Autor: Rodríguez, Carlos. 
   La política y los días     
 
 Arriba.    03/12/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

LA POLÍTICA

y los días

Una jornada para el sentido común, con el aditamento de algunas pequeñas noticias agradables. Sentido

común en Vizcaya, donde las tesis moderadas de CC.OO. ,y UGT se impusieron en el transcurso de la

huelga, de modo que no se interrumpieron los servicios de primera necesidad y la vida de la ciudad no

resultó gravemente afectada. Otra prueba, que debieran sopesar los escépticos, de lo que conviene el

fortalecimiento de las grandes centrales sindicales V de cómo están tirando piedras o sus propios tejados

ios promotores de tanto sindicato «amarillo» como prolifera en los últimos tiempos.

Sentido común en Barcelona, donde no se va a ceder, por exageradas premuras, en el cuidadoso ajuste del

primer consejo ejecutivo de la Generalidad restablecida, cuya composición reflejará, sin dogmatismos

numéricos, los resultados electorales del 15 de junio. Más de tres cuartos de hora se prolongó la entrevista

que mantuvieron ayer el presidente Tarradellas y el profesor Tierno Calvan, líder del PSP. primer partido

extraparlamentària de Cataluña de acuerdo con los votos A la salida del palau, llamaron la atención los

fuertes elogios que Tierno hizo del presidente catalán: «Es un político pragmático, que sabe muy bien

donde va» Ya hace algunos meses, con ocasión de su anterior entrevista en Madrid, ambos líderes

expresaron el criterio común deque las autonomías deben transcurrir en un marco de solidaridad

interregional.

Sentido común en él espinoso asunto de Ia reorganización interna de .UCD, donde su líder, Adolfo

Suárez, parece dispuesto a cruzar el Rubicón y salir, de la ´reunión de este fin de semana, con un partido

cohesionado. En un sentido u otro, era precisa una solución. Lo que no debe prolongarse es la

incertidumbre organizativa, con unas elecciones municipales a la vista. Desde eta columna hemos

mantenido la tesis de que no era necesaria la disolución de los grupos integrantes: pero se trata de un

asunto menor respecto a lo que sí es inexcusable: definir la UCD, no sólo en términos de ideología, sino

en los fundaméntales para cualquier partido político, esto es, sociológicos y estructurales.

Elasunto ofrece perfiles de alguna gravedad, porque el electorado que el 15 de junio votó centro lo hizo a

una UCD con explícito propósito de constituirse en partido, esto es, no como simple alianza electoral. Si.

por el contrario, se produjera uno ruptura del centro, no sólo se trastocaría inoportunamente el espectro

político y parlamentario, sino que, en cierto modo, se distorsionaría el sentido del voto. En todo caso,

pronto habrá noticias.

EL AZAR Y LA NECESIDAD

Para algunos de sus entusiastas admiradores. Adolfo Suárez es el no va más, el autor y director de todos

los cambios democráticos y nuevas libertades de´ que disfruta el país. Para sus virulentos detractores, es el

responsable personal y directo de cada uno de los males que nos aquejan: la crisis económica, el

desempleo, los problemas de las empresas y hasta las violencias terroristas. Por fortuna, la vieja historia

hecha de mitos y personajes —la gran embustera— va cediendo terreno a métodos modernos de análisis

de los sucesos históricos, de modo que los acontecimientos cobran perspectiva real en el intrincado juego

de azares y necesidades que van perfilando la trayectoria humana. Unos políticos tienen la suerte, la

intuición o lo que sea, de ponerse en el camino por el que soplan los vientos de la necesidad y así se

convierten en los protagonistas del cambio. Otros se empecinan en no ver la realidad. Un político no tiene

que inventar mundos abstractos sino, en la frase de Edén, «dar forma a lo que ya es». El éxito de Suárez

ha consistido en saber ver lo que España ya era.

 

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