Discurso del ministro secretario     
 
 ABC.    03/04/1960.  Página: 71-72. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

ABC. DOMINGO 3 DE ABRIL DE 1960. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 72

Discurso del ministro secretario

Durante el acto de clausura del Consejo Económico Sindical, celebrado en Guadalajara, el ministro

secretario general del Movimiento, D. José Salís Ruiz pronunció un discurso, en el que, después de

saludar a las representaciones alli presentes, dijo:

"Cuando observamos serenamente la actividad y la eficacia de la Organización Sindica!, «n las Escuelas

de Formación profesional que .hemos fundado y que mantenemos; en las Residencias de Educación y

Descanso; en los establecimientos sanitarios de asistencia a ios trabajadores, y en general, en toda la. obra

sindical que hemos llevado adelante en estos veinte años, y buya obra solamente justificaría a un

Régimen, llegamos a la conclusión de. que esta Organización Sindical ha prestado valiosísimos servicios

a España. Dentro de esta actividad múltiple sindical, en su doble vertiente de asistencia al pueblo español

y de representación del pueblo español ante los Poderes Públicos, los Consejos Económicos.. Sindicales

constituyen una de las creaciones de mayor interés. Los Consejos Económicos Sindicales realizan, -

primero, una tarea de unión de todos en el propósito de servir a los intereses legítimos, y, después

estudian los problemas reales existentes y la manera de abordarlos."

"No; estoy entristecido—siguió el ministro—de acuerdo con este temor qus expresaba el gobernador civil

de la provincia .por informarme de los grandes problemas que tiene pendientes Guadalajara, sino,, por el

contrario, la existencia de estos problemas nos enardecen. Precisamente, lo que nosotros, representamos,

la generación d«l 18 de Julio es la decisión de abordar los problemas que tenía planteados el país, De la

misma manera que un día nos levantamos,para defender a la Patria de los peligros y de los riesgos que la

cercaban, nuestra disposición de ahora es ir a la conquista de las soluciones oportunas y convenientes de

aquellos problemas que están pendientes. Desde hace veinte años estamos precisamente dedicados .a esto,

bajo las órdenes de Franco:: a remediar tantos problemas como nos encontramos. Si otras generaciones

hubieran estado lo bien dispuestas que la nuestra para afrontar los .problemas que tuvieron «n su tiempo,

la España que nosotros heredamos seria esto lo que queremos desterrar de nuestro suelo es la existencia

de esos problemas, átennos de los cuates son el fruto de una política de siglos de abandono. Estar seguros

que si no existieran problemas, ni vosotros estaríais aquí trabajando y urgiendo para su solución, ni por

supuesto yo estaría donde estoy. Entonces aparecerían en la política otros hombres con un sentido

diferente de la comodidad." A continuación el ministro se refirió concretamente a cada uno de los

problemas que ha abordado el Consejo Económico, y posteriormente aseguró que no ´podía olvidarse que

España en una gran parte era campo y que había que potenciar la riqueza agrícola en orden a precios

convenientes y estables, a su elevación del nivel de vida, a la incorporación de todo sistema orientado a su

progreso. Dijo que no existía una dualidad entre industrialización y agricultura, puesto que precisamente

eran actividades de una sola economía, y que una gran parte de esta industria sería complementaria de la

agricultura.

El ministro hizo una alusión concreta a las cincuenta y cinco mil hectáreas perdidas .por la erosión, y para

lo cual—dijo— "había que disponerse a su reconquista, fomentando los regadíos, repoblando los montes,

mejorando las especies ganaderas, incrementando los pastos". A este fin recordó´ unas manifestaciones

del Jefe del Estado en orden a la facilidad con que podiamos multiplicar la ganadería por estar estos

resortes más cerca de nuestras posibilidades. El ministro, más adelante, se refirió a Guadalajara como una

capital cercan» a Madrid, y señaló los beneficios que esto podía reportarla en orden a los proyectos

generales de descongestión de la capital de España. "Pero para hacer a Guadalajara beneficiaría de esto

conviene que desde aqui—dijo—se denotadas las facilidades necesarias que precisan los establecimientos

industriales,"

