Autor: Idoyaga, Juan Manuel (Periodista; Diario 16 (Bilbao)). 
 La capital vizcaína aparecio sembrada. 
 Miles de octavillas piden la liberación de Lipperheide     
 
 Diario 16.    11/01/1982.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

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NACIONAL

11-enero-82/Diario16

Miles de octavillas piden la liberación de Lipperheide

La capital vizcaína apareció «sembrada»

La capital vizcaína y varias localidades de los alrededores aparecieron «cubiertas» ayer de octavillas que

pedían la liberación del industrial secuestrado por ETA militar, y la colaboración de los ciudadanos para

localizar a los secuestradores.

Bilbao: Juan Manuel IDOYAGA, corresponsal

El hecho de que el industriaJ José Lipperheide se encutre «aún con vida» podría ser el único resultado

positivo, hasta ahora, de todas las gestiones que se han realizado desde múltiples instancias para tratar de

buscar una solución positiva a este secuestro que entró ayer, ya, en su sexto día.

Esta impresión ha sido recogida en distintos medios interesados en un feliz desenlace para este secuestro

del industrial vizcaíno, aún cuando el propio hijo del secuestrado y portavoz de la familia en este trance,

José Antonio Lipperheide, sigue insistiendo en que «no hay novedad entorno al suceso. No hemos

recibido llamadas ni comunicado de los secuestradores diciendo algo concreto y poniendo condiciones

económicas. No hemos recibido llamadas ni aclaraciones directas o indirectas».

Octavillas

Sin embargo, la sorpresa surgió ayer en Bilbao en torno al secuestro al amanecer la capital vizcaína

totalmente cubierta de octavillas sin firma, solicitando de la población denuncias para descubrir el

paradero de José Lipperheide.

«Buscamos a Lipperheide. Ayúdanos. No pedimos la solidaridad del pueblo vasco en una repulsa más

contra la extorsión y el crimen, queremos su acción para encontrar a Lipperheide, que ha dado trabajo y

riqueza a Euskadi. Obreros, patrones, mujeres, hombres, basta ya de silencio. Comunicad vuestras

sospechas hasta lograr la libertad de Lipperheide», señalaban por una de las caras los millares de

octavillas distribuidos, en una clara llamada a la colaboración ciudadana con las investigaciones

policiales.

La otra cara se podía leer «.Lipperheide, un anciano torturado. Una familia que sufre y llora. Por caridad,

por Euskadi, ayúdanos con tu información.»

La aparición de estas octavillas sin firma y con un formato y modelo de impresión totalmente similar al

que pudo advertirse, también, hace una semana en las calles bilbaínas, atacando al impuesto

revolucionario y a la actitud de ETA que «quiere arrasar Euskadi», ha sorprendido a la familia del

secuestrado.

«Ha sido una sorpresa. No sabemos quién las ha realizado o lanzado, pero desde luego, nos supone una

inyección de moral y de gran consuelo ver que la gente reconoce la honestidad de nuestro padre», señaló

José Antonio Lipperheide al conocer la noticia de la distribución de estas octavillas.

Pero fundamentalmente, José Antonio Lipperheide ha -.vuelto a formular un llamamiento a los

secuestradores. «En las personas siempre quedan unos sentimientos. Apelamos a ese resquicio de

humanidad de las personas que tienen retenidos nuestro padre para que lo liberen.»

Mientras tanto, las gestiones familiares para buscar salidas a la actual situación de «impasse» continúan a

un fuerte ritmo. El sábado, dentro de estas múltiples gestiones, algunos familiares se entrevistaron con el

consejero del Interior del Gobierno vasco, Luis María. Retolaza, para manifestarle su inquietud y conocer

también las previsibles actuaciones del consejero nacionalista.

«Retolaza dijo que pondrá el máximo interés para que se dé un feliz desenlace a este suceso», según el

portavoz de la familia Lipperheide que ha aclarado también que «no tenía noticias concretas de que

determinados partidos, personas o entidades hubieran llevado a cabo gestiones directas para la liberación

de mi padre».

A este respecto, José Antonio Lipperheide anunció el ofrecimiento de Joaquín Ruiz-Giménez a la familia

para actuar como mediador, si fuera necesario, y destacó el interés de los Reyes por el desenlace del

secuestro al enviar telegramas a la familia.

También anunció que habían recibido numerosas muestras de adhesión de toda la geografía, destacando el

telegrama de la ministro de Cultura, Soledad Becerril.

 

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