Autor: Blanco Vila, Luis. 
   Damos demasiada importancia a la oposición     
 
 Ya.    29/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

BOLETÍN DE URGENCIAS

Damos demasiada importancia a la oposición

DESPUÉS dirán que uno le tiene manía al PSOE... Si es que no paran... Vean ustedes, por ejemplo, la

hermosísima perla que le pone en bandeja al comentarista don Alfonso Guerra, el segundo —según

dicen—del partido. Ha dicho Guerra en León; "Si el PSOE quisiera, rompería la UCD en diez días." Y los

escasos asistentes al mitin se pusieron todos muy contentos, porque partir o romper al Gobierno en tan

poco tiempo es una hazaña digna de Júbilo. Claro que Suárez legalizó al PSOE en muchos menos días y

nadie que no fuera socialista echó las campanas al vuelo. Si acaso, modestamente, nos alegramos.

Protagonismo

CANSADOS de tantos lustros de tener que sacar a la España oficial en las primeras páginas y de soslayar

con delicadez extrema la menor alusión a un "enemigo", nuestra prensa lleva dos años dando los grandes

titulares a la oposición. Era de esperar que las elecciones democráticas hubieran devuelto las aguas a su

cauce y que, si la iniciativa corres p o n d e al partido triunfante, sería ese partido el que se llevara las

letras más gordas. Pues, no, señor; no es así ni parece que vaya a serlo por ahora. No sé cómo se las

apañan los líderes de la oposición para seguir ocupando las cabeceras de los diarios y publicaciones

periódicas. Seguramente en parte se debe a que el partido en el Gobierno ha tardado —está tardando—

mucho en darse cuenta de que el poder es suyo y la representación mayoritaria del pueblo español

también. Pero también es posible que sea la propia osadía de la oposición—vean el caso Guerra arriba

citado—la que más contribuye a que aus representantes sigan en el candelero. Desde luego, no es normal.

Ejercicio patriótico

LA conmoción nacional por el asesinato del comandante Imaz ha supuesto un paso más de ETA hacia su

automarginación del p u e blo que dice defender. Ya es sintomático—y ejemplar—que el PSOE no sólo

condene el atentado, sino que pida la condena general del grupo revolucionario que lo ha cometido.

Harían muy bien los demás partidos en hacer frente común contra ETA y decirlo con toda claridad. El

respaldo, siquiera sea verbal, que ciertos políticos parecen seguir dando al terrorismo causa penosa

impresión en la opinión pública y llega a confundir a quienes no acertamos a comprender cómo se pueden

respaldar, todavía hoy, acto de esa naturaleza. "Euskadizar"—perdón por la palabreja—Navarra, que

parece ser la intención de ETA, puede conducir a generar en el antiguo reino un sentimiento antivasco.

Un buen ejercicio patriótico sería, sin duda, un pronunciamiento firme y conjunto de todos los partidos

que se traduzca, en la práctica, en un boicot a quienes todavía sueñan con la revolución en un país que la

detesta.

Los liberados

DE pueblo a pueblo, los polisarios dejan en libertad a los tres marineros españoles secuestrados el pasado

día 14. Y no quieren, al parecer, que ningún partido político capitalice este acto—la liberación—de

supuesta generosidad. No entiendo muy bien cuál ha sido el objetivo del secuestro. Incluso tengo la

Impresión de que los polisarios han perdido una magnífica ocasión, una vez cometido el acto del

secuestro, de intentar negociar de gobierno a gobierno con el español, lo cual equivaldría a una presión

política para lograr un reconocimiento de hecho de la República Saharaui.

De todos modos, hay que alegrarse de la noticia de la liberación.

Luis BLANCO VILA

 

< Volver