Autor: Simón Tobalina, Juan Luis de. 
   Última modificación: nada de razones pseudorreligiosas para el "no"     
 
 Ya.    12/12/1976.  Página: 7-8. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

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ULTIMA MEDITACION: NADA DE RAZONES

PSEUDORELIGIOSAS PARA EL (NO)

NO, no sa trata de la impresionante "Ultima meditación" escrita por fra.y Jerónimo de Savonarola mientras esperaba la visita de sus carceleros para conducirle al cadalso, sino de una postrera reflexión antes de comparecer ante Ias urnas para dar el si o el no al proyecto de reforma política. 4 Se trata de un "mero trámite" al que no debe concederse importancia? En efecto, se trata de un trámite—establecido en el articulo 10 de la ley de Sucesión de 26 de julio de 1974 y en el 7.° de la ley Orgánica de! Estado—que el Gobierno cumple ea su delicada operación de tránsito -de la autocracia a la democracia con el menor coste social imaginable, para que nadie pueda acusarle de infracción de normas fundamentales. Pero es «n trámite importante que requiere precisamente la intervención del pueblo. No vale decir: "Dejemos que los muertos entierren a los muertos", porque en el entierro de instituciones Hace tiempo muertas en la conciencia pública tenemos que participar cuantos hemos vivido ese periodo de Za historia de España, por muy limpios de culpa que nos creamos.

HE expresado muchas veces en este diario mi conmoción de que el referéndum no debe utilizarse salvo en circunstancias excepcionales y para decisiones muy sencillas y concretas —optar, en un momento histórico de especial conflictividad, entre monarquía y república, decidir el ingreso en la CEE, etc.—. Es preferible la deliberación meditada y detenida del Parlamento cuando Éste es auténticamente representativo de todos los matices de la opinión pública —coso muy distinta del ruido en la calle—y la discusión parlamentaria tiene lugar con "luz y taquígrafos", como decía don Antonio Maura cuando no se usaba todavía la cinta, magnetofónica. No concibo, por ejemplo, la aprobación de la, ley Hipotecaria por referéndum, y me parece igualmente disparatado el sometimiento a votación popular de una ley orgánica del Estado con 66 artículos, cinco disposiciones transitorias y dos finales. También he dicho en varias ocasiones—entre ellas la "consulta, popular" organizada por Papadopoulos en Grecia el año 1973— que el referéndum es procedimiento grato a los dictadores y a los gobernantes que, aun en un régimen legalmente democrático, practican el "ejercicio solitario del poder", cual fue el caso de De Gaulle hasta que, en uno de sus abusos de apelación directa al pueblo, éste le desmontó del caballo blanco en que cabalgaba aclamado por las multitudes. Pero en la actual circunstancia española, el referéndum, además de venir imperado por la ley—lo que hace vana toda dis-cusión—, ofrece una oportunidad al pueblo para optar entre democracia orgánica—que,, desgraciadamente, sólo ha sido "dedocracia"—y democracia liberal, cristalizada en la fórmula "un hombre, un voto", siempre preferible u la de "un hombre todos los votos".

POSTULAN los partidos marxistas la abstención "activa" en su rechazo de la "democracia otorgada", evitable, a su juicio, mediante una convocatoria de Cortes constituyentes. Olvidan, a mi parecer, qtie la política, como decía Cánovas, consiste en "realizar en cada momento aquella parte del ideal que taxativamente permiten las circunstancias". Las muestras no permiten —salvo el ensayo de métodos de violencia—otra ruptura de la legalidad vigente a la muerte de Franco que la realizada por los procedimientos que esta misma legalidad establece. Y es lo que al Gobierno está haciendo inteligentemente, aunque quienes llevamos treinta ´años pidiendo un Parlamento elegido por sufragio universa l nos impacientemos a veces. Por otra parte, nadie que tenga una clara visión de la política puede dudar de que el primer* Parlamento elegido, desde hace más de cuarenta años, por sufragio universal tendrá, sin que fuerza humana alguna pueda impedirlo, funciones constituyentes. ¿Cómo no ha de tenerlas si su principal misión será. quiérase o no, redactar una Constitución que complete y perfeccione la reforma política

Juan Luis DE SIMÓN TOBALINA

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(Continúa en página sigte.»

ÚLTIMA MEDITACIÓN

(Viene de la pág. anterior)

aprobada por referéndum? Es indispensable llenar el vacío legal actual en lo que afecta tanto a la parte dogmática de una Constitución—declaración moderna de derechos humanos sintonizada con la Convención europea de los derechos del hombre—como a la parte orgánica. Las relaciones entre poder legislativo y poder ejecutivo, por ejemplo.

CREO acertada, la postura de los partidos inspirados en la ideología demócrata-cristiana al dejar en libertad a su» miembros para que voten con arreglo a su conciencia. Porque la pregunta del referéndum va dirigida no a los partidos, sino a los ciudadanos. Cada uno de ellos debg tener sentido de su propia e intransferible responsabilidad. Es mucho lo que todos nos jugamos para confiar la decisión a terceros. Vote» "no" quienes desean rehuir «u participación en el Gobierno de la nación. Voten "si" todos cuantos desean ser ciudadanos responsables dispuestos a asumir sus derechos cívicos. Pero que nadie desoriente al pueblo alegando para el "no" razones pseudorreligiosas. Cuando San Pablo dice "non est potestas nisi a Deo" se refiere al origen del poder, a la potestad, no o la persona en que encarna. Santo Tomás distingue entre origen divino del poder y modos puramente humanos de transmisión. Nuestro Alfonso de Castro afirma que, por derecho de naturaleza} nadie es rey o señor de su pueblo, sino que Io3 principados o señorea proceden del consentimiento popular. San Roberto Belarmino dice que, "quitando el derecho positivo, no hay rosón para que entre muchos iguales domine uno más que otro". León XIII sienta doctrina al expresar que "los que han de gobernar los estados pueden ser elegidos, en determinadas c i r c unstancias, por la voluntad y juicio de la multitud sin que la doctrina católica se oponga o contradiga esta elección", i Y para qué citar la "Pacem in Terris" o la "Gaudlum et spes" sobre Ubre designación de los gobernantes por los ciudadanoat

LO que ahora importa es que cada uno vote o deje de votar libremente según su conciencia. Pero sin qu-e nadie dogmatice el si o el no, el voto en blanco o la abstención.

Juan Luis DE SIMÓN TOBAUNA

 

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