... Con el brutal retorno de los GRAPO. 
 Funerales por el general y el policía esta mañana     
 
 Diario 16.    05/05/1981.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Funerales por el general y el policía esta mañana

Esta mañana tuvieron lugar en Madrid los funerales de «corpore insepulto» por el general Andrés

González de Suso y el policía nacional Ignacio García García, que se celebraron, respectivamente, en el

Cuartel General del Ejército y en la capilla del Santo Ángel, de Madrid.

Madrid - A las diez menos i veinte de la mañana han llegado al Cuartel General del Ejército, situado en el

palacio de Buenavista, en la plaza de la Cibeles, los restos mortales del general de Artillería Andrés

González de Suso.

El féretro procedía del Hospital Militar Gómez Ulla, en Carabanchel, donde permaneció durante ayer, y

esta mañana se le ha practicado la autopsia.

En la capilla ardiente, el féretro con los restos del general asesinado estaba cubierto con la bandera

nacional. Numerosos generales, jefes y oficiales comenzaron a pasar por la capilla ardiente para rendir el

último homenaje al militar muerto en atentado terrorista.

En las inmediaciones del Cuartel General del Ejército han sido adoptadas medidas de seguridad para

evitar que pudieran producirse incidentes durante el funeral y traslado del féretro. La Policía acordonó la

zona y fueron colocadas vallas para impedir el paso de personas ajenas al Cuartel General del Ejército.

Varios coches y furgonetas de la Policía y efectivos en moto recorrieron la zona céntrica, donde, a las

once de la mañana, tuvo lugar un funeral «corpore insepulto» y a continuación los restos del general

González de Suso fueron trasladados a su tierra natal, Vitoria, para ser inhumados.

Condecorado

El general de brigada de Artillería diplomado de Estado Mayor Andrés González de Suso y Fernández de

Matauco ha sido condecorado con la gran cruz de la Orden del Mérito Militar, con distintivo blanco, a

título postumo, según un real decreto del Ministerio de Defensa que hoy publica el «Boletín Oficial del

Estado».

Ovaciones postumas

A las nueve y media de esta mañana se ha iniciado en la parroquia del Santo Ángel (patrono de la Policía

Nacional) el funeral «corpore insepulto» por el policía nacional Ignacio García García.

El fértro que trasladado desde la capilla ardiente, en un salón del cuartel de la XII Bandera de la Policía

Nacional, en la calle Francos Rodríguez, de Madrid, ´hasta el templo, en una ambulancia. Desde la puerta

del templo fue pasado al interior, a hombros de suss compañeros de la Policía Nacional. Miembros de las

FOP formaban una guardia de honor en memoria del agente fallecido. Al entrar el féretro en la iglesia,

que se encontraba abarrotada de personas, los asistentes prorrumpieron en una fuerte ovación dirigida al

policía muerto en cumplimiento de su deber.

A la ceremonia religiosa asistieron el ministro del Interior Juan José Rosón; el general inspector de la

Policía, general Saénz de Santa María; el general subdirector de la Guardia Civil, García Lacautra; el

director general de la Seguridad del Estado, Francisco Laina; el director general de la Policía, José Luis

Fernández Dopico; el secretario primero del Congreso, Víctor Carrascal, en representación del

Parlamento, y representantes de todas las Fuerzas Armadas y de la Seguridad del Estado, así como otras

personalidades. En el duelo familiar se encontraban la viuda del policía asesinado, su padre y otros

familiares y parientes, así como amigos del fallecido. Entre estas personas se produjeron numerosas

escenas de dolor durante toda la ceremonia religiosa.

El féretro fue colocado en el interior del templo, frente al altar, entre cuatro candelabros, sobre un túmulo

y cubierto por la bandera nacional.

Vítores

Concelebraron la ceremonia religiosa cinco sacerdotes, capellanes de la Policía Nacional. El principal

oficiante pronunció una breve homilía en la que dijo que el único consuelo tras esta muerte es mirar a

Cristo resucitado. La fe no nos quita la pena —dijo—, pero mitiga el dolor, y quien tiene fe sabe que todo

no acaba con la muerte. «Ignacio ha muerto —añadió—, pero su alma vive. Su sacrificio no puede quedar

estéril.»

A continuación, el coronel del acuartelamiento de la Policía Nacional dio las voces de «Viva la Policía

Armada», «Viva España» y «Viva el Rey», que fueron coreados por los presentes. Otra voz gritó también

«Viva la Guardia Civil», grito que también fue contestado.

Seguidamente una compañía de la Policía Nacional desfiló ante el féretro y las autoridades. Por último,

algunos de los asistentes dieron «vivas» a España, mientras el ataúd era introducido en una ambulancia,

que emprendió viaje hacia las diez y cuarto de la mañana en dirección a Adanéro (Ávila).

Diario 16/5-mayo-81

NACIONAL

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