministro del Interior debe saber que el concepto de preso político es cambiante.

En España existen presos políticos, como Els Joglars y los tres militantes de EIA recientemente

procesados por pegar carteles relativos a los sucesos acaecidos en el País Vasco. El señor ministro ha

dicho que el problema del Pais Vasco es la ETA. Sí. es la opinión oficial. Sin embargo, para otros, sin

olvidar a ETA. el problema del País Vasco es su señoría y aquellos que ponen dificultades a su

pacificación. Por otra parte quiero recordar que desde enero de 1975 a julio de 1978. las Fuerzas de Orden

Público han dado muerte en el País Vasco a sesenta personas. En este mismo período han muerto cuarenta

miembros de las Fuerzas de Orden Público. Yo no distingo a unos de otros.

Miguel Cordero del Campillo (Progresistas y Socialistas Independientes). Ni pertenezco al Gobierno ni

soy del País Vasco, y aunque este debate es triste, sucio y sangriento, quiero participar en él. Respeto a

los vascos. El pueblo vasco está crispado por los agravios que se le han hecho. Pero la situación ño es la

misma que antes del 15 de junio. Las Fuerzas de Orden Público por su parte tienen que cambiar también,

pues algunos de sus procedimientos no son admisibles en una democracia. También tienen que cambiar

los hábitos del Gobierno. En el problema del País Vasco, las culpas se reparten a partes iguales, Todos los

muertos habidos son mártires. Quiero, sin embargo, llamar la atención de los senadores sobre lo

sumamente peligroso que es provocar insensatamente a las Fuerzas de Orden Público.

Antonio Jiménez Blanco (portavoz de UCD). Sí, la situación ha cambiado después del 15 de junio, pues

de lo contrario el senador señor Bandrés no hubiera podido decir lo que ha dicho. El partido en el Poder

suscribe totalmente las palabras del ministro del Interior. Hay que recordar que e! Gobierno de Suárez ha

sido el primero que abandonó la perspectiva policiaca para entrar en la vía política en lo que se refiere a

los problemas del País Vasco. Sin embargo, el asunto no es exclusivamente político, pues al amparo de

las reivindicaciones del pueblo vasco ha crecido un movimiento revolucionario terrorista, que mata y

asesina.

EL PAÍS, miércoles 8 de noviembre de 1978

POLÍTICA

 

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