Manifestación de todos     
 
 Diario 16.    11/11/1978.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Manifestación de todos

Madrid, al igual que la mayor parte de las capitales españolas, vibró ayer en auténtico fervor popular

contra el terrorismo, a pesar de Ja adversa meteorología. Cifras aparte, el análisis de ia manifestación

multitudinaria de ayer aporta un elevado índice de confianza en la capacidad de los trabajadores y

ciudadanos españoles y de sus líderes políticos y sindicales para marginar al enemigo público de nuestra

naciente democracia: el terrorismo y los terroristas.

Y un dato para la historia: por primera vez en la crónica del tiempo de transición que vivimos, la

izquierda y la derecha democráticas han marchado codo con codo profiriendo gritos comunes contra el

terrorismo y en solidaridad con el pueblo vasco, el más afectado por la violencia desestabilizadora.

Cuando se ve desfilar grandes masas de trabajadores gritando "contra el terrorismo, sí a la Constitución",

todo parece indicar que la convivencia pacífica es posible entre nosotros, y los pistoleros de ETA,

GRAPO o Triple A tendrán que convertir sus metralletas en arados, porque lo que es seguro es que la

dictadura que persiguen no resucitará al tercer año.

Lo que empieza a renacer, frente al creciente sentimiento antivasco que los terroristas de ETA estaban

provocando en el resto del pueblo español, es una solidaridad con los hombres de Euskadi, sometidos a

diario a la presión del terror y al tiro a bocajarro.

Sin embargo, mientras los gritos de los manifestantes se predicaban con descaro contra el terrorismo

ultraderechista con frases como "Vosotros, fascistas, sois los terroristas" y otras alusiones al líder de

Fuerza Nueva, sólo tímidamente se decía "Vascos, sí: ETA, no" y, como mucho, "ETA, ETA, ETA, deja

la metralleta". Parece como si aún se tuviera miedo a llamar a las cosas por su nombre y se acude al

eufemismo. A veces, parece, no se dice lo que se siente. El caso es que ayer seguimos sin oír el grito que

hacía falta: "ETA, terrorista; ETA, asesina".

En cambio, sí se oyeron oíros muchos gritos electoreros y oportunistas que estaban de más en una

manifestación como la de ayer. Pero, al final, eso es anécdota. Lo que queda es una avalancha popular en

defensa de la democracia, una necesidad biológica de conquistar definitivamente la libertad democrática

que representa la Constitución y que algunas metralletas están tratando de impedir. La manifestación ha

sido un paso más hacia ese objetivo.

 

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