Autor: Rodríguez, Carlos. 
   La política y los días     
 
 Arriba.    18/12/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

LA POLÍTICA

y los días

D: nuevo se produce sir, justificación alguna, ahora en el Consejo Rector de TVE, la misma crisis que la

Comisión Constitucional del Congreso resolvió excluyendo de la Ponencia al grupo mixto: la obsesión

numérica. Los partidos de oposición se revuelven contra el intento de UCD de controlar la Comisión

Permanente a base de aplicar criterios de estricta proporcionalidad, lo que supondría la exclusion de más

de un grupo parlamentario.

Primero. Es incomprensible que los partidos aceptaran la pintoresca composición del Consejo Rector de

TVE: mitad Gobierno, mitad grupos parlamentarios en proporción a su número. Como UCD es el grupo

más numeroso, resulta que el Gobierno UCD tiene 25 de los 36 miembros del Consejo Rector. Ni el

famoso D´Hont lo hubiera sonsdo. El 34 por 100 de los electores, que tienen el 47 por 100 de los

diputados, se alzan con el 69 por 100 del Consejo Rector de TVE. Ya ven ustedes a dónde conducen los

«estrictos criterios de proporcionalidad».

Segundo. Como el Gobierno UCD aspira a obtener 10 de los 14 puestos de la Comisión Permanente, y

otros dos corresponderían al PSOE, tres grupos parlamentarios tendrían que quedarse fuera. Quienes se

encogieron de hombros ante la exclusión del grupo mixto en la Ponencia constitucional, tendrían ahora

ocasión de meditar sobre las exigencias de los números.

Tercero. No se entiende —sí se buscan, con sentido común, objetivos de ecuanimidad y libertad— el

criterio seguido para la composición del Consejo

Rector de TVE. ¿Por qué la estricta representación de grupos parlamentarios? ¿Por ;qué la

proporcionalidad? Una cosa es que la presencia de las distintas opciones políticas asegurase la

imparcialidad del medio, y otra, no sólo distinta, sino opuesta, que el dominio mayoritario ponga la

televisión del Estado al servicio del Gobierno de cada momento. He aquí cómo, por obnubilación

numérica, se está en la meta contraria a la deseada.

Todo sistema operativo tiene contradicciones internas. Los par tidos de oposición, que suman más del 50

por 100 de electorado, deben dejar de bailar si son de UCD y oponer, a unas razones numéricas, otras

razones numéricas.

Lo que no tiene sentido es conformarse con presencias testimoníales. La denuncia, valiosa por sí misma,

contra fas autocracias, necesita, en la democracia, prolongarse en consecuencias operativas. Por otro

camino, las presencias testimoniales —además de servir para muy poco— cada vez son menos y acaban

por desaparecer.

La Ponencia constitucional no trabajaba —al menos, eso están diciendo sus miembros a todas horas—

para los intereses de un partido o de un grupo de partidos. Luego su composición lógica hubiera sido la de

un representante experto por cada grupo parlamentario, ya que los porcentajes se harían presentes,

sobradamente, en la Comisión y en el Pleno. No se hizo así, y a la vista quedan las consecuencias. ¿Se

está aún a tiempo de impedir que el Consejo Rector de TVE tenga que acabar como el rosario de la aurora

a Ea primera situación crítica, por ejemplo, unas elecciones? Rectificar lo que mal empieza es prudente.

Por último, una breve nota para esos parlamentarios tan celosos de la «estricta proporcionalidad". ¿Han

olvidado Ea vieja y sencilla solución de un representante por grupo, con tantos votos como los integrantes

del grupo que representa? No es de ahora, vamos...

 

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