FN (p-m)     
 
 Diario 16.    26/05/1982.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

FN (p-m)

Es ya un lugar común, cuando se habla de la lucha antiterrorista, referirse a Herri Batasuna como la cara

descubierta de los encapuchados de ETA militar. El aprovechamiento de la legalidad por parte de la

coalición abertzale es una cobertura aparentemente respetable que resulta muy útil al proyecto etarra.

La propia evolución de ETA político-militar y Euskadiko Ezkerra muestran bien a las claras que un

movimiento armado necesita de un aparato político legal que le sirva en sus propósitos de conquista del

Estado y que cuando lo pierde su proyecto se desmorona.

Esta dualidad de planos para una sola estrategia es necesaria en todo partido que no sea democrático o

que desee acabar con una democracia. Lenin y Mussolini son los dos ejemplos mayores de esta estrategia

en Europa durante este siglo, pero es un signo característico de todos los movimientos totalitarios. Nada

tiene, pues, de extraño que los fascistas abertzáles encuentren en los fascistas españoles un doble

significativo.

El juicio sobre el asesinato vil, miserable, de la joven Yolanda González está poniendo al descubierto las

conexiones políticas, ideológicas y hasta organizativas de unos pistoleros desalmados con la organización

Fuerza Nueva.

Nadie puede extrañarse de esa relación. Lo raro sería que un movimiento ultraderechista que aspira a

acabar a cualquier precio con el sistema democrático tuviera sus amigos entre pacíficos trabajadores.

La oratoria golpista y la mano limpia de sus dirigentes no son sino la otra cara, el otro brazo de esa

sombra inhumana que dispara a sangre fría sobre una muchacha en esa hora que sólo frecuentan los

asesinos.

 

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