El impacto. 
 Se cree que los "cerebros" son golpistas y están en libertad  :   
 PSOE y PCE piden explicaciones al presidente en el Congreso. 
 Diario 16.    26/05/1981.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Se cree que los «cerebros» son golpistas y están en libertad

PSOE y PCE piden explicaciones al presidente en el Congreso

Diario 16/26-mayo-81

EL SUCESO DE BARCELONA

Mientras que en medios políticos se tiene el convencimiento de que los «cerebros» del asalto al Banco

Central son golpistas y están en libertad, el PSOE y el PCE pretenden que el presidente del Gobierno

aclare hoy ante el Pleno del Congreso los puntos oscuros del suceso. El Rey recibió ayer en audiencia a

Calvo-Sotelo y al ministro de Defensa, por separado.

Manuel SURIANO

Madrid - El Gobierno y la oposición están convencidos de que el asalto al Banco Central de Barcelona

forma parte de la trama golpista y de que los «cerebros» y financiadores de la operación están en libertad.

Aparte de esta coincidencia de valoración, la oposición piensa que el Gobierno oculta cierta información.

El PSOE y el PCE han solicitado que el presidente Leopoldo Calvo-Sotelo comparezca hoy ante el Pleno

del Congreso y dé explicaciones sobre los puntos oscuros. La minoría catalana ha presentado una

interpelación al ministro del Interior.

Fuentes gubernamentales reconocen que el desenlace ha sido sorprendente, pero que la versión oficial

sobre el número de asaltantes y la identidad de los detenidos corresponde con la realidad de los hechos.

Increíble

Un ministro que asistió a la reunión, que durante las treinta y seis horas mantuvo Calvo-Sotelo con parte

del Gabinete, admitió a DIARIO 16 que todos acogieron, en principio, con incredulidad el desenlace. Los

ministros estaban convencidos de que se enfrentaban a un grave suceso relacionado con los intentos de

desestabilización de la democracia.

Siguen creyendo que el asalto al Banco Central forma parte de la trama golpista, pero sobre los ejecutores

de la acción no tienen más información que la que se ha facilitado.

La petición de que hoy comparezca el presidente ante el Pleno del Congreso, el PSOE la basó en que «las

informaciones son contradictorias por lo que se refiere al número de asaltantes, filiación política,

identidad de los mismos, fuentes de financiación, posibles instigadores de los hechos, armamento

utilizado, fines perseguidos, formas de detención, etcétera».

Al pedir un debate sobre este suceso, el PSOE no pretende acosar y erosionar al Ejecutivo, sino una

clarificación, «precisamente buscando el fortalecimiento cara a la opinión pública del Gobierno de la

nación».

Firmeza

Los comunistas valoraron ayer como «insatisfactoria» la versión oficial porque a su juicio deja en el aire

muchos interrogantes. El secretario del grupo parlamentario la calificó más duramente: de «escandalosa».

El PCE manifestó, «con la misma energía, que es necesaria una actitud firme del poder civil ante el

escalonamiento de hecho de carácter terrorista y golpista, acentuados desde el 23 de febrero».

El portavoz de UCD en el Congreso, Miguel Herrero, se mostró partidario de que el Gobierno facilite a la

Cámara legislativa la información que tenga. El presidente centrista, Rodríguez Sahagún, quiso destacar

la firmeza y la serenidad del Gobierno, que desde la coordinación y la eficacia, según él, se consiguió

salvar la vida de inocentes y la detención de los asaltantes.

El PCE y Alianza Popular hicieron hincapié en que los sucesos de Barcelona ponen de manifiesto la

debilidad del Gobierno, reclamando un Ejecutivo de amplios apoyos popular y parlamentario, aunque sus

propuestas, lógicamente, no son coincidentes.

Fuentes gubernamentales resaltaron que el hecho de que los asaltantes fueran «una pandilla de chorizos

mercenarios» no quiere decir que detrás de la operación no estén los sectores golpistas. De hecho, la

primera valoración oficial del Gobierno es que la organización del asalto apunta a la extrema derecha.

Intoxicación

Las mismas fuentes indican la sospecha de que el verdadero objetivo era dar la oportunidad al general

Torres Rojas, al coronal San Martín y al teniente coronel Tejero de manifestarse ante la opinión pública

como «héroes» de una «causa noble», cuya responsabilidad en el golpe del 23 de febrero no quieren

eludir con la ayuda de terroristas.

Otros observadores indican que el plan incluía la falsa implicación de la Guardia Civil para provocar la

indignación de este Cuerpo al comprobarse que los asaltantes no pertenecían al mismo. Los recientes

sucesos de Almería difícilmente podrán tratarse públicamente con la misma objetividad.

En definitiva, el asalto al Banco Central se enmarca, según los medios políticos, en la guerra psicológica

y de intoxicación de la opinión pública en beneficio de los golpistas. Si no se descubren los verdaderos

autores, que el Código Penal considera a los inductores y financiadores, el Gobierno y la democracia han

perdido una nueva partida.

 

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