Autor: Mora, Francisco. 
   Barcelona: "No te queremos sin sotana", gritaron al cardenal Jubany     
 
 Diario 16.    06/05/1981.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Barcelona: «No te queremos sin sotana», gritaron al cardenal Jubany

Claras manifestaciones contra el cardenal Jubany, por ir en «clergyman», y gritos a favor de la pena de

muerte se produjeron ayer en el funeral de los dos guardias civiles

Barcelona: Francisco MORA, corresponsal

«J\lo te queremos sin sota na», fueron los gritos que la presencia del cardenal arzobispo de Barcelona,

doctor Jubany, suscitó a su salida de la capilla ardiente del sargento y el número de la Guardia Civil

asesinados ayer por los GRAPO en Barcelona.

La capilla ardiente había sido instalada en el Hospital Militar, y ante los cadáveres de las dos víctimas de

los GRAPO rezó un responso el doctor Jubany, que vestía «clergyman».

«Viva Tejero», «Viva "la Guardia Civil», «Viva España» y «Valientes, valientes» fueron los gritos que se

adueñaron de la tensa mañana barcelonesa a ¡a salida de los féretros que contenían los restos mortales del

sargento Justiniano Fernández Pesado y el guardia civil Francisco Montenegro Jiménez, a hombros

de sus compañeros de Cuerpo.

A los citados gritos, procedentes, do personas que lucían en sus antebrazos y pechos pegatinas con la

bandera española, se oirían también los de «Traidores, traidores», al paso de las autoridades, entre -las

que Se encontraban el director general de la Guardia Civil, Arambum Topete; capitán general de la IV

Region Militar, teniente general Arozarena Girón; presiden te de la Generalitat, Jordi Pujol; delegado

del Gobierno, Rovira Tarazona; gobernador civil, Josep Coderch; alcalde, Atareis Serró, y presidente de

la Diputación, Francisco Martín Jurmets, así como una numerosa representación militar.

Un numeroso grupo de mujeres do guardias civiles gritó estentóreamente en favor de la pena de muerte,

también a la salida de los féretros, presenciado con aspecto emocionado, aunque firme y sereno por

muchos policías nacionales y guardias civiles, tanto de uniforme como de paisano, que quisieron estar

presentes para dar su último adiós a los dos compañeros asesinados.

Momento de especial emoción fue cuando la banda de música interpretó el himno de la Guardia Civil que

fue coreado por varios cientos de gargantas» enronquecidas por la pena, pero con gestos decididos y en

algunos casos inescrutables, En esos momentos fus gritos de «Justicia.», y «E.T.A y GRAPO al paredon»,

así como «Contra ETA, metralletas», resonaron, con fuerza.

La tensión alcanzó gran altura cuando el cardenal Jubany en la capilla ardien te bendijo a los asistentes,

"mientras algunas mujeres le afeaban que se hubiera presentado vistiendo «clergy man».

 

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