Los franquistas leninistas     
 
 Diario 16.    03/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Los franquistas-leninistas

Este resignadlo pueblo español, que se ha pasado cuarenta años sufriendo que le

llovieran encima todos

los fascismos, tiene que soportar ahora, con la recién entrada "democracia", que

le mojen la cabeza los

mismos perros con distintos collares.

Españoles todos: ¿ quién de vosotros, en la actividad que sea, no tiene que

soportar cada día con

iracundo asombro el escuchar a redomados franquistas de antaño peroratas

marxistas de hogaño? ¿Quién

no ha descubierto ahora, incluso con espanto, que el hasta ayer militante

falangista, responsable de

sindicato vertical, fiel servidor del extrasuper-intrafranquista Emilio Romero,

por poner un triste ejemplo,

es ahora agresivo miembro de. Comisiones Obreras, de la UGT socialista o de la

CNT? El .que diga que

no, que levante el dedo corazón entre los demás doblados. La cosa del marxismo

leninismo, ´ o del

euromarxismo, o del hispano oportunismo, o del lo-que-sea-con-tal-de-que -

tragues, no es. más, triste

resulta reconocerlo, que la traducción actualizada del ancestral "dame pan y

llámame perro". La furia de

supervivencia del infraespañol es capaz de todos los milagros. Franco supo muy

bien capitalizar esa

tendencia, y de ahí su "habilidad política". Españoles hay, Dios nos libre de

ellos, capaces no ya de

vender su alma al diablo, que seria negocio excelso para ellos, sino de

alquilársela a un diablillo de

tercera por un puesto en cualquier Ministerio o publicación del Estado. ¡Cuan

míseros deben sentirse,

que no osan enfrentarse a solas con la vida!

Resulta, ahora, que cualquier quidam del aparato franquista puede alzar la voz e

increpar al hispano

mundo porque ha estado "luchando desde dentro" contra el franquismo. No importa

que esa pretendida

"lucha11 clandestina le haya deparado orondos Beneficios, que haya incluso

remunerado una reconocida

incompetencia, que le haya brindado toda, clase de bajezas cotidianas. No

importa. Viene el lobo rojo y

¡zas! le blanquea la patita con un carnet de Comisiones, de UGT o de la CNT, o

incluso del PCE, ´del

PSOE o del PSP.

Volvemos a otro viejo vicio español, el de la titulitis. El papel vale más que

la persona. Por sus carnets los

conoceréis, y no por sus hechos. Amos anda. Aquí, en la España de 1978, lo que

hay que ver, lo que hay

que examinar con lupa y microscopio, lo que hay que analizar diccionario y

retorta en mano, es el

comportamiento, los hechos de cada uno. Q uien ha sido siervo más que fiel de un

extra-super-intrafranquista no puede ser un demócrata, por

muchos papeles que le echen encima. Advertencia a partidos y sindicatos que se

pretenden de izquierdas:

dime a quién les das papeles y te diré a dónde vas.

Este país, primos hermanos de la izquierda, ya no es lotófago. Y, por si no lo

sabíais, que es muy posible,

los lotófagos —equivalentes de los que se alimentan de esa. clase de papeles—

eran unos señores que, a

causa de su peculiar _ alimentación, perdían la memoria. Los españoles de hoy,

la gran mayoría, tiene una

memoria de elefante, O deberían tenerla.

 

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