Autor: Reinlein García-Miranda, Fernando. 
 El orgullo. 
 Aramburu: "Nos engañaron, pero les demostramos que éramos mejores"     
 
 Diario 16.    26/05/1981.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Diario 16/26-mavo-81

EL SUCESO DE BARCELONA

Aramburu: «Nos engañaron, pero les demostramos que éramos mejores»

El general Aramburu, director general de la Guardia Civil, afirmó, tras la conclusión del asalto: «Nos

engañaron, pero luego les demostramos que éramos mejores.» La impresión recogida en los medios

policiales y políticos barceloneses es que la falta de información generó la confusión hasta casi el

momento del desenlace del asalto de Barcelona.

Barcelona: Femando REINLEIN, enviado especial

La falta de información contrastada y el cúmulo de rumores que se sucedían durante las horas que duró el

asalto al Banco Central fue lo que provocó la confusión en las autoridades y las consiguientes

declaraciones sobre la presencia de guardias civiles o de militares entre los autores del atentado, según las

manifestaciones de diversas fuentes consultadas por DIARIO 16.

Desde un principio, el problema esencial fue la falta de información. Conforme pasaban las horas iban

creciendo los rumores. Por otra parte, la perfecta organización de los asaltantes y las declaraciones de los

rehenes que eran liberados provocó la confusión.

El general Aramburu

Topete lo reconocería más tarde en la rueda de prensa a preguntas de DIARIO 16: «Nos engañaron dijo,

pero luego les demostramos que éramos mejores.»

Desde el centro de mando situado en el Banco de Bilbao, el capitán Paredes, del Estado Mayor,

informaba continuamente a Madrid y sus mensajes siempre terminaban diciendo que la información eran

conjeturas sin contrastar y que nada exacto podía decir.

No obstante, a base de conjeturas, las» fuentes oficiales de Defensa e Interior llegaron al convecimiento

de que tenían que vérselas con un comando militar en el que había guardias civiles. La tardanza en

desvicularse del comando por parte del capitán Sánchez Valiente también influyó a la hora de pensar que

era uno de los dirigentes de la operación.

Una vez realizado el asalto y después de que Jos geos abandonaran el Banco Central, los policías que

entraron hallaron un montón de picos apilados con los que los rehenes, presionados por los asaltantes,

intentaron abrir boquetes para la huida, como adelantó ayer DIARIO 16.

La Policía se encontró también con un saco lleno de billetes de banco. Estos habían sido introducidos por

los rehenes por orden de los asaltantes y se calcula que el valor ascendía a unos 500 millones de pesetas.

Las armas estaban oxidadas. El subfusil Stein era viejo y no tenía culatín. «Dispara casi de milagro»,

dijeron algunos expertos.

No obstante la espectacular acción de los geos, parece que uno de los asaltantes logró escapar, en contra

de lo dicho en las notas oficiales. No se tiene certeza del sistema empleado, pero se sospecha que lo hizo

cambiando su vestimenta por una chaqueta a uno de los rehenes. Otros que intentaron la huida de la

misma forma fueron descubiertos por la Policía. Según las primeras manifestaciones de algunos de los

asaltantes, les habían ofrecido un total de 80 millones de pesetas por realizar la operación. Cuando fueron

detenidos se descubrió que las capuchas eran de fabricación casera, con esparadrapos para evitar que se

rasgasen los huecos de los ojos y la boca.

Interrogatorios

Durante la noche del domingo al lunes se procedió a los primeros interrogatorios, y como consecuencia

de los mismos se dio orden de detener a tres conocidos ultraderechistas catalanes, Roberto Royuela,

Roberto Ferranz Camacho y Luis García Rodríguez, «el Mataestudiantes».

Pudiera ser que estos detenidos, u otro comando de apoyo exterior, fuesen los que colocaron en la cabina

el primer comunicado en el que los asaltantes pedían la liberación de los cuatro golpistas.

En medios catalanes se especula con la posibilidad de que los detenidos formen parte de un escalón

intermedio entre los asaltantes, a los que habrían inducido a Ja acción, y otras personajes más importantes

de la Internacional Fascista.

Terminado el episodio del asalto al Banco Central, en medios políticos catalanes se hacen muchas

preguntas, como por ejemplo, el que en las informaciones oficiales durante el asalto se tuviese el

convencimiento de que los hombres que habían asaltado el Banco Central estuviesen integrados por

guardias civiles u organizaciones paramilitares.

También se piensa que Jos GEO intervinieron precisamente cuando el mando lo ordenó, al tener la

seguridad de que entre los asaltantes no había ningún guardia civil.

Por último, y según pudo saber DIARIO 16, el asaltante muerto debía ser de cierta importancia. Cuando

cayó abatido, uno de los terroristas pidió a un rehén que le levantase la capucha y, al reconocerle, soltó un

exabrupto y manifestó su contrariedad por la caída del compañero.

 

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