Mil novecientos ochenta y uno ha marcado un hito importante en la lucha contra el terrorismo. 
 Rosón: Interior y Defensa trabajan para evita un nuevo 23-F     
 
 ABC.    30/12/1981.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 32. 

MIÉRCOLES 30-12-81

NACIONAL

ABC

«Mil novecientos ochenta y uno ha marcado un hito importante en la lucha contra el terrorismo»

Rosón: «Interior y Defensa trabajan para evitar un nuevo 23-F»

MADRID. «Con los datos que tiene este Ministerio no se prevé que se produzca un nuevo 23-F. Pero, en

todo caso, este Ministerio y el de Defensa están trabajando para impedir que se produzca un nuevo intento

de golpe de Estado», ha declarado a Efe el ministro del Interior, Juan José Rosón.

En otro orden de cosas, el ministro manifestó que el año 1981 ha marcado un hito importante en la lucha

contra el terrorismo: se ha producido un aumento significativo en el número de detenidos y en la cantidad

de explosivos y armas aprehendidas, paralelamente a una disminución en la cifra de atentados y víctimas.

De enero a octubre de este año se ha detenido a 410 personas por implicaciones en actos terroristas, frente

a 353 del pasado año en el mismo período de tiempo. También se han recuperado 621 kilogramos de

«goma-2» y 268 armas, en lugar de los 189 kilogramos de «goma-2» y las 169 armas de 1980.

Para Juan José Rosón, ministro del Interior, la explicación del éxito alcanzado durante los últimos meses

en la lucha contra el terrorismo tiene tres dimensiones: de las fuerzas políticas, de las fuerzas sociales y de

las fuerzas policiales.

En primer lugar, la concienciación de las fuerzas políticas, que culminó en el año 1980 con la aprobación

de la ley contra el Terrorismo. Desde ese punto de vista hay que reconocer que el Gobierno tuvo, a partir

de esa ley, un respaldo mayor del que anteriormente había tenido.

En segundo lugar, yo pienso que la población, y especialmente la población del País Vasco y Navarra,

alcanzó el grado máximo de saturación en torno a lo que fue el terrorismo en los primeros meses del año

81. Venimos detectando un mayor grado de rechazo social al terrorismo en esas provincias y un mayor

grado de colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Por otro lado —añadió el ministro—, no cabe la menor duda de que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad

del Estado han hecho un gran esfuerzo y han conseguido penetrar el tejido que rodea a ETA.

ETA AUN NO HA ACABADO

La situación ha mejorado, pero lo que no debe, bajo ningún concepto, es llevar a una falsa conclusión.

ETA aún no ha acabado, pero es una ETA distinta a la que era hace justamente un año. Creo que hay

indicios que nos permiten ver con moderado optimismo el futuro.

Entre los indicios favorables está la tregua que ha tenido ETA político-militar en los últimos meses y que

coincide con el desarrollo político de un partido que defiende sus mismos planteamientos, pero sin

ninguna acción violenta y dentro del marco constitucional creo —agregó el señor Rosón— que en estos

momentos, en que las opciones ideológicas circulan por las vías políticas, ETA está quedando

exclusivamente en lo que es: una banda armada.

ETA se apoyaba en tres frentes: unos activistas, los más preparados técnicamente y que eran los autores

de los atentados, que siempre han sido un grupo minoritario y nunca han pasado de unos centenares de

personas; unos grupos de apoyo mucho más amplios, tal vez unos millares, que era lo que se ha venido

llamando el aparato informativo, y, finalmente, una cierta masa de población, que hay que pensar que

eran bastantes millares de oersonas que veían en ETA la posibilidad de conseguir unos objetivos políticos

o sociales que se planteaban.

La Policía ha desactivado muy profundamente el aparato de información y la masa de población va

viendo a ETA simplemente como un grupo criminal armado. Los que quedan ahora son simplemente los

criminales.

Sobre el santuario de ETA en Francia, la situación no está peor, pero tampoco ha mejordo

espectacularmente: no se han concedido las extradiciones, pero se están cumpliendo escrupulosamente las

residenciaciones.

También es muy importante la colaboración del PNV al pedir que no se pague el impuesto revolucionario.

Es la principal fuerza política en las provincias Vascongadas y creo que, en la medida en que como tal

fuerza política se ponga frente a este tipo de delitos, contribuye a dar una cobertura moral a los

ciudadanos para que éstos no se plieguen al terror.

EL GRAPO ESTA MUY HOSTIGADO

Este año —continúa diciendo el señor Rosón— el terrorismo del GRAPO ha disminuido notablemente y

el número de detentóos pertenecientes a este grupo ha pasado de 157 en 1980, a 36 en 1981.

