Los terroristas se rindieron. 
 Intolerable actitud de un ministro     
 
 El Alcázar.    25/05/1981.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Intolerable actitud de un ministro

Cuando todavía huelen a tinta de imprenta las declaraciones del señor Oliart, ministro de la Defensa,

asegurando que según su información no se detectaba ninguna acción golpista, en la mañana del domingo

se permitió hacer unas declaraciones en franca contradicción con lo antedicho. Pero no es eso lo peor, aún

más grave es haber apresurado su juicio sobre el grave acto terrorista de Barcelona y conectarlo con los

flecos del 23-F, ofendiendo públicamente a una persona, que fue admirado jefe de la Guardia Civil y que,

por inasistencia al servicio, en condiciones no explicadas, ha sido separado de su carrera.

Efectivamente, el señor Oliart dijo, apresurada y anticonstitucionalmente,. dándoselas de informado, que

había detectado en Andorra la presencia del que fue capitán de la Guardia Civil, Gil Sánchez Valiente y

Portillo y que se conocía su intención de pasar a España y realizar algún tipo de acción. Es más, la

declaración del ministro de Defensa avaló la reiterada información de que el señor Sánchez Valiente era

el número dos del grupo asaltante al Banco Central.

Tampoco el resto de las autoridades han estado a la altura de las circunstancias permitiendo que los

medios de comunicación informaran en el sentido de atribuir la reprobable acción a la ultraderecha e

incluso a la Guardia Civil. Todavía, mientras el ministro Rosón, y en este caso actuando como debe

hacerlo la autoridad, aseguraba que los terroristas de Barcelona no eran de extrema derecha ni pertenecían

a las Fuerzas de Seguridad, una jovencita de acento guanche en TVE daba la noticia con la coletilla de

que «podrían ser afines».

Quienes han actuado con declaraciones irresponsables y presunciones ilegítimas, tal vez se atrevan a

manifestarse defensores de la democracia, pero lo cierto es que han violado gravemente el artículo 24 de

la Constitución que impone la presunción de inocencia y lo han hecho en un momento dramático, cuyas

consecuencias pudieron ser graves.

 

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