Autor: Oriol y Urquijo, José María de. 
 Opiniones ajenas, polémicas, cartas puntualizaciones, comentarios. 
 Entre el "sí" y el "no"     
 
 ABC.    10/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ABC. VIERNES 10 DE DICIEMBRE DE 1976. I

OPINIONES AJENAS, POLÉMICAS, CARTAS PUNTUALIZACIONES, COMENTARIOS.

Entre el «sí» y el «no»

Señor director: ¿Votamos sí? ¿Votamos no? Queda poco tiempo para que cada uno razone por libre su respuesta sin tener que obedecer consignas de grupo.

Si entendemos aue votar sí a la reforma política es pisotear nuestro reciente pasado, entonces lo obligado es votar no. Por el contrario, si votando no torpedeamos el porvenir, entonces hay que votar sí. ¿En qué quedamos?

No podemos agraviar a los procuradores en Cortes que votaron sí suponiendo que son unos perjuros.

Estamos en un mar de dudas. No queremos entrar en el juego que convierte la política en un barullo en el que los más osados mangonean a los que no quieren ser mangoneados. La duda engendra temor. Hay que salir de él.

¿Si? ¿No? La respuesta es sí Y no. sí a la reforma necesaria para completar el proceso iniciado en 1936.

No a Improvisar cambios para interrumpir ese proceso.

No hay una reforma. Hay dos reformas Incompatibles entre sí. Una es la reforma perfectiva desde dentro del proceso iniciado en 1936. Otra es la reforma destructiva que reclaman los que se sitúan fuera de Ese proceso y se debaten entre expectativas contradictorias. Sólo les une la pretensión de ignorar los obJetivos de aquel proceso.

La reforma perfectiva era sólo posible una vez terminada la etapa de responsabilidad Incompartida desde un mando centralizado y de irresponsabilidad generalizada. Por eso no pudo prosperar la propuesta de completar la representación social por los cauces orgánicos con la representación Individual por los cauces asociativos para salir de la disciplina del sometimiento y entrar en la disciplina del consentimiento.

Ahora ya no se habla de «completar» aquel cauce de representación; ahora se propone «sustituir» un cauce por otro. Esto no es reforma perfectiva. El cambio de cauce cambia el objetivo Esto es grave.

Es un golpe de timón tardío y, por ello, excesivo. Será responsabilidad de los directores de la actividad política dar otro golpe de timón para impedir que nos pongamos de través y arriesguemos zozobrar embarcando la ola. Mientras se vea como incompatible lo que es complementarlo, serán inevitables los bandazos.

Sin ceder al sarampión de la palabrería atropellada habrá aue reformar la reforma.

De momento, ¿podemos dar una respuesta responsable? La responsabilidad de la respuesta depende de la responsabilidad de la pregunta. Tiene sentido pedir al pueblo que manifieste su consentimiento cuando se ha señalado una dirección clara. No tiene sentido exigirle que él señale una orientación entre contradicciones.

Es de prever un número de papeletas en blanco o con un no para que la respuesta final sea: «Sí con muchas reservas.» ¿Qué hará el Gobierno con el resultado del referéndum?

No estamos ante la alternativa de comer y callar con la derecha o discutir y no comer con la izquierda.

Estamos ante la necesidad de pensar claro, querer limpio y trabajar serio, teniendo como objetivo activar la conciencia del «nosotros» que encarna la Patria, garantía de pan con honor y de paz con justicia.

Nos queda un largo camino, un lento y trabajoso amanecer entre brumas. Vamos a vivirlo con alegría para abrir horizonte a la esperanza sensata y a la lealtad responsable. Es grande el riesgo. Es un salto en el vacío No cabe la abstención, signo de temor egoísta.—Lucas María DE ORIOL Y URQUIJO.

 

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