La Cámara tendrá acceso a todos los datos. 
 Calvo-Sotelo promete una total claridad y transparencia informativa     
 
 ABC.    27/05/1981.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 30. 

NACIONAL

ABC/5

La Cámara tendrá acceso a todos los datos

Calvo-Sotelo promete una total claridad y transparencia informativa

MADRID. La oferta de tener permanentemente informada a la Cámara y a la opinión pública del

desarrollo de las Investigaciones sobre los sucesos de Barcelona, junto a la afirmación de que el Gobierno

no cree que el asalto a la sede del Banco Central en Barcelona sea una Iniciativa de una banda de

delincuentes comunes, constituyeron dos de los puntos más importantes de la Intervención de Leopoldo

Calvo-Sotelo al abrir el debate ante el Pleno del Congreso de los Diputados. El presidente del Ejecutivo,

quien reiteradamente expuso la decisión del Gabinete dé practicar una política de transparencia

informativa, afirmó también que la disparidad de informaciones que se originó en los primeros momentos

del secuestro y una vez finalizado éste se debió más que a un deseo de ocultar Información, a lo contrario.

Aunque reconoció que aún no tiene respuesta para la pregunta clave de ¿quién está detrás del asalto al

Banco?, Leopoldo Calvo-Sotelo prometió que la Cámara, bien en su Comisión de Interior, en otra

especial o en el propio Pleno, tendrá acceso a los documentos o cintas magnetofónicas existentes.

El jefe del Gobierno dijo, entre otras cosas: «Lo primero que voy a hacer es algo insólito desde esta

tribuna: hablar bien del Gobierno. Porque el Gobierno y las Fuerzas de Seguridad del Estado han resuelto

una situación difícil y comprometida con toda limpieza y eficacia, y sin daño para los rehenes.

El Gobierno, los ministros afectados y yo hemos estado en constante contacto con el delegado del

Gobierno en Cataluña y con los mandos de las Fuerzas de Seguridad. Hemos podido escuchar las

conversaciones que han mantenido con los secuestradores. Hemos tenido una información directa y real,

y que como sucede con ese tipo de informaciones no siempre es clara y a veces contradictoria.

Tanto en Madrid como en Barcelona, mientras no se tuvo la certeza de que el último de los rehenes había

sido liberado sin daño, nuestras dos grandes intenciones eran las siguientes: salvar la vida de los

secuestrados y mantener la autoridad y una firmeza absoluta ante las pretensiones de los secuestradores.

Estos dos objetivos, difícilmente alcanzables a la vez, se han alcanzado plenamente.

CUATRO PUNTOS

No voy a narrar los hechos porque no me corresponde como presidente de Gobierno. Pero voy a tratar de

hacer una síntesis en cuatro puntos:

Una vez conocido el comunicado de los secuestradores se les hace saber que a quienes quieren liberar no

lo desean y que el país al que quieren ir no les acepta.

Se produce la reacción esperada. Los secuestradores ño aceptan la información y exigen el cumplimiento

inmediato de sus pretensiones.

Comienza la negociación de la entrega de los secuestradores.

Una vez que Se llega a la conclusión de que es posible la intervención se autoriza a las Fuerzas de

Seguridad para que intervengan.

ASPECTOS OSCUROS

Quiero contribuir ahora, y luego en el turno de respuestas,, a. esclarecer los puntos confusos. Al cabo de

sólo un día y medio de interrogatorio de los secuestradores quedan aún puntos sobre los que ni siquiera

toda la voluntad de transparencia del Gobierno puede traer luz.

El número de los asaltantes.—La información a lo largo del secuestro, sobre ese aspecto, procede o de

asaltantes o de los rehenes, que van siendo liberados, con alguno de los cuales he hablado personalmente

y largamente. En el momento de la salida su estado de ánimo no les permite dar cuenta precisa de lo que

han visto. Y su estado de ánimo dentro no les permite una observación precisa. Además, fueron

distribuidos en grupos y lugares distintos. Ni siquiera el cajero tenia una visión global. Algunos asaltantes

cambiaron con frecuencia su indumentaria. Los rehenes dijeron en la Jafatura que había diez o doce

asaltantes. Algunos hablan de veinticinco, pero sin certeza. Son los propios secuestradores los que hablan

primero de veinte y luego de veinticuatro. Y son estas cifras, dadas en su deseo de exageración de su

propia fuerza, las que llegan a la opinión pública, tal vez por el deseo de transparencia de quienes en

Barcelona dirigen las operaciones, que, sin duda, precipitadamente, hacen saber que los secuestradores

dicen ser veinte o veinticuatro, o que parecen ser veinte o veinticuatro.

Armas encontradas.—Las armas recuperadas son exactamente doce. Es de suponer que alguno de los

asaltantes, el que llevaba una metralleta, llevase, además, una pistola. No parece normal que haya habido

secuestradores desarmados. Respecto a la sospecha de que alguno pudiera huir entre los rehenes, desde el

primer momento se da en Barcelona la orden de que todos los rehenes pasen por la Jefatura para su

identificación, y así se hace sistemáticamente. No parece razonable que hayan podido escapar por esa vía.

Los ya detenidos empiezan a señalar después en sus declaraciones el número de diez para el conjunto de

la banda. Ha habido un número once detenido, hermano de uno de los diez, que, al parecer, no estuvo en

el Banco. Si se han dado contradicciones, no se debe a un deseo de ocultar nada, sino más bien, y debía

reprochármelo, falta de cautela al dar una información no verificada y procedente de los secuestradores.

