Autor: Muro de Iscar, Francisco. 
   Acierta Lladó     
 
 Arriba.    08/12/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ACIERTA LLADO

El Ministro de Transportes y comunicaciones, que acaba de regresar de un viaje a fans, ha

hecho unas declaraciones sumamente importantes, tanto por su contenido como por la torma

de expresión, por el lenguaje utilizado. Lladó ha analizado los problemas de la aviación y del

ferrocarril con sinceridad y se ha detenido, quizá con mayor fuerza, en otro de los sectores

dependientes de su Ministerio, el de Correos y Telecomunicaciones. Sus opiniones pueden

resumirse así: La Administración Central ha desatendido a los 60.000 trabajadores que se

encuadran en el sector. Cuarenta mil de éstos no ganan ni el salario mínimo interprofesional.

Muchas pensiones de viudedad y vejez son de 200 —doscientas, hay que escribirlo con

claridad— pesetas diarias. Faltan expectativas de promoción administrativa y posibilidades

reales de ascenso. Se trabaja, además, en condiciones de higiene y seguridad en el empleo

ciertamente deficientes...

Sinceramente, uno se sonroja después de haber leído todo esto. Como dice el Ministro, «en

estos casos concretos, la Administarción, en lugar de dar ejemplo, está incumpliendo su propia

legislación». En estas circunstancias, al Ministro le quedaban dos posturas: irse del Ministerio o

tratar de solucionar los problemas. Solución que (aunque sea a corto, medio y largo plazo,

según los casos] no admite espera. Lladó, creo, opta claramente por la segunda posibilidad.

Pero para solucionar los problemas hay que partir del reconocimiento público de los mismos.

Quizá con vergüenza, tal vez con indignación. Pero e) hecho de reconocerlos así, con crudeza

y claridad, permite suponer que pueden ser resueltos y que, ademas, vamos a exigir que lo

sean. Lo mismo habría que hacer con otros muchos sectores del país, como el educativo, con

tantas situaciones de injusticia; el agrícola, y —por qué no decirlo— en el sindical. Ya

hablaremos.

Por todo eflo, uno acepta el reto del Ministro Liado. Vamos a llamar a las cosas por su nombre,

porque sólo así podemos enfrentarnos a ellas. Yo, que no coincido con la respuesta oficial que

se dio al conflicto de la aviación civil, rompo, ahora, una lanza por el Ministro de Transportes.

• LAS CENTRALES DICEN SI

Mientras el Ministro de Trabajo matiza la «europeidad» de las normas sobre elecciones

sindicales —y me parece que tiene razón y que muchos en este país miran a Europa, pero no

«soben» lo que pasa en la Europa democrática, tal vez porque sólo les interesan los slogans—.

las centrales se han pronunciado, casi sin excepciones, a favor de la normativa sindical, Todas

matizan ampliamente su postura y critican numerosos aspectos de la convocatoria. Pero

acaban diciendo que sí. A uno le queda una ligera duda: ¿Llegará el día en que las centrales fo

los partidos en su terreno) apoyen sin reservas alguna decisión gubernamental? Yo entiendo

que seguimos en tiempos en los que es necesario ganar un voto —léase en las municipales o

en las sindicales— y en los que sigue vigente mucho de las viejas mañas políticas. «Hay que

disentir, aunque estemos de acuerdo», podría ser la norma. «Hay que mantener la imagen,

aunque hayamos aceptado», podría ser la estrategia. Pero hay que hacer posible la

convivencia y el futuro, y el país debe primar sobre los intereses de los partidos o de las

centrales. Quizá estas elecciones no son lo mejor. Pero son. quizá, las únicas posibles en estos

momentos. El día en que los intereses de partidos, centrales, patronales, grupos de presión,

etcétera, se dejen detrás de los intereses del país, habremos estrenado una verdadera

democracia. Mientras tanto hay que luchar por alcanzarla,

CAL Y ARENA

Buenas y malas noti cias Dicen los expertos que la crisis económica toca fondo, y que para

marzo notaremos los síntomas de mejora. Dicen también los expertos que el paro es, aquí y

ahora, del seis por ciento. Y que va a aumentar antes de marzo.

Francisco MURO DE ISCAR

 

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