La competencia ilícita en las industrias gráficas     
 
 ABC.    12/02/1959.  Página: 37. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

LA COMPETENCIA ILÍCITA EN lA INDUSTRIA DE ARIES GRÁFICAS

En el IV Pleno del Consejo Economicen Sindical de Barcelona, reunido en enero- de 1957, se abordó el problema creado por la generalización de actos constitutivos de "clandestinidad" y "competencia ilícita" que afectan a amplios sectores de la industria -española, como consecuencia de la persistencia deliberada de algunos empresarios o patronos que, eludiendo las cargas sociales y fiscales, se aprovechan de las ventajas económicas que tal conducta les proporciona, para cbmpetir, ilícita y deslealmente, con quienes actúan dentro de la legalidad.

En la citada reunión fue aprobado un anteproyecto que se elevó a la superioridad para que Dudiera servir de base a la disposición o disposiciones legales que atajaran estos abusos. En sus preliminares, se consideran "jurídicamente clandestinas" las empresas que no estén autorizadas oficialmente, y todas aquellas que dejan de cumplimentar los trámites legajes establecidos para su legal ejercicio, y "prácticamente clandestinas" a las no encuadradas sindicateente, a las que emplean trabajatifores qué no están afiliados al I. N. F. y a los Montepíos Laborales, a las que, calificadas como artesanas, no se sujetan a su específica legislación y a las no declaradas en la Hacienda Pública a efectos tributarios. Pero el concepto de "competencia ilícita" y desleal puede extenderse, en general, .a toda competencia ejercida con ventajas´ derivadas dé la infracción de cualquiera de las normas legales o fiscales establecidas para el ejercicio de una industriar

Por su parte, el Sindicato Nacional del Papel, Prensa y´ Artes Gráficas, que ya hace varios años viene ocupándose de este problema, ha considerado imprescindible realizar todas las gestiones necesarias para obtener 3a disposición legal que corrija los abusos que, en esta rama de la industria, se vienen adrirtiendo.

Muchos talleres de artes gráficas, insta-. Jados por organismos oficiales que dependen de la Administración Central, Provincial o- Municipal, así como otros que funcionan en centros de enseñanza y de formación, profesional, incluso en establecimientos de carácter benéfico, al rebasar la actividad para la que´ fueron creados y realizar otros trabajos ajenos a sus fines específicos, plantean una competencia ilícita claramente perjudicial a la industria privada de las artes gráficas.

La primitiva finalidad de aquellas instalaciones industriales que cuentan con las subvencionas de sus organismos protectores, ¡es libera, además, como es lógico, de satisfacer las cargas- y gabelas que soporta la industria privada del ramo. Y lo cierta es que, muchas de ellas, saliéndose de su .fin propio, han rebasado la actividad para la que se montaron, originando un problema de competencia desarrollada en condiciones de manifiesta desigualdad con las empresas del ramo, tanto por la exención de cargas de que disfrutan, como porque, en muchos casos, el personal de dichos establecimientos no está sujeto a las bases de trabajo que rigen para las empresas privadas. Competencia ilícita que se manifiesta, incluso, en ei acto de concurrir a las subastas y concursos, la mismo oficiales que privados, que se convocan para adjudicar trabajos propios de- los talleres de artes gráficas.

Se trata de una, situación anómaia que, en justicia, hay que resolver. Y a ello se va, solicitando de los poderes públicos la regulación de las actividades de aquellos establecimientos especiales de artes gráficas que deben limitar su actuación exclusivamente al fin para el que fueron creados y obligándoles a cesar en toda actividad mercantil que su-ponga una competencia ilícita y desleal con la industria privada.

Parece elemental que en todo concurso o subasta pública, oñcial o particular, que se convoque para la contratación de trabajos de artes gráficas, debe examinarse, como trámite previo, a la admisión de propuestas, si los que las presentan figuran como industriales del ramo en el cen-to correspondiente, rechazando a los que no aparezcan como tales.

Pero tal y como están las cosas, sólo la disposición legal oportuna, -unida a una vigilancia estricta y a la adopción de medidas complementarias, pueden lograr que vuelvan a realizar su misión e&pecífica, muy loable en muchos casos, aquellas instalaciones y talleres que, saliéndose de su normal desenvolvimiento, están llevando a catop una competencia ilícita y altamente perjudicial a los intereses generales de las empresas de artes gráficas, y, como consecuencia, también a los de -los mismos productores.

 

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