Autor: Rodríguez, Carlos. 
   La política y los días     
 
 Arriba.    15/11/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

"CARLOS RODRIGUEZ

LA POLÍTICA

y los días

El tiempo transcurrido desde las elecciones generales es ya suficiente pora que los partidos puedan

valorar los resultados y establecer nuevas estrategias. Está claro que el espectro partidario del 15 de ¡unió

era muy provisional, nacido de una suma de inexperiencias, poderes fácticos residuales y clima

generalizado de cambio. Todos tuvieron algo que aprender. El resultado espectacularmente alto del PSOE

cambió por completo la panorámica del movimiento socialista español, dando el fruto externo del paso

brusco desde una dialéctica de pura oposición a otra de alternativa de poder. En AP, el desastre en las

urnas fue origen de profunda autocrítica, cuyo resultado emerge como un creciente distanciamiento entre

la derecha conservadora —para algunos, el «franquismo sociológico»— y el franquismo ideológico.

El fin de semana ha sido pródigo en trabajos de arquitectura de partido. Consumado el cambio

democrático, es previsible que fos votantes conservadores puedan bascular, de manera apreciable, hacia la

derecha. Distanciándose del franquismo ideológico y de la extrema derecha, Fraga busca una nueva

imagen de AP que pudiera asimilar esa corriente. El resultado a medio plazo pudiera ser la necesidad de

un gobierno de centroderecha por coalición de UCD y AP, lo que, sin duda, satisfaría a los sectores

empresariales del país. El «corrimiento de tierras» ha hecho crisis, como era Inevitable que sucediera, en

el sector más derechista de AP, esto es, en UNE. Fernández de la Mora ha tomado postura,

manteniéndose junto a Fraga, con lógica irreprochable. Por decirlo como símil británico, no es lo

mismo estar o la derecha del partido conservador, y por tanto en la alternativa de poder, que en el

«National Front» y reducido a la política de calle. O mucho me equivoco, o Fraga seguirá en los próximos

meses su implacable avance hacia el centro. Lo que aún no parece claramente definida es la respuesta

táctica de UCD a estos movimientos; pero es obvio que el partido gubernamental no puede demorarse en

el ¡uego, porque sufriría sensibles socavamientos.

En la izquierda se confirma nuestro anticipo de hace poco más de una semana: voluntad real y nuevos

caminos hacia la unidad socialista. Declaraciones favorables en tal sentido de Solana, que previsiblemente

reflejarán la actitud del comité federal del PSOE. Pedro Bofill (PSP) opina que el camino está siempre

abierto, que se puede hablar sin condiciones. Para Enrique Múgica, el voto socialista unido sería superior

a la suma aritmética de los obtenidos por PSOE y PSP. Todo apunta a que en el PSOE avanza la tesis de

estar dispuestos a gobernar cuanto antes y, sin duda, la unidad socialista sería un paso muy importante en

esa dirección. Lo que no interesa al PSOE, ni beneficia sus votos, es la simple absorción de más o menos

militantes del PSP, sino la unidad completa y explícita de ambos partidos. En los próximos días habrá

interesantes movimientos de fichas sobre el tablero.

«Carrillo tranquilizará a los inversores USA», titula un vespertino madrileño. Mientras, Felipe González

se dispone asimismo a celebrar importantes conversaciones con los centros básicos de decisión de

Estados Unidos, Con pragmatismo, las importantes vinculaciones económicas que nos ligan al coloso del

otro lado deí Atlántico aconsejan, sin duda, estos viajes de dos de los líderes más representativos de la

izquierda española.

INTIMIDACIÓN.—Los desconocidos autores del doble ametrallamiento al palacio de la Moncloa y de

otras acciones presumiblemente encaminadas a Intimidar al Presidente Suárez demuestran un penoso

desconocimiento del talante de su «víctima». Ni, por supuesto, van a conseguir intimidarle —como

tampoco Intimidarían a cualquiera de los restantes políticos serios que firmaron los acuerdos de la

Moncloa—, ni provocarán reflejos airados o reacciones extremadas. La política discurre por otros cauces.

Tiene, en efecto, la servidumbre del peligro; pero es una servidumbre aceptada. La violencia no

prevalecerá.

 

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