EL PUEBLO DEBE ESTAR UNIDO EN EL SENO DE SUS INSTITUCIONES

"Para obtener toas éstas cosas—siguió diciendo el Sr¿ Solis-es absolutamente necesario Que el pueblo de

Guadalajara esté unido en el seno de sus. Instituciones y al lado de sus autoridades. Los beneficios dé la

unidad en este caso son incalculables. SI yo, en lugar de venir a hablaros en nombre del Movimiento

Nacional, lo hiciera en el de un partido o de un grupo, todos estos problemas quedarían al margen, porque

ei tiempo lo necesitaríamos preferentemente para al enfrentamiento con los otros grupos o con los otros

partidos que estuvieran aquí. En esta ciudad, estaríamos todos fraccionados y, sin embargo, los problemas

que ha planteado el Consejo Económico Sindical os afectan a todos, y por ello tenéis que estar dispuestos

a abordarlos y .resolverlos unidos. Esta es la suprema legitimidad de nuestra representación política,

porque nuestro propósito es unir y no separar, integrar y no excluir. Si vosotros estáis aquí todos, sin

distinción, es porque todos estáis interesados en los problemas de Guadalajara. El signo de la victoria es

el de la concordia y el entendimiento. Franco representa la victoria de todos."

Más adelante se refirió el ministro al número considerable de municipios que tiene la provincia, y dijo

que comprendía que la gente no quisiera abandonar ia tierra donde había nacido por razones casi exclu-

sivamente sentimentales. "Sin embargo —añadió—, el establecimiento en muchos lugares tendría acaso

justificación en siglos pasados, con problemas económicos diferentes, pero hoy se imponía bajar a los

hombres de los riscos y traerlos a los llanos. Hacer pueblos ricos y municipios fuertes."

VIENEN AHORA LOS PERIODOS MAS DIFÍCILES

"Una de las cesas más importantes que tenemos que diestacar «n este Consejo—siguió diciendo el

ministro—, es qua habéis dejado vuestro trabajo, habéis abandonado a vuestras familias, o habéis

trasladado a la capital desde .lugares alejados, sin ninguna ambición propia, sin ninguna intención de

medro personal, sino por deseo de servir a Los intereses de Guadalajara, y por ello a los intereses de

España. Habéis elaborado unas conclusiones" muy vivas y habéis puesto el dedo en la llaga. Pero ahora

me parece oportuno deciros que ésta no es. más que 1a, conquista de una primera etapa y que los períodos

más difíciles vienen ahora, cuando hay que hacer la gestión de su logro, Tenéis cus. medir bien

oportunidad y ritmo y constituiros en una realidad´ permanente que no descanse ni un solo momento en

beneficio de su eficacia."

"Ya sé—continuó el señor Solís—que habrá algunos elementos qus critican a la hora del café y dejan caer

de vez en cuando sus insidias. Pero esto no deba preocuparnos. Quien de verdad sienta deseos de •

colaborar o de mandar, que lo haga a través de las instituciones existentes. A lo que no prestaremos

ninguna atención es a aquellas que nos inviten al partidismo y a, la división. Los que realmente

constituyen. grupos ajenos al quehacer de concordia y de trabajo en el que vosotros estáis empeñados, lo

que son es grupos preparados contra la Patria."

Finalmente, él ministro felicitó a todos los consejeros de este Consejo Económico Sindical, a las

autoridades de Guadalajara que habían prestado su colaboración, a les técnicos de la Administración que

se habían sumado con su pericia y experiencia E, lasí tareas de hacer estas conclusiones. Agradeció,

igualmente, al señor obispo su presencia en este acto y a las autoridades militares, "quienes—dijo—al

poseer un fino sentido de los intereses fde la Patria están siempre allí donde observan que se trabaja para

engrandecerla.". Por último, felicitó al gobernador civil y le hizo ver el grave compromiso que contraía en

estos momentos con la provincia de su mando. Recibía muy gustoso la adhesión a Franco que se había

hecho paítente al principio del acto, y prometía dar cuenta´ al Generalísimo del fervor, de la adhesión de

todos y estaba seguro que el Jefe del Estado se sentiría orgulloso de lo que aquí ha-beis hecho estos días".

 

< Volver