No hay guardias civiles.— En cuanto a la presencia de guardias civiles, no se ha encontrado a ninguno

entre los detenidos. Respecto a la afiliación de éstos se dijo en un primer momento que eran anarquistas

por que en las fichas correspodientes a dos de ellos se encontraron conexiones con grupos de aquella

naturaleza, con el grupo autónomo anarquista. Ello no quiere decir que la iniciativa y la responsabilidad

de estos hechos correspondan a organizaciones anarquistas.

El Gobierno aún no tiene información solvente sobre quién está detrás del asalto

A la hora y media de interrogatorios, el secretario de Estado para la Información dice que los primeros

indicios apuntan hacia una operación programada y financiada por fuentes de extrema derecha. Es una

información muy rápida, tal vez precipitada, prematura, pero necesaria para salir al encuentro de la

demanda de datos. Y si dice eso el señor Aguirre es porque una de las primeras declaraciones del jefe de

la banda ha ido en este sentido.

Vuelvo a repetir que los datos más extensos están en manos del ministro del Interior y estarán, en et

momento en que la Cámara o la mesa o la presidencia lo decidan, a la disposición de esta Cámara.

DECLARACIÓN DEL «NUMERO UNO»

¿Cuál ha sido la declaración inicial del que aparece como jefe dé la banda, José Juan Martínez Gómez, el

llamado «número uno»? (se llamaban unos a otros por números, número uno y número dos, esta

expresión ha sido interpretada como la de una numeración correlativa que pudiese llegar a esa cifra de 20

o de 24. No es así. Se referían al número uno; en ocasiones, al número dos, y en otras ocasiones — según

testimonio de los rehenes — a que venga el «número de arriba» o a «que venga ese número que está

ahí»).

El «número uno», José Juan Martínez Gómez, según declara, se entrevista en Perpignan el día 15 ó 16 de

marzo pasado y luego el 22 de marzo con un individuo, que se identifica como Antonio Luis, que se

presenta como hombre de ideología ultraderechista y dice estar informado de las actividades delictivas

que ya en esa fecha tenía en. su haber Juan Martínez Gómez. En esa entrevista se requiere al que luego

será jefe de la banda para una actuación importante.

Una semana después, el 22 de marzo, se concreta que esa acción será el asalto con toma de rehenes de la

oficina del Banco Central en Barcelona. Le entrega un millón y medio de pesetas como anticipo de otras

cantidades, hasta cinco millones, que recibirá después de realizada la acción.

Su interlocutor le insta a que busque otras personas que Ie secunden en la acción y ofrece para ellas la

misma cantidad en metálico. Al mismo tiempo le asegura que esta operación cuenta con fuertes apoyos, y

que está en todo caso asegurado el traslado a la República Argentina.

Él 12 de mayo tiene lugar una nueva conversación entre las mismas personas, al parecer en los locales de

El Corte Inglés, de Barcelona, y el detenido recibe un maletín que contiene una metralleta y seis pistolas.

Cabe destacar entre las instrucciones que recibe el que será jefe de la banda la consigna de contribuir a

confundir a las autoridades y a la opinión pública sobre la identidad de los asaltantes haciendo creer que

se trata de un grupo de carácter militar.

SIMULACIÓN

Ha habido un ejercicio de simulación llevado sistemáticamente por la banda hasta las horas finales del

secuestro: del número de asaltantes; de la existencia de explosivos; que se construían hornacinas para

depositar dichos explosivos; de una actitud militar, con voces de mando, con esta numeración, y en las

conversaciones con el delegado general del Gobierno y con el director de la Policía, menciones continuas

al honor, jerarquía y disciplina.

Estos son los datos que por ahora resultan, aunque la Policía no ha hecho más que iniciar la investigación.

Se busca en colaboración con la francesa al interlocutor del jefe de la banda.

¿QUIEN ESTA DETRÁS?

Hay una pregunta fundamental que a todos nos apremia y al Gobierno también; pregunta a la que en este

momento no puedo dar una respuesta solvente: ¿quién está detrás de estos hechos? Se ha dicho hacia

dónde apuntan las primeras presunciones, pero sería ligereza por mi parte insistir más allá, porque en este

momento no hay todavía datos nuevos que permitan una confirmación de esa sospecha. Apenas los haya

se pondrán en conocimiento de la Cámara.

El Gobierno no cree que se trate de una acción espontánea de un grupo de delincuentes comunes. Sea cual

sea la verosimilitud de las primeras declaraciones, cabe pensar que el hecho se sitúa en un contexto de

otras acciones, acaso previstas en ese plazo tan largo de setenta y dos horas.

El Ministerio del Interior trabaja sobre hipótesis distintas y no descarta ninguna, ni siquiera la hipótesis de

que pudieran estar implicados en el asalto individuos pertenecientes a la Guardia Civil. Como simple

apoyatura de esta hipótesis, hasta ahora no confirmada, citó el ministro de Defensa la presencia en

Andorra del ex capitán Sánchez Valiente. Anima un espíritu de total esclarecimiento de los hechos,

incluso, con la presencia, en la Jefatura Superior de Policía de Barcelona, del fiscal de la Audiencia

Territorial.

No ha habido manipulaciones ni cautelas. No ha habido más equívocos que los inseparables de unos

hechos, cuya investigación acaba de comenzar. Unos hechos, cuyas motivaciones políticas últimas, sin

duda, existen.

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