Autor: Contreras, Lorenzo. 
   Dos estrategias para un debate     
 
 ABC.    02/03/1983.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

DOS ESTRATEGIAS PARA UN DEBATE

Dos estrategias se han perfilado en el encuentro que el Congreso ha tenido con el tema Rumasa. En primer lugar, la del Gobierno y el grupo parlamentario que lo apoya, consistente en acelerar el debate para dejar sentenciada la cuestión o, como algunos piensan, «cerrada en caliente». En segundo término, la estrategia de la Minoría Catalana, y más concretamente de Miguel Roca, basada en lo contrario, es decir, en la utilidad de dejar el caso á cielo abierto y buscar por ese procedimiento una vía de acoso y desgaste del poder socialista.

Ambas posturas son inteligentes. La del Gobierno, porque sacar el asunto Rumasa de la discusión institucional y entregarlo al brazo ejecutor de la política, ayuda a olvidar los perfiles borrosos del caso, sus problemas de formulación jurídica y su gran contenido polémico, que pasa como patata caliente al Tribunal Constitucional, para allí adquirir la temperatura adecuada, no sin dejar algunas marcas en las diestras manos que han de manejarlo.

La actitud de la Minoría Catalana no ha sido menos hábil cuando ha intentado prolongar el trámite del problema con el doble objetivo de, primero, poder desmenuzar mejor y más analíticamente el informe presentado por el señor Boyer. y, segundo, poner a la intemperie el caso, con una visualización más acabada de la polémica que provoque.

Es casi increíble —salvo que se explique por la precipitación de la medida— el contenido defectuoso que se ha dado al decreto ley de expropiación. Desde el 23 de febero, sus previsiones han necesitado dos correcciones de detalle en el -Boletín Oficial del Estado».

Llamativos, por otra parte, los fallos de enfoque técnico si se considera que el decreto ley fue sometido a la presumiblemente experta elaboración de cuatro abogados del Estado, cuyo producto recibió después, en el Consejo de Ministros, un largo repaso para matizar aspectos jurídicos de contenido y forma.

Con la presentación del recurso de inconstitucionalidad, el Grupo Popular ha demostrado que la batalla política se plantea por su lado, sin las tibiezas apreciadas en el comunicado reciente de la patronal bancaria. Un texto que está siendo progresivamente modulado por las propias declaraciones últimas del presidente de la Asociación de Banca Privada, Rafael Termes, cuando valora la, para él, doble desventaja de que la operación socialista tenga éxito o se malogre. Lamentable en ambos casos. Una apreciación que no deja de tener su elocuencia.

En la esfera del poder político oficial no se detecta inquietud. Incluso no sería extraño que el propósito de reprivatizar fuese sometido pronto a importantes matizaciones. En altos círculos socialistas se habla ya de la dificultad de encontrar en el mercado español comprador para cadenas comerciales que Rumasa hizo crecer demasiado. También se apunta en esos círculos ta voluntad o propósito gubernamental de no dejar exclusivamente «los muertos» en manos estatales, sino aprovechar también algunos negocios rentables.

Lorenzo CONTRERAS

 

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