Autor: Blanco Vila, Luis. 
   Noche de club     
 
 Ya.    12/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

BOLETÍN DE URGENCIAS

NOCHE DE CLUB

LA conferencia de Juan Luis Cebrián, el más famoso de los periodistas españoles de la joven generación

—según elogio de uno de los comensales de la cena que siguió a su intervención—, se benefició del

momento político que estamos viviendo. Y no es >jue la disertación necesitara del beneficio. Tenia

entidad más que suficiente para que fuera seguida con el interés que habían despertado conferenciante y

tema ("El Gobierno de la etapa constituyente") y que se mantuvo intacto durante el acto. La cena que

siguió a la conferencia coTifirmó con creces la expectación. Ministros del Gobierno—duramente

vapuleado por el conferenciante—, líderes de las oposiciones democráticas (Tierno, Múgica, Tamames),

senadores regios (Ortega Spottorao, Víctor de la Serna), políticos por libre y periodistas de todas las

hornadas, sin olvidar a ilustres y famosas damas, hicieron coro d« elogios y también de críticas—al

disertante.

El momento

PERO, efectivamente, el acto se beneficio del momento que estamos viviendo y ni siquiera la

presentación—simultánea y próxima—del libro de Areilza consiguió desanimar a los asiduos. Se hizo

doblete de la mejor manera, y el presidente del Siglo XXI, Àntonio Guerrero Burgos, prolongó un poco

su prólogo para que los más retrasados alcanzaran el meollo de le conferencia.

El prólogo de Guerrero Burgos estaba necesitado de una apostilla. En el Club Siglo XXI—que algunos

llamá.bamos Siglo XVII hace muy pocos meses, apostílló Tamames en su intervención en la cena—ha

dado um reventón democrático de cara al curso que acaba de comenzar y ha metido en la lista de oradores

a hombres tan poco adictos como el propio Tamames — que no es nuevo, sin embargo—o su superior

jerárquico en el partido, Santiago Carrillo. Esta inclusión de Carrillo parece que ha producido algunas

deserciones en la Junta directiva del Club; por ejemplo, la del vicepresidente, Fernando Suárez. No es

extraño que Guerrero Burgos, seguramente con este complejo de ausencias, llamara a intervenir en el

coloquio de la cena a algunos ausentes, como Carlos Zayas. Estaba Massiel, pero faltaba Carlos.

La Moncloa, al fondo

ESTABA todo el mundo de acuerdo en el planteamiento de la situación que hizo el conferenciante.

Además, Juan Luis Cebrián tiene la viituci de. poner en sus palabras esa punta de agresividad que a. veces

parece incluso ira y que no lo es. Su valentía para decir las cosas que muchos, piensan y no dicen está

sobradamente reconocida. Y así lo hizo, con claridad, con un cierto tremendismo, que. en las páginas de

un diario pueden resultar mal, pero que dichas y oídas pasan fugazmente, para dejar como un eco que

satisface.

Al fondo de su disertación —y al fondo del coloquio posterior—estaba la Moncloa. La Moncloa era,

fundamentalmente, Suárez, cuya estrella algunos han visto palidecer y cuya condena—teórica, por

supuesto—pronució el conferenciante.

Donde el acuerdo no era sustantivo, ni mucho menos, fue en la solución que el conferenciante ofreció

para salir del marasmo. Nada menos qué un Gobierno de coalición UCD-PSOE, que en la praxis política

del momento parece inviable y que, como demostró sabia y brevemente el sabio Juan J. Linz, tampoco se

asienta en la teoría. El mandato del voto popular, decía Lina, no va por ahí.

Remodelación

Cosa muy distinta será, si ^* se produce, la supuesta remodelación del equipo en base a un programa de

restauración económica, al que, según los más optimistas, se puede llegar esta misma semana. Decía

Joaquín Garrigues que estaba en el Gobierno "casualmente". No es su caso, pero puede ser el de algún

otro ministro,

Luis BLANCO VILA

 

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