Las contradicciones surgieron por la simulación de los asaltantes     
 
 Diario 16.    27/05/1981.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

EL SALTO DE BARCELONA, EN EL PARLAUMENTO

El Gobierno no ha rechazado ninguna presidente, Calvo-Sotelo, quien explicó que grupo más

numeroso de lo que en realidad hipótesis sobre la identidad de los inducto muchas de las confusiones y

contradicciones era y que contaban con explosivos que de res, promotores y autores materiales del

surgidas parecen deberse al intento de los verdad no portaban. El presidente admitió asalto al Banco

Central, según manifesté secuestradores de simular que pertenecían a también la posible culpabilidad

del Gobierno ayer ante el Congreso de los Diputados el un cuerpo de seguridad, que formaban un en

no guardar cautela en la difusión

Las contradicciones surgieron por la simulación de los asaltantes

Madrid - El presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, que compareció ayer ante el Pleno del

Congreso de los Diputados para intentar aclarar las circunstancias que rodearon el asalto al Banco Central

de Barcelona, atribuyó a una estrategia simuladora de los asaltantes las contradicciones y confusión

surgida sobre el número, la identidad y comportamiento de los secuestradores.

Calvo-Sotelo apenas aportó información nueva alguna y se limitó a explicar el origen y las causas de los

rumores y confusiones en torno al caso.

Sobre la información inicial emanada del propio Gobierno en torno a la posibilidad de que algunos de los

asaltantes perteneciera a la Guardia Civil, el presidente explicó que el Gobierno contempló todas las

hipótesis, incluida ésa, porque así lo habían revelado algunos asaltantes, e incluso constan testimonios de

conversaciones grabadas en cinta magnetofónica.

Pero atribuyó esas manifestaciones a un intento de suplantación y simulación. Otro tanto haría respecto al

número de asaltantes y a si éstos portaban o no explosivos.

Estrategia

«El entrenamiento en la simulación no sabemos dónde lo han hecho, pero lo averiguaremos», dijo el

presidente. Y atribuyó esa estrategia a una consigna que pudieran haber recibido los jefes del comando

asaltante por parte de los promotores de la acción criminal en orden a confundir a la opinión pública.

Calvo-Sotelo reconoció que tal vez al Gobierno pudiera caber una cuota de responsabilidad en la

confusión generada, porque en su propósito de no ocultar la información que poseía no tuvo cautela ni

precaución. En cuanto al número de los asaltantes, el presidente explicó las diferentes versiones ofrecidas

entre la Policía y algunos rehenes, advirtiendo que éstos estuvieron distribuidos en distintos sitios y que

ninguno de ellos tuvo oportunidad de poseer una visión global de todo lo que ocurrió en las distintas

dependencias, así como que el estado psicológico de los mismos tras su liberación puede imprimir a sus

declaraciones un grado emocional que adolezca de rigor y exactitud.

Descartó la posibilidad de que algún asaltante hubiera roto el cerco policial o se escapara confundido

entre los rehenes, y justificó la indecisión policial de los primeros momentos confirmando la detención de

nueve o diez asaltantes capturados, ya que fueron diez los inicialmente detenidos, pero inmediatamente se

comprobó que entre ellos se encontraba un hermano de uno de los apresados y que no había participado

en el secuestro.

La incógnita

Por último, el presidente se refirió a la gran incógnita: ¿quién está detrás de los asaltantes al Banco

Central? Calvo-Sotelo indicó que no podía responder con solvencia, ya que no tenía datos nuevos. «El

Gobierno -aseguró— no cree que esto sea obra sólo de unos delincuentes», y se refirió a le información

oficial facilitada tras la liberación; es decir, que los inductores pueden encontrarse en la extrema derecha.

«La Policía española, en colaboración con la francesa, buscan al interlocutor del jefe de los asaltantes del

Banco Central», concluyó el presidente.

NACIONAL

27-mayo-81 /Diario 16

 

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