Autor: ÍBERO. 
   Salvar la democracia     
 
 Pueblo.    16/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

SALVAR LA DEMOCRACIA

Escribimos con un punto de indignación ante ciertos testimonios —de carácter público,. es decir, de los

que trascienden, pues,. en caso contrario, no tendría mayor importancia— que impugnan continua y

sistemáticamente la obra política que se está haciendo o que se está intentando-hacer en este país.

Algunos de esos testirnonios son periodísticos y están facturados por profesionales del periodismo más o

menos conocidos. Son los \que más nos duelen. Porque creemos, sinceramente, que el periodista tiene una

grave responsabilidad moral cuando se pone a la tarea de interpretar lo que está ocurriendo erí España. E

incurre en esa responsabilidad al facturar diagnósticos ccttastrofistas, por sistema, demoledores,

simplemente destructivos. Eso no es serio. Primero, porque se incumple la obligación que tiene el

periodista de contribuir a enriquecer el clima pacifico de la..convivencia, y segundo, porque tales análisis

no responden a una realidad objetiva.

JL La realidad objetiva —pensamos nosotros— es que en España hay una clase media muy •numerosa.

Eso quiere decir que prima la moderación y se destierran los aventurismos, el drama o cualquier tipo de

ruptura con el objetivo democrático que se ha impuesto la sociedad española. Por tanto, huelgan esas

afirmaciones de que todo está mal, que falta la autoridad, que falta la honradez y que falta todo. Las

¡simplezas no son más que eso: simplezas, que dejan poco espacio a la réplica razonada. Porque la

simpleza nunca se acompaña de argumentos razonables. Naturalmente que la Prensa debe ejercer su

función critica, pero proclamando a renglón seguido —y después de ,haber razonado seria y

suficientemente la critica— que todos estamos en el mismo carro de consolidar la democracia y restaurar

definitivamente un clima apacible de convivencia nacional.

•JL No se nos escapa que muchas cosas no se están haciendo bien, o así nos lo parece a nosotros. Pero en

ningún momento hemos dudado de que desde Fraga hasta Carrillo, que son los mojones entre los que se

instala ei arco representativo de la inmensa mayoría de los españoles, todos los líderes, todos los grupos

políticos, están haciendo lo humanamente posible por salvar la. democracia, lo cual no es otra cosa que

Interpretar la moderación y las ansias de justicia y libertad que anidan en esa inmensa mayoría.

JL Suárez puede haber montado una fuerza política sobre bases artífíciales Fraga puede haber renegado

de un.régimen en el que siempre se encontró relativamente cómodo; Carrillo, puede haber desilusionado a

muchos maneistas impacientes, y Felipe González puede haber incurrido también en contradicciones

ideológicas. Es posible. Pero seguros estamos que en todos ellos hay unas buenas dosis de realismo, de

renuncias en aras de un bien mayor. salvar la democracia, salvar la convivencia, ¿Tan ciegos están

algunos que no comprenden —o no quieren comprender— esto? Cierto que podría sera mejor, pero no

hay otra cosa. Por el amor de Dios: salvemos lo que hay, y ya tendremos tiempo de mejorarlo, cuando

hayamos aprendido a vivir en paz.

IBERO

 

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