El GRAPO no está totalmente desarticulado, ya que quedan algunos dirigentes importantes como Martín

Luna, pero se trata de un grupo muy hostigado por las Fuerzas de Seguridad, y, sobre todo, al haber

desaparecido el soporte social que en su momento tuvo en Valencia y Andalucía, las condiciones de

reproducción son muy difíciles.

El ministro del Interior se refirió al terrorismo de extrema derecha, y dijo que, como en el resto de los

grupos terroristas, el número de delitos y de víctimas causadas ha bajado este año en relación al año

pasado, pero sorprende comprobar, al mismo tiempo, que el número de detenidos ha pasado de 115 en

1981, a 211 en este año.

Yo creo que la clave en la lucha contra el terrorismo de extrema derecha está en que se ha profundizado

mucho en él y que se ha logrado ir aislando esas células que no tenían una conexión muy definida.

Hasta ahora —agregó el ministro— es el tipo de terrorismo en el que más se ha progresado, lo cual no

significa que haya desaparecido, porque son grupos aparentemente inconexos, sin una infraestructura

definida, que han obligado a actuar simultáneamente en muchos puntos de la geografía nacional con

intensidad y profundidad.

Pienso que la Policía ha conseguido, hasta donde es razonable decirlo, tener controlado el fenómeno del

terrorismo de extrema derecha. Es posible que estén en condiciones de cometer alguna acción terrorista,

pero es muy difícil que la Policía no detenga a los culpables, porque los posibles terroristas están todos

localizados por la Policía.

Más adelante el ministro se refirió al Mando Único para la Lucha Contraterrorista supone un intento de

mejorar la coordinación, la especialización de los Cuerpos y Fuerzas

«La Policía ha conseguido tener controlado el fenómeno del terrorismo de extrema derecha» de Seguridad

del Estado y la capacidad de coordinar la información.

Desde ese punto de vista, a lo largo de estos meses se ha progresado, pero aún hay que progresar mucho

más. El gran año del Mando Único va a ser justamente 1982.

POLICÍA Y GUARDIA CIVIL: COMPETENCIAS

Preguntado si en la actualidad existen problemas de competencias dentro de la seguridad ciudadana entre

la Policía y la Guardia Civil, Rosón contestó que hay que mejorar la definición de las competencias y de

las responsabilidades de cada uno de los Cuerpos, y luego mejorar mucho la coordinación, que ya

funciona muy bien a niveles directivos.

Hoy por hoy —añade el ministro— hay diálogo abierto, sereno y profundo en los niveles directivos entre

la Policía y la Guardia Civil. Creo que hay que bajar esta coordinación y comprensión hasta los últimos

niveles.

En este sentido —continuó diciendo el señor Rosón—, espero que la futura ley orgánica de Fuerzas y

Cuerpos de Seguridad del Estado defina claramente las competencias. En esta ley, que esperamos que esté

en las Cortes cuando se inicie la próxima sesión, se tendrá en cuenta el criterio de territorialidad.

En la ley trataremos de respetar al máximo las aspiraciones de los distintos Cuerpos, pero lo que

pretendemos es crear el dispositivo de seguridad que garantice a los ciudadanos el cumplimiento riguroso

de sus fines.

Asimismo, el señor Rosón afirmó que el ciudadano tiene hoy una mayor sensación de seguridad que hace

unos meses, ya que objetivamente el número de delitos contra la propiedad y las personas ha disminuido.

COLABORACIÓN CON EL PODER JUDICIAL

La Comisión de Asistencia Letrada al Detenido ha denunciado el escaso uso que se hace del derecho de

asistencia letrada al detenido.

Sobre este tema —dice el señor Rosón— hemos tenido conversaciones con el Consejo General de la

Abogacía y, aunque no se puede hablar de un problema resuelto, han aumentado los casos de asistencia al

detenido de un modo muy importante. El objetivo final es que todo detenido tenga asistencia, ya que

existe un mandato constitucional.

A continuación el ministro del Interior dijo que éste ha sido el año del 23-F y no se puede obviar, al hacer

un balance, la pregunta de si es posible que se repita.

Con los datos que tiene este Ministerio no se prevé que se produzca un nuevo 23-F. Pero, en todo caso,

este Ministerio y el de Defensa están trabajando para impedir que esa posibilidad se pueda realizar.

Yo lo veo como distante, y en la medida en que dejemos de estar todos bajo el impacto psicológico del

23-F —dijo el señor Rosón— habremos generado las defensas sociales frente a cualquier 23 de febrero.

Respecto a las afirmaciones de Felipe González, en el sentido de que el 23 de febrero tenía unas raíces

civiles, tengo que decir —manifestó el ministro— que yo creo que no existen demasiadas raíces civiles en

el intento de golpe de Estado. Lo que sí creo es que bastantes civiles, aunque sea un sector muy

minoritario dentro de la sociedad , absolutamente insignificante dentro de la dase política, estaría

dispuesto a aportar cualquier intento de un nueve 23-F.

 

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