Autor: Alcántara, Manuel. 
   El impulso     
 
 Arriba.    07/12/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

EL IMPULSO

Y menos mal que la supergonorrea no ha llegado todavía a España. Gracias a eso no tenemos

que «desdramatízar» el problema de la su. pergonorrea, que anda ya por diecinueve países y

que resiste heroicamente a las benéficas gestiones de la penicilina y tiene alarmada a la

Organización Mundial de la Salud. Aquí, de momento, nada. Nuestro problema de salud es más

bien de salud mental.

La esquizofrenia cíclica, de la que abundamos en pruebas, es resistente no sólo a la penicilina,

sino a los discursos. No la curan ni la psiquiatría ni la antipsiquiatría, ni el padre de Freud, ni

nuestro actual huésped Roñal David Laing, del que se dice que es uno de los pro. genitores de

la anticultura, que es un ser que tiene varios padres, aunque todos ellos conocidos, incluso

famo. sos. Laing acaba de decir en Madrid algo estrictamente impresionante: en los últimos

cincuenta años los seres humanos hemos matado con nuestras propias manos a más de cien

millones de semejantes. Afirma el profesor aue todos vivimos bajo la constante amenaza de

nuestra total aniquilación. «Estamos como impulsados a asesinar y a ser asesinados», resume.

Según el diccionario, asesinar es matar a una persona alevosamente, o por precio, o con

premeditación. En sentido figurado, es causar viva aflicción o grandes disgustos. En cuanto a la

palabra alevosía se define como cautela para asegurar la comisión de un delito contra las

personas, sin riesgo del delincuente. La palabra «asesinar» se lee mucho ahora, pero de eso

no tienen la culpa tos que escriben, ní siquiera el profesor Laing, sino los que matan.

Lo peor del hombre no es que sea un depredador, sino que no se canse de serlo. ¿Cómo se

reparten esos cien millones de seres humanos asesinados en el último medio siglo? ¿Cuál ha

sido nuestra importante contribución? Decía Camus que lo felicida dse logra cumpliendo la

propia naturaleza y parece que hay datos para creer que eso de matar está dentro de la

naturaleza humana.

Un impulso. Sería bueno luchar contra él. Deshumanirarse y dejar de matar.

Manuel ALCÁNTARA

 

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