Los rehenes. Parapeto y "relaciones públicas". 
 Un cajero llamado Rullán     
 
 Diario 16.    25/05/1981.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

Parapeto y «relaciones públicas»

Un cajero llamado Rullán

El cajero de la oficina principal del Banco Central en Barcelona, el señor Rullán, se ha hecho familiar a

todos los españoles. Con un impecable traje gris, con corbata azul, algo calvo, de unos cuarenta a

cincuenta años de edad, es un poco el involuntario «relaciones públicas» de los secuestradores.

Cada vez que se abre la puerta del edificio, el señor Rullán sale protegiendo a un comando que le apunta

con su pistola en la sien. Las relaciones telefónicas con los medios de comunicación se llevan a electo a

través de este hombre que, dócilmente, sale a la calle a cachear al delegado del Gobierno en Cataluña y al

director general de la Policía cuando éstos acuden al banco para negociar, o sube a los tejados para

despejar las miradas de observación de los asaltantes.

 

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