Autor: Murillo Carrasco, Manuel. 
 Los líderes políticos ante el referéndum. 
 La ley es reformable     
 
 Diario 16.    11/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Los líderes políticos, ante el referéndum

La ley es reformable

Manuel Murillo Secretario general del PSOE historico

El próximo día 15 se abrirán las urnas para que los españoles se pronuncien afirmativa o negativamente sobre la ley de Reforma Política, recientemente aprobada por las Cortes.

La referida ley de Reforma Política no es un modelo de democracia que nos convenza. En su texto se mezclan cuestiones complejas, algunas fundamentales, como la figura del Rey, que parece tratan de colar.se disimuladamente, cuestiqnando, sin cuestionar, el problema de la legitimidad monárquica. También es verdad que por primera vez después de cuarenta años se nos ofrece a tos españoles un modelo, más o menos imperfecto, de democracia inorgánica frente a la llamada democracia orgánica (léase dictadura) que hemos padecido. Es innegable, pues, que se trata de un sustancial avance hacia la democracia en relación con la anterior situación. La ley, por otra parte, es abierta, en el sentido de que afirma que es reformable. No se trata, pues, de una situación definitiva, sino transitoria hasta la constitución de las nuevas Cortes que saldrán de elecciones por sufragio directo y personal, según prevé la norma.

Esta ley de Reforma consideramos que no es una concesión gratuita que el Gobierno otorga al pueblo, sino que es producto de la constante presión social, preferentemente de las masas trabajadoras, que, creando el estado de conciencia social preciso, han obligado a unas "Cortes antidemocráticas a aceptar su desaparición para la elección de un parlamento democrático. Se trata, pues, de una parcela de libertad conquistada por el pueblo en su lucha conístante, y esta conquista hay que saludarla con agrado. No caben rechazos.

El referéndum, requisito legal imprescindible para la aprobación de la ley de Reforma debe ser apoyado como tal. No es éste el campo de batalla donde la oposición ha de combatir los restos de la dictadura, ha de ser otro el terreno. El no al referéndum, . es decir, a la jwsibilidad de votar, sólo interesa a la derecha ultra-reaccionaria, el predicar la abstención supone ayudar el triunfo de los que así van a votar; si prosperase volveríamos a la situación anterior.

Aprobada la reforma política por amplia mayoría (es de esperar que el referéndum obtenga un 60 por 100 de los votos afirmativos, lo que sumado al 30 por 100 de abstenciones normales en cualquier consulta europea con variedad de opciones, supondrá que un 90 por 100 del país no está en contra de la reforma política, seguirá adelante con un ritmo cada vez más acelerado el proceso hacia la democracia. Para finales de año se liquidará el sindicato vertical y ello obligará a un reajuste ministeríal. Es de esperar que el presidente Suárez, en una situación infinitamente más firme que cuando asumió la presidencia del Gobierno, aproveche la ocasión para cambiar la composición del Gabinete, sustituyendo personas muy representativas de tendencias, y claramente dogmáticas, por otras de talante más liberal y abierto. Es posible, incluso, que consciente el señor Suárez de la necesidad de obtener un consenso sobre la ley electoral de todos aquellos partidos que se adivinan van a tener una mayoría de votos del electorado trate de incorporar al Gobierno a personas que sean capaces de entablar un diálogo en profundidad con todas estas tendencias. Otra posibilidad podría ser el intento de formación de un Go bierno de concentración nacional, en el que estuviesen representadas las principales tendencias del país. Es decir: la derecha, el centro y tos socialista?.

En cualquier supuesto, lo imprescindible es que el Gobierno que realice las elecciones las efectúe con absoluta limpie/a, sin partidismo alguno.

Una ley electoral convincente que debe ser negociada y una inmediata legalización del histórico PSOE inclinarían a nuestro partido a participar en las elecciones, con un claro y definido programa de Gobierno. Nuestro partido, que aspira a la conquista del Poder por la clase trabajadora por vía electoral, orientará su actuación a dos parámetros fundamentales.

1ª. Consolidación de la democracia.

2.ª Socialización progresiva, a medida que lo vayan permitiendo las condiciones objetivas, con tos ojos puestos en un Estado social de Derecho, caracterizado por el bienestar, la paz social y el respeto a las leyes.

A tales elecciones iríamos unidos a nuestros partidos asociados en la Alianza Socialista- La Alianza podrá a su vez decidir otros pactos. Después de las elecciones, la Alianza Socialista se constituirá en grupo parlamentario.

Para que todo esto suceda es preciso que el actual Gobierno dialogue abiertamente con liberales y socialistas democráticos en lugar de hacerlo tan sólo con dogmáticos escolásticos.

 

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