El comando. 
 La única víctima fue uno de los terroristas     
 
 Diario 16.    25/05/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Diario16/25-mayo-81

La única víctima fue uno de los terroristas

Entre los que han conseguido salir se encuentra Royan, el cajero que ha estado saliendo a la puerta del

banco todo el día, siempre con una pistola sobre la nuca.

Después de las nueve, se produce el primer enfrentamiento entre los GEO y los terroristas en el interior

del edificio. Inmediatamente corre la noticia de que dos de los asaltantes han sido detenidos, mientras la

tanqueta vuelve a hacer aparición en la plaza de Cataluña y los GEO inician una operación envolvente

para reducir a los asaltantes, y dar por finalizada la operación. También se sabe entonces que uno de los

terroristas ha sido herido y morirá en la ambulancia que le conduce al hospital.

Por fin, a las diez y cuarto de la noche se da la noticia de que los asaltantes se han rendido. Cada uno va

saliendo del edificio con un geo apuntándole a la cabeza. El balance final es de un asaltante muerto y diez

detenidos.

A las diez y treinta y cuatro minutos de la noche de ayer la Policía levantó los cordones de seguridad que

había establecido desde el comienzo del secuestro en torno a la plaza de Cataluña.

En el preciso momento en que las barreras eran retiradas, numerosos barceloneses que estaban

congregados en las inmediaciones del lugar de los hechos comenzaron a vitorear a los GEO y a los

miembros de la Policía Nacional.

Abrazos

Las escenas eran de gran emotividad y los barceloneses corrían por la plaza de Cataluña y abrazaban

emocionados a los policías, guardias civiles y especialmente a los GEO.

Algunos de los rehenes que fueron liberados por los GEO fueron desalojados de la zona por un autobús

de la Policía Nacional que partió de la plaza de Cataluña minutos antes de las diez de la noche. Este

autobús volvió a las inmediaciones de la sede del Banco Central a las diez y cuarto.

A las once menos veinte de la noche numerosas personas se congregaron frente a la Jefatura Superior de

Policía, en la Vía Layetana. Estas personas, estacionadas en la acera frontal a la Jefatura, observaban en

silencio las entradas y salidas que se registraban allí.

Por otra parte, se formó una caravana automovilística, que colapso totalmente el centro de la ciudad, la

Gran Vía, Ronda Universidad, calle Pelayo y otras que confluyen en la plaza de Cataluña y Vía Layetana.

Asimismo, tres de los asaltantes llegaron a la Jefatura Superior en tres coches patrulla del 091, ante los

abucheos de más de mil personas congregadas en los alrededores del edificio.

Pudieron escucharse gritos de «asesinos» y uno de los asistentes intentó romper el cordón policial y

agredir a uno de los terroristas, sin que consiguiera su objetivo.

Dos de los detenidos eran jóvenes de entre dieciocho y veinte años y el tercero, ataviado con un mono

azul, tenía alrededor de cincuenta años.

Escapar

Al parecer, los asaltantes se cambiaron de ropa con la intención de escapar aprovechando la confusión

que se originaría en el momento de la liberación de los rehenes. Según Francisco Javier Colorado,

empleado del banco y que fue uno de los últimos rehenes en salir, «cuando salíamos a la calle, algunos de

los asaltantes se mezclaron con nosotros y decían: "También somos empleados"». Según Francisco Javier

Colorado, «la operación de rescate ha sido un éxito, pero podía haber sido una masacre».

 

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