Ante la provocación, serenidad     
 
 Ya.    12/12/1976.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

12-XII-76

Ante la provocación, serenidad

*¿HARA falta que condenemos el secuestro del presidente del Consejo de Estado, señor Oriol? Pero limitar este comentario a la natural reacciójr de indignación que el hecho provoca sería hacer el juego a quienes lo han cometido con intención que no es difícil adivinar:

INCLUSO tenemos que relacionar este hecho con las declaraciones de Santiago Carrillo, en circunstancias que habrán escandalizado seguramente a muchos. No entramos aquí en la procedencia de legalizar o no el Partido Comunista, sino en la notoria inoportunidad de la aparición pública de su principal dirigente, que evidentemente ha sido meticulosamente premeditada. A eso, por si fuera poco, se añade el hecho criminal que motiva este comentario. Se trata sin duda de que el inminente referéndum se celebre bajo la Impresión de los dos acontecimientos y de provocar el no que pide la extrema derecha, pero que paradójicamente no le interesa menos a la extrema izquierda, que lo que quiere es hacer imposible una solución de moderación.

SE había señalado públicamente la presencia de algún comando de esa ideología y por esto la triste noticia no nos ha sorprendido: esperábamos eso o algo peor, porque no concebíamos que las fuerzas disolvente dejasen pasar sin hacer algo la celebración del referéndum, que molesta a uno y otro extremo, coincidentes contra toda política que tienda a la convivencia nacional, aunque, naturalmente, no pretendamos equiparar sus procedimientos. En realidad, es el enfrentamiento lo que uno y otro extremo quieren y les estorba que España pueda dirimir en paz sus cuestiones políticas. En eso coinciden los irrecuperables para la legalidad y los que no conciben más que una España regida exclusivamente por ellos.

CONDENAMOS todos ios actos de violencia como éste y apoyamos cuantas medidas deba tomar la autoridad, pero creemos que a tres días del referéndum es un gravísimo deber de conciencia para cada español conservar la serenidad. Cargar la culpa sobre la política del Gobierno y reaccionar con un no al proyecto de reforma política sería olvidar, ´por de pronto, que con Franco en la jefatura del Estado se produjeron el asesinato, hasta hoy impune, del presidente del Gobierno almirante Carrero Blanco y e) gran despliegue del terrorismo, que culminó en aquel atentado, en el colectivo de la calle del Correo y en el asesinato de los cuatro policías armados el 1 de octubre de 1975: 28 hechos criminales en total y 47 víctimas. Sería, además, pasar por alto que mucho temerán los extremistas un resultado positivo del referéndum cuando recurren a esto para intentar estorbar su normal desarrollo.

ESTA última consideración debe confirmarnos en el convencimiento de que el camino que se sigue es acertado y que, cuanto más criminales sean los procedimientos a que se recurra para apartar de él al pueblo español, con mayor firmeza debe éste perseverar en él.

NOS dirigimos por último a la oposición civilizada, que sinceramente desea una convivencia como la que debe abrir la reforma política, y, sin embargo, ha predicado la abstención. ¿No es el momento de que reconsidere seriamente su actitud? De ésta puede depender el porvenir pacífico de nuestra Patria para muchos años.

 

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