Autor: Miralles, Melchor. 
 Palabras del oficiante en la misa por el policía nacional Ignacio García. 
 "Su sacrificio no debe ser estéril"     
 
 Diario 16.    06/05/1981.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Palabras del oficiante en la misa por el policía nacional Ignacio García

«Su sacrificio no debe ser estéril»

Tensa calma y serenidad fueron los elementos que presidieron el funeral por él cabo de la Policía

Nacional Ignacio García, asesinado por los GRAPO. El sacerdote oficiante dijo que «su sacrificio no debe

quedar estéril». Tras el funeral fue trasladado el cadáver a Avila, donde recibió sepultura.

Melchor MIRALLES

Madrid - En medio de un ambiente de tensa calma, ayer por la mañana se Celebró el funeral de corpore

insepulto por el alma del cabo de la Policía Nacional Ignacio García García, asesinado al hacer frente a

los miembros de los GRAPO que atentaron contra la vida del general González Suso.

«El único consuelo tras esta muerte —dijo en su breve homilía e! principal oficiante—, es mirar a Cristo

resucitsdo. La fe no nos quita la pena, pero mitiga el dolor, y quien tiene fe sabe que no todo acaba con la

muerte. Ignacio ha muerto pero su alma vive. Su sacrificio no debe quedar estéril.»

El féretro habla sido trasladado desde la capilla: ardiente, instalada en el cuartel de la XII Bandera de la

Policía Nacional, hasta el templo, en una ambulancia. Compañeros del policía asesinado pasaron el

féretro hasta «1 interior de la parroquia, momento en el que tos numerosísimos asís lentes prorrumpieron

en una cerrada ovación.

A la ceremonia religiosa el asistieron el ministro del Interior, Juan José Rosón, el general inspector de la

Policía Nacional, general Saenz de Santamaría, el director general de la Seguridad del Estado, Francisco

Laina, el general subdirector de la Guardia Civil, García Lacautra, el director general de la Policía José

Luis Fernández Dopico, asi como representantes de todas las Fuerzas Armadas y de la Seguridad del

Estado.

También se hallaban presentes la viuda del policía asesinado, su padre y otros familiares y amigos, entre

los cuales se produjeron numerosas escenas de dolor, durante toda la ceremonia.

El féretro fue colocado junto al altar, sobre un túmulo, y fue cubierto con la bandera nacional, sobre la

que fue colocada la gorra del cabo asesinado.

Una vez acabada la ceremonia, el féretro fue sacado al exterior a hombros de varios compañeros del

muerto, quienes colocaron el ataúd sobre otro túmulo en la puerta de la parroquia. Una banda de música

de la Policía Nacional interpretó una marcha fúnebre y el himno de la Policía Nacional.

A continuación, el coronel del acuartelamiento de la XII Bandera de la Policía Nacional dio los gritos de

!Viva la Policía Armada!», «¡Viva España!» y «¡Viva el Rey!», que fueron coreados por los presentes.

Una voz de mujer gritó «¡Viva la Guardia Civil!», grito que fue coreado por un reducido grupo de

personas.

Por último, el féretro fue introducido de nuevo en la ambulancia, en la que salió con destino a Ávila,

donde fue enterrado.

Se da la circunstancia de que Ignacio García García realizó, poco antes de ser asesinado, un servicio de

escolta del automóvil del secretario del Congreso, Víctor Carrascal, quien asistió al funeral celebrado

ayer.

Diario 16/6-mayo-81

NACIONAL

 

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