Autor: Pérez Varela, Jesús. 
   Pérez Varela     
 
 El Imparcial.    16/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

EL Gobierno acaba de deshojar la margarita del calendario electoral, y, si todo marcha con normalidad, es

muy posible que las elecciones municipales se retrasen un año. El calendario gubernamental, a pesar de

que la UCD anunció a bombo y platillo que había puesto en marcha su campaña pro municipios, el

calendario, gubernamental, digo, será. así: Primero, la Constitución en las Cortes. Después, el

referéndum. Más tarde, la disolución del Senado y Congreso. A continuación, nuevas elecciones

generales. Y, por último, unos cuantos meses después, las elecciones municipales. Este calendario lo

comparten los miembros de UCD y los del PCE. No ,cree en él el PSOE y tiene dudas Alianza Popular.

Pero hay razones superiores para que Suárez, como siempre disciplinadamente, acepte las órdenes.

Las razones, por supuesto, son razones de Estado. Y pretenden no polarizar la vida de los Ayuntamientos

con fuerzas socialistas y comunistas en un momento en el que no está consolidada la forma de Estado, y

mucho menos la democracia. En este sentido, una persona allegada a altas esferas de poder nos decía: Es

mejor tener, aquí y ahora, un Gobierno de centro-izquierda o de izquierda-cenlro, que nucleízar los

Ayuntamientos más importantes del pais con socialistas. Se referia, claro, al momento de inestabilidad

actual, porque, una vez consolidada la institución Monárquica por referendum constitucional, el supuesto

no tiene mayor importancia y entra dentro de las normas de juego.

Curiosamente, el test para confirmar este calendario pasa por el Ayuntamiento dé Madrid. Y el cese de

Arespacochaga que cesará antes de Navidad— es la señal de que el calendario del Gobierno está en

marcha

Y dicho esto, habrá que volver la vista hacia la situación política del día, que, lejos de clarificar, va

adquiriendo tonos muy grises. En el horizonte hay amenzas de tormenta. Una prueba de que el presidente

maniobra a toda velocidad y que está más preocupado por las intrigas en UCD o por la crisis del Gabinete

que por los asuntos del Gobierno, es que, a pesar de todo, a pesar de las palabras de buena voluntad de

algunos ministros a los empresarios, Adolfo Suárez no ha recibido en audiencia, todavía, más de dos

meses de espera, al presidente de la patronal más importante del país, Carlos Ferrer. Otro dato más: el

secretario del presidente, su cuñado, Aurelio Delgado, prepara, según un rumor que ha llegado a nuestra

redacción, una vasta operación de compra de diarios diario de Avila, diario de León y otro en Valladolid,

además de haber consolidado la operación «Actualidad Española». Ya digo, la situación está enrarecida, y

una noticia que aumenta la confusión es la cena de Adolfo Suárez con Lasuén, en el domicilio de este

último, Lasuén, como se sabe, es el mayor enemigo, a estas alturas, del ministro de , Hacienda,

Hernández Ordóñez.

 

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