Autor: Prada Manso, Eduardo. 
   La inteligencia de los republicanos     
 
 Hoja del Lunes.    10/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LA INTELIGENCIA DE LOS REPUBLICANOS

Don Eduardo Prada Manso, vicepresidente primero de ARDE, nos escribe una carta y nos visita después,

durante la semana pasada, con el ruego de que publiquemos su impresión personal sobre la crónica de

Jaime Campmany "Bonjour, tristesse", aparecida en HOJA DEL LUNES también la semana pasada. Dice

el señor Prada Manso que confia en la probada liberalidad e independencia de este periódico y que, por

ello, daremos a conocer su escrito. Aquí está:

No puedo dejar sin respuesta el articulo contra los republicanos aparecido en la HOJA DEL LUNES del

día 3 de octubre pasado, en el que, entre otras cosas, dice el señor Campmany: "La nostalgia republicana

está en los que más se alejan del cultivo de la inteligencia, en los que practican lo más soez del terrorismo

verbal, del alboroto callejero, de la bárbara fiesta Ibérica del mitin agresivo, en los que vuelcan los

automóviles del desarrollo, y las mesas de café para la tertulia, y para el descanso, y para el prólogo del

amor, y hacen con eso barricadas contra la democracia."

Señor Campmany, desconoce usted la historia *e los españoles, o falazmente la quiere ocultar, al atribuir

tamañas barbaridades a los republicanos.

Tome usted nota de algunos de los hombres qu« más se apartaron del cultivo de la inteligencia: Don Joeé

Ortega y Gasset, don Miguel de Unamuno, don Luis Jiménez de Asúa, don Felipe Sánchez Román, don

Manuel Azaña Díaz, don Juan Ramón Jiménez, don Pau Casals, don Pablo Picasso, don Antonio

Machado, don Niceto Alcalá-Zamora, don José Giral, don Vicente Blasco Ibáñez, don Luis Calandre, don

Bernardo Giner de los Ríos, don Federico Garcia Lorca, don Miguel Hernández, don Julián Besteiro, don

Fernando dé los Ríos general don José Asensio, general don Vicente Rojo, coronel don Adolfo Prado,

etc., etc., que harían esta lista interminable de republicanos de todos las ideologías.

De los que actualmente viven y están apartados del cultivo de la inteligencia ee pueden contar: Don José

Maldonado (abogado), don Fernando Valera (escritor), don Francisco Giral (catedrático), don Francisco

Vega Díaz (médico), doña Victoria Kent (abogado), don Claudio .Sánchez Albornoz (historiador), don

Niceto Alcalá-Zamora (jurista internacional), don Nicolás Sánchez Albornoz (profesor), don Mariano

Joven (escritor), dron Rafael Marichelar (historiador), don Emilio Torres (abogado), don Macrino Suárez

(economista), don José María Calviño (abogado), don Heriberto Barrera (químico), don Manuel Tuñón de

Lara (historiador), don Ángel María de Lera (escritor), don Manuel´ Andújar (escritor), don Jorge Guillen

(escritor), don Felipe González (abogado), don Gregorio Peces-Barba (abogado), don Régulo Martínez

(profesor)´, don José Antonio López Llorens (abogado), don Luis Gómez Llórente (profesor), don Pablo

Castellano (abogado), don Antonio Buero Vallejo (autor de teatro), don Adolfo Miaja (catedrático), don

Ramón Tamames (economista), etc., etc. Entre estos últimos citados los hay deede los treinta años hasta

los ochenta; no quiero d´arle más nombres porque, reunidos todos estos a ios millones de votos obtenidos

por los partidos de izquierda (que son republicanos) en las "democráticas" elecciones del 15 de junio,

resulta que desgraciadamente tenemos un país en el que el 60 por 100 de la población está apartada del

cultivo de la inteligencia, pero salvada por quienes, como usted, se imponen al criterio de eáa masa que

practica el "alboroto callejero, etc., etc."

Soy el vicepresidente primero dfe Acción Republicana Democrática Española, partido legalmentc

reconocido; soy republicano sin nostalgia y como tenía diecinueve años cuando empezó el "Glorioso

Alzamiento" que. salvó a España y fui voluntario en la República, alcanzando el grado de capitán del

Ejército español, por el hecho de cumplir con mi deber, no pude cultivar mi inteligencia, pues se me

prohibió matricularme en la Universidad, por ser desafecto al régimen dictatorial, y después de siete años

de prisión y campos de concentración, cultivé mi inteligencia trabajando en este país, sin ayudas oficiales

y saqué adelante a mi familia, siendo republicano de catacumbas, sin renunciar a mis ideales y sin insultar

a nadie, y menos a mié enemigos ideológicos, pues creo en el diálogo de personas civilizadas

¿No ocurrirá que a alguien, y no precisamente poco poderoso, le interesa fomentar esas algaradas

callejeras para desprestigiar un ideal tan puro y noble como el republicano? Si somos una minoría, ¿por

qué no se pregunta lisa y llanamente al pueblo español si quiere Monarquía o República?

Gracias por la ocasión que me ha deparado su articulo para recordar a todos los hombre.» que no

cultivaron la inteligencia, según usted.

Eduardo PRADA MANSO

Vicepresidente primero de ARDE

 

< Volver