Autor: Rodríguez, Carlos. 
   La política y los días     
 
 Arriba.    06/12/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

GARLOS RODRIGUEZ

LA POLÍTICA

y los días

El fin de semana fue pródigo en manifestaciones a favor y en contra de diversos procesos autonómicos.

Espectaculares las asistencias de público en todas las convocatorias de Andalucía, donde puede hablarse

de millones de personas y, por tanto, de auténtico plebis cito a favor de la autonomía regional. Asistencias

superiores a lo previsto en Galicia, con más de trescientas mil personas en las calles de Vigo y cerca de

cien mil en La Coruña. Fracaso, en cambio, en Pamplona, donde cinco mil manifestantes escasos

secundaron —con duras réplicas del vecindario— la inoportuna convocatoria de la Diputación Foral, que

pudo tener muy graves consecuencias. Lo curioso es que, según encuestas fiables que circulan, apenas si

el veinte por ciento de ios navarros apoyan la integración en Euskadi; por lo que cabía esperar asistencia

más nutrida a esta manifestación antivasca. El que no fuera así, da idea de la ausencia de eco popular de

sus convocantes.

Navarra es ahora e| punto más conflictivo de la cuestión vasca y parece difícil otra salida distinta a la libre

expresión, en referéndum, de sus habitantes. No hay por qué, en cambio, supervalorar el problema de

ETA, sobre el que escuché la más atinada definición al Ministro de la Presidencia, Otero Novas: «La ETA

dejó de preocuparme el 15 de junio». Porque, en efecto, un Gobierno democrático tiene sobrados recursos

contra la intimidación terrorista.

En otro orden de cosas, parece que ya está en las Cortes el paquete de medidas legislativas en que deben

traducirse los acuerdos pluripartidarios de la Moncloa. E incluso que existe calendario para la aplicación

de estos acuerdos. Como es lógico, habrá que hacer especial hincapié en el propósito de austeridad, sin el

que cualquier tipo de medidas sería insuficiente para salir del pozo económico, tos expertos del Gobierno

aseguran, por ejemplo, que es un hecho comprobado el descenso en el consumo energético a partir del

cierre de los programas de televisión. lo que justificaría la temprana hora fijada para los mismos. No es

lógico, sin embargo, que simultáneamente la publicidad —y en concreto la publicidad en televisión—

siga propiciando el consumo, y en particular el consumo de artículos de lujo. Alguna medida se debería

tomar al respecto, naturalmente, desde el imprescindible respeto a intereses legítimos y a pactos de

comercio exterior que nos vienen impuestos por otras necesidades.

Respecto a las elecciones, existe gran interés alrededor del Consejo de Ministros monográfico que hoy se

celebra, en el que se tomarán acuerdos sobre las sindicales o «de empresa», según la nueva denominación

al uso, ciertamente justificada. Salvo cambios de última hora, se espera una decisión salomónica, ya que

el Gobierno no quiere influir a favor o en contra de cualquiera de las grandes centrales. Lo previsto es que

se actúe con listas cerradas en empresas de más cié 250 trabajadores y abiertas en las que no alcancen esa

cifra. Representa, pues, cierto grado no muy importante de flexión a favor de las tesis de UGT, que es

partidaria de listas cerradas, respecto a ¡a primera ítem tera de que se habló, empresas de más o menos de

500 trabajadores. Pese a ello. CCOO espera una amplia victoria electoral. En todo caso, es tema que se va

a despejar muy pronto.

No así con las elecciones municipales, que sigo creyendo que no se celebrarán antes del verano y, desde

luego, raramente antes de que esté aprobada ta nueva Constitución. Por muy incómoda que sea ía

permanencia de los actuales Ayuntamientos residuales, no justificaría una convocatoria escasamente

clarificadora en estos momentos.

 

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